20
Mar

El miedo a perder el control

Publicado por Malena el 20 de Marzo de 2007 a las 07:28 am

el superhombre
Existe la ilusión que se puede controlar todo. Sin embargo, puede ocurrirnos que si tenemos que asistir a una entrevista importante un copioso aguacero nos pueda impedir llegar a tiempo a pesar de los esfuerzos; o que si planeamos un menú para una cena no consigamos los ingredientes básicos.

Los planes rígidos raramente se logran concretar; sólo podemos desear llegar a tiempo a la entrevista y desear encontrar los ingredientes para la cena, pero no podemos forzar nada.

Mantener el control es una pesada carga y exige un esfuerzo permanente para no perderlo. Además, esta exigencia produce stress crónico, que está asociado con muchas enfermedades graves y hasta puede producir la muerte.

La mayoría de los ataques cardíacos son producidos por el stress. El stress se produce cuando una persona se somete a una exigencia extrema, más allá de sus posibilidades. Es querer y no poder.

El cuerpo está preparado para resistir situaciones de stress ocasionales que no lo afectan, pero cuando esta exigencia es permanente se produce un stress crónico que atenta contra el sistema inmunológico.

Una forma de liberarse de estos peligros es aprender a soltar y a no aferrarse a nada. Es inútil aferrarse cuando todos sabemos que no hay nada permanente.

La vida moderna nos obliga a imponernos metas demasiado ambiciosas y estamos convencidos que la única forma de alcanzarlas es luchar contra las adversidades que nos impiden alcanzarlas.

Es una forma de vivir que aprendimos de nuestros antiguos ancestros. Había que planificar estrategias y luchar hasta la muerte para proteger los territorios y la supervivencia del más apto era la que definía quien se quedaría con el control del poder.

La realidad nos muestra que podemos controlar pocas cosas, porque por mucho rigor que tengamos siempre queda alguna variable imposible de controlar.

Sólo nos queda aceptar las cosas como son y recién entonces, cuando nos entregamos, cuando renunciamos, se producirá un extraño fenómeno: las cosas que deseábamos vendrán hacia nosotros.

El control, el poder y la imagen están relacionados, porque el que tiene el control cree que las cosas se producen gracias a él, a su astucia, su sagacidad, su inteligencia; y somos capaces de cualquier cosa para defender la imagen, que sólo es una ilusión.

El único control que se debería ejercitar, que es el más difícil y que pocos lo logran, es el autocontrol, pero en general la mayoría prefiere dejarse llevar por los impulsos.

Actualmente, la mayor amenaza de conflicto en los hogares comienza con la lucha por el control remoto.

Un caso clínico
La paciente, una mujer de cincuenta años, viuda, pensionada, que vive sola, es derivada por su médico clínico.

Es hipertensa y recientemente sufrió un episodio vascular que le dejó una leve parálisis en su lado derecho. Recibe reeducación con buena respuesta habiendo recuperado un ochenta por ciento de sus funciones.

Me cuenta que nunca trabajó y cuando falleció su marido, ya hace unos años, lo reemplazó en sus funciones como presidente del consejo de administración del consorcio donde ella todavía vive.

Se sentía muy orgullosa, porque desde que ella asumió esa tarea el estado del edificio había mejorado notablemente.

Aunque se realizaron muchas reparaciones pendientes, las expensas no habían sufrido ningún aumento gracias a su control, que no permitió en ningún momento que se realizaran gastos sin su severa supervisión.

Sin embargo, aunque su gestión fue un éxito, decidió renunciar después de su enfermedad, porque felizmente se dio cuenta que esa actividad era la que le provocaba stress; y hasta pensó que en gran parte había sido también la causante de la pérdida de su salud por el esfuerzo realizado

Le pregunté qué le gustaba hacer, aparte de las tareas hogareñas y me dijo que siempre había querido hacer ropa para bebés, pero que por una cosa ú otra nunca había concretado ese proyecto.

