Psicología

Inicio Depresión Distimia o tristeza prolongada

Distimia o tristeza prolongada

Publicado por María Gómez

Sabes que no estás pasando por una depresión porque tu estado de desánimo no tiene una intensidad sobresaliente y no todos los días te sientes desanimado pero eres consciente de que tu estado de tristeza es prolongado y se está volviendo hasta crónico.  Entonces te preguntas que está pasando. Bien pues es posible que estés padeciendo distimia, un tipo de trastorno del estado de ánimo. En concreto, un estado de ánimo perturbado, desequilibrado.

man-1465525_1920

En el caso de que durante un tiempo prolongado la mayoría de tus días estén caracterizados por alguno o algunos de los siguientes síntomas como que te sientas desesperado, entristecido, apático, rabioso y además, tu nivel de productividad no alcance niveles mínimos de satisfacción; que sientas culpable, que tengas problemas para concentrarte o te sientas incapaz de tomar decisiones, y por supuesto evites tener cualquier tipo de compromiso o actividad social, es más que probable que te encuentres viviendo un cuadro de distimia.  Si bien, es frecuente que estos periodos se alternen con un periodo de cierta tranquilidad,  incluso de cierta felicidad, además de que la intensidad de los síntomas puede variar incluso de un día para otro. No obstante, los periodos ausencia de síntomas no suelen ser superiores a dos meses,  por lo cual, tenemos que ser cautos a la hora de valorar que la situación de tristeza se ha superado.

Parecer distimia suele llevar aparejado un sentimiento vital de complejidad en el que todo se percibe como un obstáculo, por lo que la calidad de vida se ve irremediablemente reducida.  Como consecuencia, las probabilidades de padecer una depresión son mayores así como las tendencias de abusar de sustancias como el alcohol y las drogas.  De manera paralela, hay bastantes dificultades y conflictos a nivel personal tanto en las relaciones con los demás como a nivel familiar y laboral, con lo que la persona tiende poco a poco a aislarse socialmente.

Aunque demos por hecho que se trate de un trastorno relacionado con la edad adulta debemos tener muy presente que también se puede dar en adolescentes incluso en niños, por tanto, nunca es demasiado temprano para empezar con las estrategias de prevención. Esta se traduce en trabajar la autoestima que por tener estrategias de control del estrés y de tolerancia la frustración.

Todos conocemos a niños y adultos que nos transmiten un halo de melancolía desde su interior del cual no conocemos el origen ni la causa ya que son procesos que no irrumpen súbitamente sino que se van instalando silenciosamente en la vida de las personas y cuando tomas consciencia de su existencia, ya ha tenido tiempo de dañarte. No miremos, pues, para otro lado porque lo más probable es que necesitan nuestra ayuda o, como mínimo, nuestro apoyo. Existe una delgada línea entre un trastorno distímico y una depresión seria, ésta es una información a tener seriamente en cuenta.

Por último, no dejamos de insistir en la importancia de que el diagnóstico y el tratamiento sean realizados por un profesional de la salud mental acreditado

Categorías: Depresión