20
Jun

Depresión y Angustia

Publicado por Malena el 20 de Junio de 2008 a las 08:56 am

Depresión y Angustia

Es hereditaria y endógena la etiología de la psicosis maníaco depresiva

La depresión es el síndrome de una de las dos fases del estado psicopatológico bipolar o ciclotímico, llamado también psicosis maníaco depresiva.

Sus síntomas se caracterizan por un decaimiento del humor, dificultades para trabajar, falta de gusto o interés por todo, lentitud en los movimientos, preocupación excesiva, pesimismo, desgano, cefaleas y principalmente por el insomnio que se va agravando progresivamente.

La persona depresiva se mueve por inercia, no por voluntad propia, no tiene fuerzas para vestirse, asearse ni para moverse, por lo que puede permanecer sentado sin hacer nada y con la mirada fija. La ideación es lenta, las asociaciones difíciles, los recuerdos son penosos y los esfuerzos mentales imposibles.

Estos pacientes se quejan de un estado de tristeza profunda no bien diferenciada, que suele ser una mezcla de aburrimiento, disgusto, desesperanza y dolor moral. Se sienten inseguros, impotentes, e incapaces de todas formas.

El pesimismo orienta sus conciencias hacia la infelicidad y la culpa, el futuro no les ofrece ningún horizonte y no esperan nada bueno.

Existe en la persona depresiva baja autoestima incrementada por la culpa, a veces por cosas objetivamente mínimas que lo hacen sentir indigno y hasta deshonesto.

La hipocondría, o sea el temor y a la vez el deseo de enfermarse, es parte de sus síntomas, aunque puede ser que no se reconozca enfermo sino culpable.

El deseo y la búsqueda de la muerte son constantes, el rechazo del alimento es frecuente y la idea de suicidio no lo abandona, considerándolo el castigo que cree merecer y la única solución.

La posibilidad del suicidio pone al depresivo en peligro de muerte, por lo tanto no es conveniente dejarlo solo, porque el impulso suicida sucede en forma súbita cuando parece estar más tranquilo.

El suicidio colectivo se observa en la mujer que puede llegar a matar también a sus hijos.

Los trastornos digestivos son constantes, puede haber perturbaciones del pulso y de la presión arterial y amenorrea o suspensión del período menstrual.

El trastorno bipolar aqueja más a las mujeres y suele presentar los primeros síntomas con lentitud alrededor de los cuarenta años.

Las crisis de depresión o melancolía suelen tener una evolución espontánea de alrededor de seis a siete meses y acaba lentamente como ha comenzado, aunque puede haber recaídas.

La intervención terapéutica con psicofármacos generalmente tiene un efecto espectacular, recobrando el paciente el sueño, el apetito y las ganas de vivir.

Esta patología tiene distintos niveles de formas clínicas, como la melancolía simple , con conciencia; la estuporosa cuando el enfermo queda inmóvil, sin hablar y sin comer; la ansiosa, con predominio de agitación, pánico, inquietud y sollozos; y la delirante referidas generalmente al pasado, con los remordimientos; o al futuro, con el temor o ansiedad.

Todas estas experiencias delirantes corresponden a la angustia melancólica, cuando son vivenciadas como persecutorias. El melancólico se siente amenazado, aprisionado o invadido por las fuerzas del mal que lo angustian.

Luego de atravesar la fase depresiva, el paciente entra en una fase maníaca, opuesta totalmente a la anterior, donde se puede observar una conducta hiperactiva, acelerada, e interesada en múltiples aspectos de la realidad.

Pueden pasar muchos años hasta que se vuelva a reiterar un nuevo episodio maníaco depresivo o bien puede presentarse al poco tiempo.

Los medicamentos antidepresivos son muy efectivos y reducen el tiempo de duración de los síntomas; y es recomendable proseguir el tratamiento durante largo tiempo.