La alenté para que comenzara a realizar esa actividad ni bien terminara con la rehabilitación y así lo hizo.

Hoy, es una persona feliz con su trabajo.

19
Mar

La Postura Personal

Publicado por Malena el 19 de Marzo de 2007 a las 07:34 am

La postura personal
La Postura personal es nuestra cosmovisión. Cosmovisión significa visión del cosmos. Cómo vemos al mundo o cual es la idea que tenemos de él.

Tener un criterio propio nos exige el compromiso con una postura personal que tiene que ser lo suficientemente flexible como para acompañar la evolución y el cambio.

Las religiones son cosmovisiones, o sea, son formas de ver el mundo basadas en un dogma. Un dogma es una verdad revelada que no se cuestiona.

Todas las religiones son doctrinas que incluyen, sin excepción, un código ético parecido, y los creyentes son religiosos, o sea, están ligadas a un Dios y creen en Él.

Los no religiosos también se guían con un código ético para poder vivir en la sociedad, pero tienen que cargar con la responsabilidad de todos sus actos sin posibilidad de equivocarse, para poder ser fiel a sí mismos.

Muchos tienen una visión del mundo pesimista, y no es casual que siempre les vaya mal. Otros, son optimistas, y es un hecho real que siempre les vaya bien. Pueden o no creer en Dios pero es casi seguro que sí creen en ellos mismos.

La diferencia entre ellos y el resto de humanidad sufriente siempre se atribuyó a los gobiernos, a la inseguridad, al imperialismo o a la falta de oportunidades.

No piensan que esa diferencia sea por su manera de pensar, o sea por sus creencias.

Hasta hace poco tiempo, yo aceptaba la idea que sostiene que el hombre es imperfecto por naturaleza, y por ese motivo se siente impulsado a anhelar la perfección. Pero me di cuenta de que era una forma de pensar errónea.

Ahora creo que todo hombre es perfecto como el Universo, desde que nace, sólo que lo ignora y esa ignorancia lo lleva a cometer atrocidades.

Ningún hombre merece el sufrimiento por ignorancia, por eso las cárceles modernas no se han hecho para castigar sino para reeducar a los que han delinquido.

Los delincuentes creen que para tener dinero tienen que robárselo a otro o creen que para lograr sus objetivos a veces necesitan eliminar a quien se lo impide.
Su forma de ver el mundo los mantienen en un estado inferior de conciencia, piensan que el mundo es una lucha desigual y no se dan cuenta que hay un modo más humano de lograr sus propósitos.

Lo que falla es la manera de pensar, que hunde al hombre en la miseria, lo enferma, lo expone a accidentes y a robos, aumenta su agresividad y hasta lo lleva a matar solamente por lo que cree.

Creer que no todos podemos tener bienestar y recursos económicos es la primer creencia errónea. Gracias a que no somos iguales, tenemos distintas necesidades y nos gustan cosas diferentes, porque naturalmente la armonía sólo es posible con la diversidad, porque en el mundo hay de todo para todos.

Su visión es un mundo donde se están acabando los recursos y hay que pelear para adueñarse de ellos y que sus oportunidades son pocas.

Se pierde de esta manera, la enorme participación de tanta gente que no cree en nada y menos en sí mismo.

La ciencia está de acuerdo en afirmar que el ser humano es un producto de la evolución zoológica con un cerebro más desarrollado que le permite reflexionar frente a los instintos y que le permite buscar otros medios para resolver problemas.

Como los que tienen una visión del mundo en evolución sienten una imperiosa necesidad de compartirlo, las personas que adoptan una nueva manera de pensar más optimista se están multiplicando en progresión geométrica experimentando dos sentimientos fundamentales, el desapego de las cosas materiales y un inusitado interés en el prójimo.

Bill Gates, posee la fortuna más grande del mundo, sin embargo, se propone dejarle a sus hijos de herencia sólo el 0,1% para cada uno, mientras que el resto estará destinada a obras benéficas, y él no es el único.

