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Cómo aliviar el estrés

Publicado por Israel Rios

El estrés es uno de los problemas psicológicos que más comunes se han vuelto en nuestra sociedad. Podemos decir que es como el dolor de cabeza para la medicina oficial solo que no se cura con una simple aspirina.

Aún se está estudiando este problema y buscando cuales son las soluciones más efectivas al menos para aplacarlo. Hay algunas conclusiones importantes al menos a la hora de saber que es lo que no hay que hacer para quitar el estrés y algunos consejos bastantes útiles para conseguir resultados positivos.

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Tengamos en cuenta que lo que a una persona le resulta estresante a otra no le parece más que un simple problema. Esto significa que el estrés es resultado de una percepción sobre una situación, no se trata en realidad  de circunstancias estresantes en sí mismas sino de percepción de circunstancias estresantes y sobre esto si que se puede trabajar.

Tengamos en cuenta que muchas de las circunstancias que nos suceden no se pueden cambiar pero si podemos cambiar la forma de percibirlas pasando de ser estresantes a un problema sin importancia y esto si que depende de nosotros.

Es claro que vivimos en una sociedad que va muy deprisa y en donde miles de informaciones nos llegan en forma de impresiones a cada segundo. Esto solo podemos evitarlo buscando una vida alejados del mundanal ruido y evitando circunstancias potencialmente estresantes pero nosotros creemos más en las posibilidades del ser humano de hacerse dueño de sus procesos psicológicos y aprender a vivir en paz y armonía en medio del caos de la sociedad que nos rodea.

En definitiva se trata de aprender a vivir sin estrés en medio de las situaciones más estresantes que nos podamos imaginar o por lo menos que antes percibíamos como estresantes.

A través de diferentes estudios en donde las personas sometidas a estrés usaban técnicas para poder aliviar este sentimiento se ha podido llegar a diferentes conclusiones sobre la efectividad o no de algunas de estas técnicas personales.

Por ejemplo, son completamente ineficaces las reflexiones en círculo sobre el problema que no nos lleva ni a las causas ni a las soluciones, sino que se quedan estancadas en el problema sin más. También es completamente ineficaz pero muy usado el pensar en las peores consecuencias posibles de la situación planteada. Este tipo de pensamientos no hace sino empeorar la sensación de estrés y el problema en cuestión.

Sin embargo son muy eficaces actitudes como las siguientes.

Aprender a adaptarse a la nueva situación sacando los aspectos positivos y obviando los negativos que ya están ahí de por sí y no necesitan que se les de más fuerza. Buscamos lo positivo para buscar una balanza que pueda equilibrarnos internamente y aliviar el estrés.

Hay que ver la situación desde una perspectiva global y no centrarse en los detalles, sobre todo los detalles que más nos angustian. Tenemos que aprender a ver el problema en toda su magnitud para centrarnos en las soluciones.

Tenemos que ser flexibles con nuestras expectativas ya que el cambio de las mismas es lo que más estrés nos puede causar.

Antes de expresar tus sentimientos escríbelos en un papel. Haz una introspección y ordena tus pensamientos y sentimientos en un papel. Podrás llegar a conclusiones que te sorprenderán a ti mismo.

 

 

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