La depresión reactiva es un trastorno que afecta a las personas que han sufrido una pérdida o que han atravesado experiencias muy traumáticas. Experimentan síntomas similares pero mucho más atenuados que el trastorno depresivo bipolar.

Este tipo de perturbación emocional es una dificultad de adaptación frente a situaciones nuevas difíciles de integrar a la personalidad que tiene buen pronóstico.

La vida actual, basada en términos de éxitos y de fracasos, lleva a las personas a perder de vista su verdadero propósito en la vida y a competir muchas veces en áreas que no están de acuerdo ni con sus intereses ni con sus propios valores, que les provoca un estado de frustración permanente que los puede llevar a la depresión y a la angustia.

19
Jun

Psicología Escolar

Publicado por Malena el 19 de Junio de 2008 a las 08:39 am

Psicología Escolar

Es de gran utilidad la psicología escolar

La escuela es el ámbito donde se detectan los problemas emocionales y de conducta de los niños, así como también sus dificultades con el aprendizaje, discapacidades motoras, disminuciones visuales y auditivas, síntomas de hiperactividad, falta de atención, impedimentos para relacionarse normalmente, fallas de carácter, así como también los trastornos derivados de un entorno familiar conflictivo, abandonos, falta de recursos, violencia.

Toda institución educativa debería contar con un gabinete psicológico que cuente con la participación de un psicólogo, un psicopedagogo y una asistente social, para la atención de los problemas puntuales de los niños que presenten dificultades, realizar las evaluaciones correspondientes, recomendar las derivaciones necesarias, apoyar a los maestros y contener y aconsejar a los padres.

En general, los problemas de aprendizaje se relacionan con el estado emocional del niño y su situación familiar. Es necesario ponerse en contacto con los padres e investigar sobre posibles malos tratos, desavenencias conyugales, agresiones físicas o verbales, la llegada de un hermanito, mudanzas, fallecimiento de personas significativas, falta de atención y contención familiar, ausencia de los padres, separaciones, divorcios, experiencias de aislamiento y soledad.

En un gabinete psicológico, el psicólogo se ocupa de los problemas de conducta y emocionales del niño, el psicopedagogo atiende las dificultades de aprendizaje y de la adquisición del lenguaje y el asistente social se dedica a conocer y atender la condición social de la familia.

El maestro es el que tiene a su cargo la detección de los posibles trastornos que pueda tener cada uno de sus alumnos que les impida cumplir con los requerimientos académicos.

La actividad del gabinete psicológico se orienta hacia la prevención de los problemas que se pueden agravar con el paso del tiempo.

Las disminuciones visuales y auditivas se suelen detectar recién cuando un niño inicia el ciclo escolar y no alcanza a ver el pizarrón.

Los problemas de hiperactividad se manifiestan en la conducta y la falta de atención y aunque el niño tenga una inteligencia normal, estas condiciones atentan contra su rendimiento en la escuela.

El solo hecho de atender en el gabinete a un niño hiperactivo con problemas de conducta y prestarle atención puede producir cambios, por esta razón es importante también que la maestra ubique a estos niños en los primeros asientos y los incentive con tareas adicionales para mantenerlos ocupados.

A veces ocurre que algunos niños se aburren en clases, principalmente aquellos que están más adelantados que los demás o que han recibido una estimulación más temprana.

El aburrimiento es ansiedad y esta condición impide a un niño mantenerse quieto o sentado y lo obliga a levantarse y pasearse o conversar con sus compañeros, ignorando a su maestra.

Es difícil enseñar en medio del desorden y el ruido, por esta razón el maestro debe comportarse con firmeza estableciendo los roles y las reglas en el momento del inicio de las clases, reglas que también deberá cumplir él mismo.

La relación maestro alumno deberá incluir un componente afectivo, ya que todo niño aprende fácilmente con alguien que le inspira simpatía y afecto.

