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Mi vida es aburrida: Síndrome de Boreout

Publicado por María Gómez

Es posible que cuando, de repente, te detienes a reflexionar sobre tu vida, colisionas frontalmente con una realidad difícil de digerir: estamos aburridos. En el momento en el que tomamos consciencia de que el aburrimiento envuelve todas las parcelas de nuestra vida, entonces entendemos el estado de insatisfacción psicológica continua en el que nos hallamos inmersos y que bloquea nuestras ambiciones inevitablemente.

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Se trata del «Síndrome de Boreout». Éste aparece cuando dejamos de sentir emoción por lo que hacemos, cuando no nos involucramos en desafíos o cuando la rutina se instala sin dejar pasar una novedad que provoque una inyección de energía y sorpresa. Por tanto, nuestra existencia se percibe como vacía, insustancial, lo que impide que se disfruten incluso de los pequeños placeres de la vida.

No es que la persona rechace deleitarse sino que el «boreout» actúa de barrera contra las iniciativas destinadas a finalizar con esta apatía.

Es preciso especificar que aburrirse de vez en cuando actúa como detonante de la creatividad puesto que nos obliga a investigar de qué manera podemos dejar de aburrirnos. Además, actúa como válvula de escape de las presiones diarias proporcionando un espacio de reflexión y de ensoñación. Sin embargo, si el aburrimiento es continuo, se prolonga en el tiempo, se producen desadaptaciones a nivel psicológico como baja tolerancia a la frustración, aumento del estrés, acompañados de sentimientos de tristeza y desilusión.

Por otra parte, el aburrimiento influye a nivel cerebral puesto que un cerebro aburrido necesitará menos estimulación lo que le convertirá en un cerebro menos saludable y más rígido.

Para evitar la cronicidad de este síndrome, la existencia de una persona tendrá que incluir proyectos de futuro de diversa naturaleza, desarrollar una actividad satisfactoria ya sea laboral o personal, mantener relaciones sociales continuadas y valiosas, incentivar los objetivos alcanzados, buscar hobbies con los que disfrutemos de nuestro tiempo libre, tener la capacidad de comprometerse; disponer de una postura esperanzadora y entusiasta frente a la vida e interesarse por la vida de los demás y de lo que pasa a su alrededor.

Pretendemos poner en su conocimiento que el aburrimiento crónico puede llegar a ser patológico y llevar a la persona a experimentar una existencia gris que es vivida por el empobrecimiento de la personalidad. Por tanto, busca recompensas para tus esfuerzos de modo que te mantengan en modo de alerta para no caer en el hastío y la desapetencia anquilosantes.

Si en este momento te encuentras en semejante tesitura, no te resistas a cambiar esta situación. Todo el mundo tiene predilección por alguna actividad, lo que ocurre es que lo más probables es que no hayan tenido la ocasión de descubrirla o el ambiente favorable para desarrollarla. Buscar formas diferentes de hacer las cosas, inventarse juegos, hacer actividad física o participar en algún juego de equipo, la lectura, o simplemente hacer un repaso mental de nuestra trayectoria o buscar soluciones alternativas a un problema planteado son sólo algunos ejemplos de cómo sobrellevar el aburrimiento sacándole el máximo partido en nuestro propio beneficio.

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