Psicología

Inicio Familia Grooming, acosando a menores en la red

Grooming, acosando a menores en la red

Publicado por María Gómez

El ventanal al mundo se nos abrió desde que Internet empezó a funcionar. Gracias a la red podemos comunicarnos con cualquier persona sin importar los kilómetros que nos separen, podemos visitar (virtualmente, eso sí) prácticamente cualquier lugar del globo terráqueo o consultar informaciones de toda índole. Los beneficios y las ventajas son indiscutibles, aprovechémoslas.

boy-110762_1280

Pero también debemos señalar la cara oscura. Hay personas que se valen de este precioso recurso para hacer daño. Peor todavía, para hacer daño a niños. La facilidad y la disponibilidad juegan a favor de las mentes enfermas de adultos que buscan engañar, engatusar, fascinar, o atraer a menores con el fin de conseguir saciar sus instintos sexuales mediante la visualización de fotos o vídeos, o bien, llevado al extremo, solicitando una aproximación personal, sometiendo, al final, la voluntad del menor con amenazas. Estas argucias se engloban en el concepto de Grooming.

Por desgracia, es más frecuente de lo que pensamos, y muchos menores viven esta situación en secreto con las angustia y el temor propias de una vivencia de tal naturaleza. Por ello, es fundamental la prevención. Estar alerta de cambios en el comportamiento de un menor, informarse de los peligros que entrañan las redes sociales para los menores, ejercer los controles pertinentes y denunciar cualquier detalle que sea considerado abuso o acoso. Es nuestra obligación como ciudadanos que deseamos vivir y convivir en un mundo saludable y justo, colaborar con la policía y las autoridades pertinentes para acabar con las actuaciones de estas personas trastornadas o groomers.

Por otra parte, los adultos somos los encargados de proteger a los niños y de velar por su seguridad en todos los sentidos, por tanto, también en el digital. Para ello, contamos con la posibilidad de configurar la navegación infantil por la red con opciones especiales de control parental.

Además, es necesario advertir a los menores de los peligros que entraña el mundo virtual informándoles y mostrándoles que hay personas que emplean la red para chantajear y lastimar a niños. Han de tener claro que pueden y deben recurrir a adultos de su confianza en cuanto sientan que son presionados mínimamente por alguien, sea quien sea. Por ende, en casa debe reinar un clima de comunicación abierta, fluida y de confianza para que el menor no se sienta culpable o el miedo al castigo paralice su señal de socorro.

En ocasiones, los groomers se hacen pasar por niños también para iniciar conversaciones de igual a igual, para  ganarse la confianza de la víctima en menor tiempo y con menos esfuerzo.

Controla el uso de que hacen los menores de tu casa de la cámara web. Es aconsejable, incluso, que el ordenador permanezca en una estancia común, a la vista de todos. No se recomienda que esté instalado en el cuarto de los niños. La noche es el momento perfecto para que caigan en la trampa.

En el caso extremo de que el niño ya sea víctima de una situación de este calibre, lo primero que hay que hacer es denunciar el hecho a la policía, y proporcionar apoyo psicológico urgente al niño y a las familias.

 

 

 

Categorías: Familia