Además de brindar información todo maestro tiene la oportunidad de formar a sus alumnos con el respeto por los valores humanos y la conducta ética, que también él deberá respetar, ya que un docente representa una figura significativa que puede influir notablemente en la formación de los alumnos.

Amar y cuidar a la naturaleza, aceptar al otro como es, compartir, tener paciencia, ser bondadoso, honesto y leal, respetar la ley, ser valiente y confiado y amar el conocimiento.

La escuela es el segundo hogar para los niños; y para el que no tiene la posibilidad de contar con una familia contenedora y estable, le quedan sus maestros y compañeros para identificarse y para que lo ayuden a llegar a ser quien es.

18
Jun

Diccionario de Psicoanálisis

Publicado por Malena el 18 de Junio de 2008 a las 09:32 am

Diccionario de Psicoanálisis

Es un hábito educativo, conocer de las palabras su sentido

Agresividad:

Es la fuerza fragmentadora, desorganizadora y destructiva que puede derivarse hacia afuera o dirigirse hacia adentro, o sea hacia uno mismo o entre las relaciones internas del aparato psíquico, el yo, el ello y el superyo.
Se trata del comportamiento real o fantaseado con la intención de producir un daño a otro o a uno mismo, humillar o humillarse o destruir o destruirse.
La hostilidad es común en la neurosis obsesiva y en la paranoia. También se observa en la ambivalencia cuando coexisten el amor y el odio, que se suele poner en evidencia en el sueño cuando soñamos con la muerte de una persona querida; y en el chiste que puede tener dos intenciones: hostil y obsena.
La agresividad es la pulsión de destrucción, que destruye lo que el Eros tiende a formar y mantener.
Una interpretación más moderna de la agresividad le da el significado de energía, actividad, espíritu emprendedor, perdiendo casi el sentido de hostilidad.

Ambivalencia:

Se trata de sentimientos opuestos de amor y odio hacia un mismo objeto.
La ambivalencia se considera un síntoma característico de la esquizofrenia, pero también las personas normales son ambivalentes.
En las psicosis y neurosis obsesivas así como en ciertos estados de duelos o celos y en algunas fases del desarrollo psicosexual como la sádico-oral y la sádico-anal, también predomina la ambivalencia.
Las raíces de la ambivalencia estarían en el dualismo pulsional de la oposición entre las pulsiones de vida y las pulsiones de muerte.
El conflicto edípico, es concebido como un conflicto de ambivalencia, y los síntomas neuróticos son los encargados de aportar una solución , por ejemplo la fobia desplaza el odio hacia un elemento sustitutivo, la neurosis obsesiva intenta reprimir la hostilidad con una formación reactiva, que es la actitud opuesta al deseo reprimido.

Formación reactiva:

Hábito del psiquismo contrario a un deseo reprimido que se instaura como reacción contra éste, por ejemplo el pudor que se opone a las tendencias exhibicionistas, o el ascetismo contra la inclinación hacia la promiscuidad.
En las neurosis obsesivas las formaciones reactivas de transforman en rasgos de carácter, puede mostrarse como alguien compasivo y derivar su agresividad a determinadas personas. Es un mecanismo de defensa que se instaura en forma permanente en la personalidad y no en forma transitoria ante un peligro instintivo.
Se encuentra también en la histeria pero en este caso en forma selectiva, por ejemplo, la mujer histérica que trata a sus hijos con excesiva ternura pero que en el fondo odia.
Como el ama de casa obsesionada por la limpieza que parece estar siempre centrada en la suciedad.

Frustración:

Es el impedimento que sufre un sujeto cuando se le niega o bien se niega él mismo a satisfacer una necesidad pulsional.
Se trata de todo obstáculo interno o externo que atente contra la satisfacción de un deseo libidinal.
Existen casos paradójicos de sujetos que se enferman cuando tienen éxito que demuestran que ellos mismo se niegan a la satisfacción efectiva de su deseo.
Se deduce que la frustración no depende tanto de la carencia de un objeto externo sino a la respuesta del sujeto que puede exigir una determinada forma de satisfacción o bien no poder recibir satisfacción alguna.