Podemos hacer realidad todos nuestros sueños si cambiamos nuestra forma de ver el mundo y esto es un salto de conciencia.

Ese es el despertar de la conciencia, el estado de gracia, la iluminación, porque el mundo lo hacemos nosotros con la mente.

19
Mar

Creer o no Creer

Publicado por Malena el 19 de Marzo de 2007 a las 06:37 am

Las creencias

Dime lo que crees y te diré quién eres, cómo estás y cómo estarás. Qué es la fe sino creer?

La palabra creatividad comienza con la palabra crea. No podemos crear nada si no creemos. Los descreídos tienen vida vegetativa solamente porque no se animan a creer.

Aunque el descreído también cree; cree en la Teoría del Caos y en la Ley de Murphy, cree que desde el hombre nace ya está muriendo de alguna manera y como no puede aceptar la muerte, en lugar de vivir la vida vive la muerte.

Cree que siempre para morir hay que enfermarse y sufrir primero, que el tiempo va a empeorar, cree que todo tiempo pasado fue mejor y también cree en el Apocalipsis, porque su falta de esperanza lo obliga a pensar en el suicidio y quiere llevarse a todos con él.

Como también cree en el azar, entonces está siempre a la defensiva.

Los descreídos son los que tienen seguros de vida para que los cobre alguien cuando él esté muerto, los que necesitan servicios de seguridad, los que se sienten perseguidos, los que viven teniendo miedo y se lo pasan hablando de cómo aumentan las estadísticas de los delitos a la propiedad privada.

Los periodistas son las personas más descreídas que existen.

La teoría del caos supone que todo sistema ordenado tenderá a desordenarse basándose en la ley de la entropía, que sostiene lo mismo. Supone la existencia del azar en los fenómenos físicos. Es decir, no siempre pasa lo más probable sino que a veces ocurre una singularidad que da por tierra con las reglas, por lo tanto mejor no creer en nada.

El caos es ordenado porque dentro de sí encubre un patrón, por lo tanto parece un caos pero no es. Una estación de ferrocarril a las seis de la tarde parece un caos, sin embargo, los movimientos de cada persona dista mucho de ser erráticos, ya que todos caminan hacia su propio destino.

La Ley de la conservación de la energía, nos dice que nada se pierde, todo se transforma; y el desorden de esa transformación da lugar a un nuevo orden, el orden inteligente de la naturaleza que se manifiesta claramente en todas las cosas.

La Ley de Murphy, que todos conocemos, dice por ejemplo que siempre la tostada se caerá del lado de la mermelada. Eso es verdad, porque el peso de la mermelada influye para que caiga para ese lado.

Cuando esta Ley se refiere a que siempre estamos en la cola que avanza más lentamente no es por otra cosa que porque creen en que eso es lo que les va a pasar. Recuerden qué es lo que piensan primero antes de ir al banco. “Seguro que está lleno de gente”. Si en vez , nos programáramos para hacer sólo dos minutos de fila, nos divertiríamos al ver cómo este simple pensamiento da su resultado.

Yo le propondría a los descreídos hacer la prueba de creer en lo contrario de lo que creen por un día y observar los resultados.

Es una experiencia que además les servirá para divertirse. Aprenderán así a reírse, de sí mismos, de los demás, y de lo que les está pasando; en lugar de estar siempre tan preocupados pensando en cosas serias.

Aprenderán a creer, que es la forma más fácil de sentirse seguros y a salvo.

Todas las personas exitosas se aferran a sus creencias y pueden visualizar sus deseos realizados. Cuando le preguntaron al Sr. Rockefeller cómo había hecho para hacer su fortuna les contestó que creía en Dios y además que siempre creyó que sería rico.

Si tenemos totalmente claros nuestros proyectos, el Universo conspira para su realización.

16
Mar

El poder de la mente

Publicado por Malena el 16 de Marzo de 2007 a las 06:59 pm

el
Los antiguos sabios y filósofos buscaban por medio de la alquimia la forma de modificar la materia. Eran sectas secretas, grupos muy cerrados que protegían los conocimientos y evitaban por todos los medios su difusión.

