La familia Proteger a los hijos es necesario pero sobreprotegerlos es dañino, aunque siempre va a ser mucho más desvastador el abandono.

La sobreprotección en realidad oculta un rechazo inconsciente. Se sobreprotege porque en el fondo hay sentimiento de culpa por el rechazo que se siente.

Los hijos no siempre son deseados. Diría que si la humanidad constara solamente de ciudadanos cuya concepción haya sido deseada, no habrían grandes ciudades y apenas ocuparían la Tierra algunos pequeños grupos todavía en la edad de piedra.

La realidad es que esos pequeños extraños que invaden la vida aparecen en general sin permiso y desbaratan todos los planes.

Por eso tanto trastorno de conducta y tanta visita a los psicólogos.

Además, existe el problema del divorcio, figura legal que resulta perturbadora para cualquier niño.

La separación de los padres es un condicionamiento para los hijos, que sufren el equivalente de una amputación, para la cual no hay ninguna prótesis; y siempre anhelarán tener a sus padres nuevamente unidos aunque sólo lo hayan hecho sufrir.

Todo padre o madre separados sienten culpa por el daño que reconocen producen a sus hijos, por lo tanto, la mayoría los sobreprotege y los consienten.

En esta sociedad que vivimos, aún hoy, los niños necesitan que se cumplan las expectativas de rol de los padres, autoridad y sostén por parte del padre y atención y contención emocional por parte de la madre.

No estamos tan evolucionados como para que puedan prescindir de estas necesidades que todavía son esenciales para todo niño para su desarrollo normal.

Un caso clínico

Informe:

Nombre: Romina
Edad: 10 años
Motivo de la consulta: Enuresis nocturna, tartamudez

Romina es única hija de madre soltera. Su madre trabaja como empleada de oficina y su padre es casado y vive con su esposa y sus dos hijos varones.

Esta niña ha visto a su padre en raras ocasiones y no conoce a sus medios hermanos, debido a que su madre no quiere que se relacione con él por el temor, infundado, a que le quite a su hija.

El problema de la tartamudez necesita además del tratamiento psicológico, la atención de un profesional fonoaudiólogo, para la cual realizo la derivación correspondiente.

En cuanto a la enuresis, apareció no hace mucho tiempo, después de algunos años.

Recomendaciones y tratamiento:

Romina debe incorporar a su padre y sus medios hermanos a su vida y su madre lo tiene que aceptar y alentar. Debería verlos regularmente y en forma frecuente.

El trato que recibe de su madre es de atención desmedida, no permitiéndole ninguna actitud de independencia por temor a que le pase algo.

Esta niña tiene que gozar de más libertad con los límites adecuados para su edad. Debería comenzar por ayudar a su madre con las tareas hogareñas y con las compras, aprender a manejar el dinero y hasta empezar a viajar sola cuando resulte necesario.

Ser responsable de sus propias obligaciones en el colegio y en la casa le ayudarán a recuperar su seguridad y confianza y a crecer y madurar.

Se aplicaron las técnicas habituales en estos casos para tratar de disminuir los episodios de incontinencia, con buenos resultados.