17
Jun

Psicología Conductista

Publicado por Malena el 17 de Junio de 2008 a las 08:34 am

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El conductismo en la práctica estudia al hombre como a una máquina.

A principios del siglo XX la psicología norteamericana se fue distanciando cada vez más de la tradicional psicología germana, adquiriendo sus propios rasgos individuales.

En su afán de hacer de la psicología una ciencia como las demás, se orientó hacia la conducta objetiva y su utilidad práctica.

Los psicólogos, cansados de investigar lo que pensaba la gente, se centraron específicamente en lo que hacían, o sea, su conducta, que era un elemento objetivo que se podía medir en un laboratorio.

John B. Watson (1878-1958), fue el representante más importante de este movimiento. Estaba convencido que estudiando el comportamiento de los animales se podía ignorar a la conciencia y se decidió a hacer lo mismo con seres humanos.

La conducta es lo único real, objetivo y práctico en tanto que la conciencia es abstracta y fantasiosa.

Esta posición fue muy criticada, no obstante Watson estaba plenamente convencido que esa forma extrema de encarar los problemas humanos era la más adecuada.

Toda conducta para Watson era el resultado del movimiento de los músculos, ignorando del todo a la mente a favor de una ciencia objetiva de la conducta.

Para él la conducta es puro condicionamiento y todo lo que somos y hacemos es producto del aprendizaje. Negaba la existencia de capacidades innatas. Todo lo que heredamos al nacer es sólo nuestro cuerpo y algunos reflejos.

En este sentido Watson era ambientalista, dándole toda la importancia a la educación y el aprendizaje, y minimizando el factor heredado.

Todo lo que hemos aprendido también lo podemos desaprender, o sea que el hombre siempre puede cambiar.

Este punto de vista tuvo repercusiones en el ámbito de la crianza de los niños, la educación, la publicidad y la organización social.

El conductismo se afianzó principalmente en Norteamérica por adecuarse convenientemente a la filosofía de ese país, caracterizada por la creencia en la igualdad de oportunidades, en el factor práctico para obtener resultados y en el sentido de progreso.

Esta forma de Psicología fue la consecuencia de la tendencia mundial hacia la objetividad de las ciencias y el énfasis en la importancia del medio ambiente.

Watson se inspiró en el empirismo inglés y en la psicología fisiológica de Pavlov en Rusia.

Podemos crear una infinita cantidad de conexiones estímulo respuesta por medio del condicionamiento. Si un nuevo estímulo se agrega al estímulo que provoca una respuesta refleja, posteriormente, después de repetir este procedimiento, ese nuevo estímulo por si sólo provocará la respuesta refleja.

Una conducta nueva y compleja se aprende por medio de la combinación de una serie de reflejos simples; porque cada respuesta simple produce sensaciones musculares que se convierten en estímulos para la respuesta siguiente.

El aprendizaje según esta teoría se basa en dos principios: la frecuencia y la recencia. La frecuencia se refiere a que cuanto más frecuentemente se produce una respuesta a un estímulo tanto más probable es que volvamos a responder de la misma manera en su presencia. El principio de recencia significa que cuanto más reciente es una respuesta a un estímulo, tanto más probables es que ésta se reitere.

Esta teoría mecanicista deja de lado las reacciones emocionales individuales, aunque reconozca tres emociones básicas en los seres humanos como la ira, el miedo y el amor, pero entendidas como pautas de movimiento y no como sentimientos conscientes.

Deja de lado las motivaciones, los traumas del pasado, los estados anímicos, la subjetividad y todo factor que no sea objetivo y cuantificable.

No obstante, en los Estados Unidos, gran parte de la teoría del aprendizaje es conductista y en todo el mundo la publicidad y el marketing se basa en técnicas conductistas así como la mayoría de los tratamientos para el control de las adicciones.