El poder de la mente era uno de los misterios que más los atraía porque pensaban que en ese poder estaba la clave de la vida.

Ellos lograron comprobar desde hace más de cinco mil años, que los pensamientos podían materializarse.

Llegaron así a postular la Ley de la atracción. Según este principio el hombre puede convertirse en aquello que piensa, y también tiene el poder de atraer lo que piensa.

Es como si los pensamientos enviaran señales magnéticas para atraer lo que corresponda y lo más extraordinario es que siempre funciona para todos.

Se dieron cuenta que existían algunas condiciones para que esto sucediera en forma inexorable.

En primer lugar el pensamiento debía ser claro y específico sin ninguna ambigüedad y sólo debía incluir deseos positivos ya que descubrieron que el Universo, del cual formaban parte, sólo respondía a esa característica, dejando de lado los juicios de valor.

Hoy en día se podría explicar esta fuerza de atracción como una fuerza electromagnética dentro de un campo de influencia, según la teoría cuántica, y es natural.

Cada vez que una persona tiene un pensamiento o mantiene un pensamiento por largo tiempo está en un proceso de creación, y algo se va a manifestar como consecuencia.

La teoría cuántica sostiene que no puede existir un universo sin que en ello participe la mente, o sea que en realidad es la mente la que le da forma a lo que se percibe.

Este concepto, aunque uno no llegue a comprenderlo, no significa que uno deba rechazarlo, porque tampoco se puede entender cómo funciona la electricidad y sin embargo disfrutamos de sus beneficios.

Se ha comprobado científicamente que un pensamiento positivo es más poderoso que un pensamiento negativo, por eso hay que elegir los pensamientos con mucho cuidado porque si están dadas las condiciones esos deseos se cumplen.

Los grandes sabios del pasado que alcanzaron estos conocimientos, querían conservar el poder porque no deseaban compartirlo. Por esa razón el descubrimiento de la Ley de atracción no llegó a conocerse fuera de ese círculo de privilegio.

Por lógica, debemos inferir que todo lo que somos en este momento de nuestra vida, lo hemos atraído mentalmente con nuestros pensamientos.

Pero nuestros condicionamientos nos impiden pensar en positivo y sólo un cambio de conciencia puede lograr revertir nuestra manera de pensar.

Si leemos los diarios, todas las noticias son negativas y estas noticias, según esta Ley Universal atraerán a su vez sucesos más y más negativos.

El factor emocional juega el más importante papel, tanto que si un deseo o pensamiento no va acompañado de emoción y entusiasmo es que no está alineado con el Universo y no es un deseo real.

Sólo si un pensamiento produce alegría y entusiasmo es cuando nos indica que el deseo es genuino. Nuestros sentimientos son los que nos revelan si estamos en el camino.

Lo que uno piensa, lo que siente y lo que se manifiesta siempre coinciden, sin excepción para todos.

Creamos nuestro propio Universo a medida que transcurre nuestra vida y sentirse bien es una señal para atraer cosas a la realidad.

Todas las tradiciones nos han enseñado que existe algo que es más grande que nosotros que está dispuesto a cumplir nuestros pedidos.

Resumiendo:

El primer paso es que se debe pedir aquello que se desea, sólo con el pensamiento porque no son necesarias las palabras. Desde esta perspectiva, el Universo comenzará a organizarse para que eso suceda.

El segundo paso es que no necesitamos saber la forma en que se realizará aquello que verdaderamente queremos porque esa forma será atraída hacia nosotros en el tiempo más corto, de la mejor manera y con el menor esfuerzo para nosotros.

El tercer paso es que debemos estar alineados con aquello que pedimos, o sea sentirnos emocionalmente entusiasmados y contentos, señal que nos indicará que estamos en el camino.

El tamaño del deseo no importa porque los límites los ponemos nosotros.

