La Sexualidad Femenina

Toda teoría sobre la sexualidad es una aproximación a la verdad.
Sigmund Freud fue quien más investigó sobre la sexualidad humana y el único que elaboró una teoría que revolucionaría la psicología del siglo XX.
Pero no logró completar su investigación sobre la sexualidad femenina, ya que consideraba más complejo el desarrollo sexual de la mujer, el cual demandaba un estudio específico.
Según la doctrina psicoanalítica las diferencias anatómicas de los sexos (ausencia o presencia del pene) produce la fantasía de castración en ambos sexos, o sea que esta diferencia atribuye al cercenamiento del pene en la niña o la amenaza de la pérdida del pene en el niño.
En el niño tiene el significado de una amenaza debido a sus actividades sexuales y su tendencia hacia la madre, lo que le causa angustia y en la niña representa un perjuicio sufrido que puede negar, compensar o reparar.
El complejo de castración se relaciona con el complejo de Edipo, principalmente en lo que se refiere a las normas o prohibiciones.
Este complejo se puede manifestar nuevamente en forma simbólica en algunos trastornos neuróticos que implican pérdidas físicas o fobias a animales.
El complejo de castración, según la vasta experiencia clínica de Freud, se encuentra en todo análisis, pudiéndose referirse ya sea a la envidia del pene, el tabú de la virginidad o al sentimiento de inferioridad.
Para el niño, el peligro de la castración es su padre, siendo esta situación más ambigua en la mujer quien Freud supone que se siente privada del pene por la madre que a su vez fue castrada por el padre.
Este complejo de castración inicia el deseo de la niña del pene paterno y su ingreso en el complejo de Edipo, en tanto que para el niño representa la crisis terminal del Edipo al serle prohibida la madre como objeto sexual.
La angustia de castración ingresa al niño en el período de latencia y permite la formación de la estructura psíquica denominada Superyo (o deber ser).
El niño no puede elaborar el complejo de Edipo e identificarse con su padre si no se le ha prohibido utilizar su pene para relacionarse con su madre.
La amenaza de castración que conlleva la prohibición del incesto, representa la Ley instaurada por el hombre primitivo que amenazaba a sus hijos con la castración para reservarse para él a las mujeres de la tribu.
Pero se puede considerar una prohibición cultural que existe en la gran mayoría de los grupos humanos desde la antiguedad.
En la mujer el complejo de Edipo significa un cambio de objeto amoroso único, o sea de la madre al padre en tanto que el niño no necesita hacer este cambio.
En la niña es más difícil señalar el momento de la elaboración del complejo de Edipo, considerándose que culmina cuando tiene un hijo, símbolo del pene que no tiene.
Freud enfatizó que el complejo de Edipo no es simétrico al del niño ya que solamente en el varón se manifiesta este vínculo que marca su futura estructura psíquica.
Sin embargo, Jung propone la expresión complejo de Electra, que presupone la misma posición en la niña que en el niño con respecto a sus padres.
Electra, fue un personaje mitológico, hija de Agamenón, rey de Argos, que impulsó a su hermano Orestes a vengar la muerte de su padre asesinado a su madre Clitemnestra.
Pero además, la mujer en su desarrollo sexual, no sólo debe cambiar de objeto amoroso sino también de zona erógena que pasa de ser del clítoris al fondo de la vagina.
Las zonas erógenas de todas las fases del desarrollo, como la boca, el ano, el clítoris, continúan siendo puntos sensibles esenciales en el juego amoroso para la mujer, y culmina en la sexualidad madura en el fondo de la vagina.
El traslado hacia esta nueva zona erógena exige un aprendizaje en la mujer, que se logra con mayor facilidad teniendo parejas estables que aprenden a su vez a controlar sus eyaculaciones precoces.
Las relaciones ocasionales no atienden estas consideraciones debido principalmente a que no existe un vínculo afectivo que obligue a pensar en lo que ocurre con el otro, fuera de su propia satisfacción.
Malena el 26 de Marzo de 2008Categorías: La Sexualidad
5 comentario/s hasta el momento

















21 de Abril de 2008 a las 9:54 am
“…la mujer en su desarrollo sexual, no sólo debe cambiar de objeto amoroso sino también de zona erógena que pasa de ser del clítoris al fondo de la vagina…”
me sorprendí, esto es en serio? y cómo se aprende?
Yo pasé de no tener orgasmos a tener orgasmos con el clítoris. Con la vagina lo tuve una vez, por casualidad, al inicio de la relación mas pasional que tuve pero nunca más…
CÓMO PUEDO APRENDER?
21 de Abril de 2008 a las 2:25 pm
Hola Isabel, según la teoría del desarrollo sexual en la mujer de Sigmund Freud, la mujer tiene que cambiar de zona erógena, del clítoris al fondo de la vagina y ese cambio a veces no se produce. un beso, malena
21 de Abril de 2008 a las 4:58 pm
y el que a veces este cambio si se produzca? tiene algunos condicionantes, requisitos o técnicas?
muchas gracias por tu respuesta, igual sé que no debo obsesionarme con este cambio, pero me fascinaría intentarlo.
Muchas gracias Malena, besitos.
21 de Abril de 2008 a las 5:13 pm
Hola Isabel, el cambio de zona erógena, según Freud, implica salir de una sexualidad inmadura y pasar a una sexualidad más madura, o sea lograr el orgasmo con el pene dentro de la vagina.
No es tarea fácil, muchas mujeres necesitan la estimulación del clítoris para tener orgasmo, no eres la única por supuesto, y eso se resuelve teniendo confianza con la pareja y hablando del tema.
No se trata de técnicas, las mujeres no responden a las técnicas, necesitan romance, estar enamoradas, no pueden disociar como los hombres, por eso tienen mayores dificultades. Una palabra al oído o una caricia o un beso pueden hacer más que una técnica. La pareja tiene que saber qué es lo que le produce excitación al otro.
Lo más importante es la entrega. Si no hay entrega no hay orgasmo.
El orgasmo no es voluntario, surge espontaneamente como un reflejo. un beso, malena
23 de Julio de 2008 a las 6:31 am
Hola tengo 24 años y creo que tengo problemas con lo que es la sexualidad madura. Busqué a un chico que es totalmente opuesto a mi padre dado que el maltrató a mi madre y ahora estoy bastante confundida con los roles. Es como si no me hubiese separado del triángulo de mis padres y me costara tener mi propia sexualidad plena. Tengo problemas con la penetración y solo puedo tener sexo estimulándome el clítoris. ¿Significa esto que tengo algún problema con que no he superado el complejo de electra? gracias