13
Jun

Psicología de las Masas

Publicado por Malena el 13 de Junio de 2008 a las 08:31 am

Todo poder despótico utiliza recursos hipnóticos.

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El fenómeno de masas durante la primera mitad del siglo XX caracterizó el curso de la historia mundial. En Alemania, Hitler, Adolf (1889-1945), político alemán nacido en Austria, después de la primera guerra mundial de 1914, participó en la propaganda antibolchevique en el ejército; y en 1919 se relacionó con un grupo de extrema derecha que posteriormente se transformó en el partido nacionalsocialista alemán del trabajo.

La crisis económica de 1929 le dio mayores oportunidades a su partido aprovechando el descontento y las relaciones de grupos sindicales patronales que luchaban con los sindicatos de izquierda.

Con la ayuda de importantes industriales consiguió el poder y estructuró el estado alemán de acuerdo a las ideas nazis de hegemonía de la raza alemana, con una concepción totalitaria y con pleno apoyo popular de las masas.

Su ambición de dominio lo hizo responsable de la Segunda Guerra Mundial que comenzó con la invasión alemana en Austria y Checoslovaquia.

Su carisma hipnótico lograba entusiasmar a su pueblo inculcando la idea nazi de formar parte de una raza superior con la responsabilidad de liderar toda Europa.

Los fenómenos de masas se caracterizan por la identificación con un líder carismático lo que logra borrar toda huella de conciencia individual al participar de una conciencia colectiva, fortalecida por ideales comunes de grandeza; dándole oportunidad a cada individuo en particular de elevar su autoestima, solamente por su adhesión al grupo.

La frustración de las aspiraciones individuales es mitigada mediante la canalización de las propias necesidades hacia lo colectivo que brinda la posibilidad de concretarlas por medio del grupo, aunque las actividades, procedimientos y objetivos del mismo no coincidan plenamente con lo que le demanden sus conciencia.

Mussolini, Benito (1883-1945), político italiano de ascendencia obrera, era socialista y anticlerical, pero en 1914 dio un inesperado vuelco y propugnó la intervención de Italia en la guerra. Organizó posteriormente un movimiento ultranacionalista fascista, anticapitalista, anticlerical y antimonárquico. Proclamaba la necesidad de un estado autoritario y la restauración del orden tradicional.

Financiado por grandes industriales y terratenientes, combatió a los movimientos de izquierda hasta que obtuvo el poder, instaurando una dictadura.

Se unió estrechamente a Hittler y ayudó a las fuerzas nacionalistas durante la guerra civil española (1936-1939).

Mussolini fue otro ejemplo de líder carismático con poder hipnótico sobre las masas que en esa época también utilizaron otros líderes en otros países, con el fin de ejercer el poder en forma despótica y dictatorial, con la supresión de las libertades individuales y de expresión y con estrategias especiales para juzgar a la oposición; apoyados por una gran parte de la población anónima que se identificaba con su líder compartiendo su gloria.

Le Bon decía que cualquiera sean los individuos que componen a una masa humana, al formar parte de una multitud los transforma en almas colectivas capaces de sentir, pensar y obrar de una forma completamente distinta a como lo harían aisladamente.

Agrega Le Bon que en una multitud desaparece la personalidad individual surgiendo lo inconsciente social en primer lugar. El individuo adquiere un sentimiento de potencia invencible, lo que le permite ceder a sus instintos que como individuo aislado hubiera frenado, porque actuando en medio de una multitud anónima desaparece la responsabilidad.

Además, todo acto multitudinario suele ser contagioso y sugestivo hasta el extremo de llevar a cualquier individuo a actuar en forma contraria a su naturaleza, sacrificando su interés personal y sin tener conciencia de sus actos.

Opina Le Bon que la multitud es un rebaño que no puede vivir sin amo y tiene tanta necesidad de obedecer que se somete instintivamente a su jefe.

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