Psicología

Inicio Sexualidad El Sexo

El Sexo

Publicado por Malena

Es el tema más manoseado y vulgarizado de la actualidad, la sexualidad.

El sexo hoy en día se ha convertido en una obsesión colectiva y en una fuente de ingresos imprevisible para todos los que tratan de especular con las debilidades humanas.

El sexo vende, cualquiera sea su contenido, por más aberrante y bizarro que sea, con tal de que logre los objetivos, aumentar el rating, incrementar las ventas, promocionar carreras artísticas, obtener publicidad o simplemente ganar dinero practicando la profesión más antigua del mundo; que antes era privativa de las mujeres pero que ahora es una tarea que comparten con los homosexuales.

El Sexo

Los medios de comunicación sexualizan sus programas incorporándoles un toque erótico para atraer más público, la publicidad se hace cómplice y agrega a sus productos figuras femeninas o masculinas sin ropa o con apenas un hilo dental o un tapa rabos como indumentaria.

Se diría que con toda esta estimulación durante el día, los hombres y las mujeres del mundo se deberían convertir en verdaderas máquinas reproductoras y no podrían pasar una sola noche sin tener sexo; sin embargo la realidad no coincide con estas expectativas.

Cada día más, las parejas tienen que recurrir a medios artificiales para concebir un hijo y al poco tiempo de estar juntas no disfrutan más del placer sexual y se separan

Los hombres están muy cansados o aburridos y las mujeres no llegan al orgasmo por ningún medio.

Como pasa con todas las cosas, cuanto más avanza la tecnología y la permisividad, la naturaleza se vuelve perezosa.

Parecería que toda esa exposición de erotismo no sirviera para estimular sino por el contrario estuviera provocando el efecto contrario.

La sexualidad, lejos de ser la relación íntima con otro que se ama, se ha convertido en un deporte que da prestigio, en la medida que se practique con mucha frecuencia y con muchos interesados complacidos por el servicio prestado.

Sin embargo, a pesar de las presiones sociales para cumplir con estas exigencias, la naturaleza es la que parece estar imponiéndose, porque cuanto más estimulación externa existe más rápido se agota la carga endógena.

En otras épocas, cuando el sexo no estaba en todos las vidrieras mundanas y solo se podía fantasear, era vivido generalmente como la culminación del amor o de una conquista, pero ahora, que todo está permitido, representa el inicio de una relación que comienza siendo íntima sin que la pareja apenas se conozca.

Para una mujer el sexo simboliza la máxima actitud de entrega, permitir que otro entre en su cuerpo y por un momento puedan ambos fusionarse y ser solo uno.

Para un hombre es la más alta expresión de darse a si mismo con todo lo que esto significa, que es la promesa implícita de cubrirla y protegerla.

En estos tiempos las relaciones sexuales han perdido esos significados. La mujer se defiende y no se entrega, por lo tanto no tiene orgasmo; y el hombre la utiliza para su recreación sin ningún fin último, volviéndose impotente.

Tergiversados los objetivos, también se modifican los resultados que se convierten en descargas de hormonas sin sentido ni futuro.

Categorías: Sexualidad