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Lo que no funciona

Publicado por Betina Ganim

Sabemos que en Lacan hay muchas referencias a Marx, y en su última enseñanza estas referencias tienen que ver con el síntoma.

En «La Tercera», Lacan dice que el síntoma social es el que tiene cada uno, como proletario, en tanto no hace lazo social con ningún discurso; es decir, carece de semblante.

Para seguir esta referencia, les traeré esta vez el debate que existe entre Ernesto Laclau y Slavoj Zizek, que queda plasmado en el libro «Debates y combates: por un nuevo horizonte de la política».

Para Laclau la concepción de «pueblo» y la de «lucha de clases» nos permiten pensar de maneras diferentes la construcción de las identidades sociales.

Una, el psicoanálisis, que lo lleva al autor a pensar cómo se articulan lo universal y lo particular en las identidades populares. Recurre entonces al objeto a lacaniano para hablar de «hegemonía». La hegemonía política implica que una particularidad es elevada a la universalidad. Así, Laclau considera que la lógica del objeto a debe incluirse en lo que atañe a las relaciones políticas.

Segundo, la Lingüística:Laclau recurre a esta perspectiva teniendo en cuenta todos los sistemas simbólicos, ya que coinciden con las relaciones sociales. Esta perspectiva, al igual que la del psicoanálisis, lleva a Laclau a centrarse también en la cuestión de lo particular y lo universal.

Se posiciona en contra de la «narratología» y del relativismo en juego en las relaciones sociales. En resumen, desde esta perspectiva, Laclau afirma que cierta particularidad, manteniendo esa particularidad, tendrá un rol a la vez de significado universal.

La Política: Tomando el ejemplo de Solidaridad en Polonia, nos hace pensar en una identidad popular más amplia. De aquí rescata que el rechazo de las demandas heterogéneas llevó a la creación de una unidad simbólica. En resumen, el vínculo entre demandas heterogéneas lleva a un «pasaje al acto», en tanto se construye algo nuevo -y no una revelación de una verdadera identidad que le subyace.

De esta manera, al decir de Laclau, que se constituyan nuevos pueblos tiene que ver con una creación imposible de reducirse a una literalidad anterior o final.

Además, es importante destacar que para Laclau, la política no puede ser entendida sin la consideración de la lucha de clases. Esta lucha es un elemento fundamental en la construcción de las identidades sociales y en la formación de los pueblos. Laclau sostiene que la lucha de clases es una lucha por la hegemonía, y que esta lucha es lo que permite la formación de nuevas identidades y la transformación de las existentes.

Retomando a Jacques Lacan y la referencia al síntoma que tiñe su última enseñanza, el origen de esta noción de síntoma hay que buscarla en Marx; en la relación que Marx establece entre el capitalismo y el feudalismo.

El capitalismo es considerado como beneficioso para el proletario, que hace de eso su esencia de hombre, siendo «despojado de todo y ser el mesías del futuro…»

marxLacan, en relación a esta noción de síntoma que hay en Marx, dirá que si no hacemos un Ideal del hombre, si no consideramos al síntoma como determinado por el inconsciente de cada cual, si no tenemos en cuenta cómo goza cada uno con su síntoma, dejamos al síntoma en igual lugar que lo hace Marx, aunque toma un nuevo significado: no se trata ya de un síntoma social sino de un síntoma particular.

Es así que Lacan encuentra en ese inconsciente que goza, que es siempre particular, singular, una salida al síntoma social: lo que no funciona, lo que no anda en lo real.

En este sentido, Lacan propone una nueva forma de entender el síntoma, no como un fenómeno puramente social, sino como algo que está determinado por el inconsciente individual. Esta perspectiva abre nuevas posibilidades para la comprensión de los problemas sociales y para la intervención política.

FUENTE: Belaga, Guillermo. «Debates sobre el síntoma social» Revista Lacaniana de Psicoanálisis. Núm.8.