Psicología

Inicio General Terapia Original para el Stress

Terapia Original para el Stress

Publicado por Malena

Si elimino la agresión reprimida en mi interior, libero endorfinas y trabajo mejor.

En el mes de julio pasado, en Madrid, un grupo de cuarenta personas fue convocado entre más de mil postulantes, a demoler parte de un hotel céntrico como terapia para liberar tensiones.

La idea surgió de una cadena de hoteles española con más de 355 hoteles en todo el mundo, de los cuales ocho están en Argentina.

Terapia Original para el Stress

La original forma de marketing se hizo pública a través de avisos en la prensa, donde solicitaban personas con alto nivel de stress, para destrozar paredes e instalaciones que serían remodeladas y reinaguradas una vez finalizadas las obras.

En este primer certamen de demolición mundial, más de mil personas respondieron al llamado, explicando qué era lo que los stressaba, quedando finalmente cien postulantes para la última selección.

Luego del “casting” último, fueron elegidos cuarenta mientras el resto fue invitado a un desayuno y recibió un regalo por su participación.

Los finalistas tuvieron que aprobar una revisión médica y pruebas psicológicas.

Los médicos evaluaron el estado físico general y los psicólogos pudieron comprobar quiénes eran los que estaban más stressados.

A los que pasaron la prueba les suministraron mamelucos, cascos y barbijos y los distribuyeron por el edificio para “destrozar todo lo que encontraran a su paso” excepto pisos y ventanas, con el apoyo de personal especializado en albañilería para las tareas más complejas.

Los “destructores” se dedicaron afanosamente durante dos horas en voltear paredes y romper vidrios y muebles de la planta baja, incluidos los de la entrada y el bar.

Entre los participantes había taxistas, agobiados por los problemas del tránsito, ejecutivos abrumados por exceso de responsabilidades y jóvenes dependientes de sus padres que estaban hartos pero no se animaban a liberarse.

Al terminar la experiencia los aspirantes a albañiles quedaron exhaustos pero se sentían mucho mejor que cuando empezaron.

Esta no es la primera vez que se utiliza la terapia de la destrucción de una manera organizada en España, porque existe otro grupo llamado Stop Stress que también utiliza este tipo de técnica, como por ejemplo destruir autos en un depósito de chatarra y hasta venden sus servicios de “liberadores de tensiones”a otras impresas.

En Japón, algunas organizaciones importantes, poseen un ámbito para los empleados que sufren de stress, destinado a aplicar golpes a bolsas de boxeo con la cara del jefe o a romper objetos.

Está comprobado que el efecto liberador de adrenalina que tiene la actividad física, produce endorfinas en el cerebro que mejoran el estado de ánimo, después de haber dado unos cuantos golpes y quedar agotados.

Esta explicación sobre las bondades de “destruir cosas” la suministró la psicóloga española Laura García Agustín. En cuanto a la empresa hotelera, el director de marca Enrique Tellechea, informó que se habían cumplido sus objetivos.

Querían que la gente se divirtiera, no ahorrar mano de obra porque el desastre ocasionado por personas inexpertas tuvo que ser convenientemente mejorado por profesionales. La empresa hotelera deseaba además ayudar a disminuir el stress de los voluntarios que como premio fueron invitados a una cena y a pasar una noche en el hotel, una vez inaugurado.

Una experiencia original que prueba una vez más la eficacia del ejercicio físico para liberar las tensiones.

Categorías: General

3 comentarios para “Terapia Original para el Stress”


  • centro de manejo del estres julio 3, 2008 a las 8:33 pm

    esto ultimo “Una experiencia original que prueba una vez más la eficacia del ejercicio físico para liberar las tensiones.” excelente cierre de articulo.

    saludos

  • Hace unos meses tuve una mala tarde. Volví a casa con un fuerte enfado y con mucha ansiedad. Actualmente tomo ansiolíticos, pero ahí no había nada que hacer. Decidí sacar al pasillo de casa un viejo mueble-cama del cual hacía tiempo que me quería deshacer. Agarré un hacha de mano y convertí aquél mamotreto en trozos de unos veinte centímetros el mayor. El pasillo de casa quedó cubierto de astillas. Cuando miré el reloj no me lo podía creer; ¡había pasado solo media hora!. Estaba sin aliento, el cabreo había pasado a duras penas y tuve dolores musculares durante la semana siguiente, pero que a gusto me quedé.