16
Mar

La Educación Sexual en la escuela

Publicado por Malena el 16 de Marzo de 2007 a las 11:21 am

sexualidad.gif
Ya está vigente la ley de educación sexual y docentes de escuelas laicas, católicas y de otros credos están asistiendo a jornadas de capacitación en un colegio religioso del barrio de Belgrano para debatir la mejor forma de transmitir a los alumnos los contenidos. La diversidad de criterios para evaluar el modo de exponerlos ha sido siempre el principal escollo de este tratamiento.

Es un avance muy importante porque aunque muchas escuelas ya estaban impartiendo estos conocimientos, en la mayoría era un tema tabú al margen de los programas existentes.

El ser humano es la única especie que no puede aprender conductas sexuales imitando a sus progenitores, por cuestiones de educación y por formar parte de un grupo social más numeroso y complejo; y sería contraproducente que lo hicieran porque podría llegar a afectarlos seriamente, y también sabemos que para las demás especies es un comportamiento más, que adquieren por imitación durante su primera etapa de vida.

En mi experiencia como psicóloga clínica pude comprobar la absoluta ignorancia sobre este tema tanto en los jóvenes como en los adultos, no obstante la difusión masiva en los medios, que a mi entender no proporciona información adecuada sino que sólo produce estragos.

La exhibición de escenas eróticas, muchas veces vacías de un contenido que justifique la armonía de una trama, casi siempre están vinculadas a la violencia y pocas veces se relacionan con los sentimientos.

Por el contrario, lo más normal en el cine o en la televisión es ver un acto sexual explícito, a cualquier hora, que se asemeja mucho más a un ejercicio físico que a un comportamiento que exprese algún afecto. Es más, muchas veces se intenta transmitir las bondades del sexo para rejuvenecer o para adelgazar, como una técnica más.

Tanto en el cine como en la televisión abundan las escenas de sexo, muchas veces al alcance de niños de corta edad que no están preparados para observarlas.

Los menores se suelen excitar desde muy chicos ante una estimulación visual temprana y su mayor problema radica en que esa invasión de excitación para ellos aún es inmanejable; por lo tanto suele resultar nociva, dado que los mecanismos de defensa más maduros aún no están desarrollados, y en su necesidad de descargar la tensión pueden adoptar conductas perversas.

Según la definición del diccionario de Psicoanálisis, de Laplanche y Pontalis, la conducta perversa se refiere a una desviación con respecto al acto sexual “normal”, Acto sexual normal se define como coito dirigido a obtener el orgasmo por penetración genital, con una persona del sexo opuesto.

Se dice que existe perversión: cuando el orgasmo se obtiene con otros objetos sexuales(significa personas o animales) como la homosexualidad, paidofilia, bestialidad, etc.; o por medio de otras zonas corporales (que no es la vagina) (por ejemplo, coito anal); o cuando el orgasmo se subordina imperiosamente a ciertas condiciones extrínsecas (fetichismo, transvestismo, veedismo, sadomasoquismo); que pueden incluso proporcionar por si solas el placer sexual.

De un modo más general, se designa como perversión el conjunto del comportamiento psicosexual que acompaña a tales atipias en la obtención del placer sexual.

Antes de Freud e incluso en nuestros días el término perversión se utilizaba y se sigue utilizando para designar “desviaciones” del instinto, definido como un comportamiento preformado, propio de una determinada especie y relativamente invariable en cuanto a su realización y a su objeto.

Esta definición no incluye ninguna valoración moral ni indica un carácter de crueldad ni malignidad a otras formas de sexualidad dado que el término perversión es muchas veces utilizado para definir una gran variedad de formas valorativas que no se relacionan con la conducta sexual.

Es necesario dar a la sexualidad un sentido estrictamente humano, sin desvincularlo de los valores de la especie ni de los sentimientos, para lograr una expresión que nos haga más felices y menos enfermos.

Gestionado con WordPress

Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de este blog

La Guía 2000 forma parte de la red InicioGlobalPrivacidadContactoPublicidad