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Cuerpo «aparejo»

Publicado por Betina Ganim


La segunda doctrina del cuerpo que podemos delinear en la enseñanza de Jacques lacan (la primera -y los remito a posts anteriores en este mismo blog- es la versión del cuerpo en tanto imaginario)

La primera versión tiene sus complejidades; y la segunda no será la excepción.Aquella primera versión del cuerpo en Lacan está organizada en una identificación imaginaria sostenida de lo simbólico, y tiene ue ver con esta idea de «cuerpo total».

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La segunda versión del concepto de cuerpo tiene una complejidad fundamental, que es que no tiene nada que ver con lo especular. Si hay algo que ene sta versión no encontraremos será justamente con lo especularizable del cuerpo.

Esta idea de cuerpo podemos ubicarla al nivel del Seminario 11 de Jacques Lacan, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. No quiere decir que en este Seminario Lacan diga de manera directa que enunciará su idea de cuerpo, sino que hay que leerla.

¿Qué cosas nos ubicarán en esta segunda versión el cuerpo en la enseñanza de Lacan? Podemos remitirnos entonces a un párrafo del Seminario 11 donde Lacan dice que Freud, en sus «Tres ensayos sobre una teoría de la sexualidad», supo postular a la sexualidad esencialmente polimorfa, aberrante; y así quedó de alguna manera quebrada esa supuesta «inocencia» infantil. Pero seguramente por haberse impuesto demasiado pronto, no se ha examinado detenidamente el tema de lo que representa la sexualidad: que en realidad, la situación es igual para todos los sujetos, ya sean niños o mayores; todos nos enfrentamos con la sexualidad en la medida en que ésta pasa por la red de la constitución subjetiva como tal, por las redes significantes. La sexualidad se realizará mediante la operación de las pulsiones en tanto éstas son pulsiones parciales. Parciales en el sentido de que son parciales respecto a una finalidad última como la reproductiva.

De esta manera, la integración de la sexualidad a la dialéctica del deseo requiere que entre en juego algo del cuerpo, tal como un aparejo, que es aquello con lo que los cuerpos pueden aparejarse en lo que a sexualidad se refiere, y que debe distinguirse de aquello con que los cuerpos puedan aparearse.

Toda la discusión a la que podemos asistir en el mundo psicoanalítico respecto de las pulsiones, se de reduce a que en realidad no se repara en el hecho de que la pulsión, aunque representa la curva de la sexualidad en el ser vivo, solo la representa y de manera parcial.

Cuando me refiero a la sexualidad perversa polimorfa, aberrante y parcial, quiero decir que allí s juega en la red de significantes, en las redes de la constitución del sujeto como tal. Pero para que eso tenga lugar, debe entrar algo del cuerpo en juego; un cuerpo entendido como «aparejo» (diferente al «aparearse»). Por otro lado, lo que refiere al «ser vivo», es una manera en la que Lacan se refiere en este Seminario, en términos de «viviente», pero siempre habla en última instancia, en este momento de su enseñanza, del sujeto.

FUENTE: SANTOPOLO, J. «DESDE LA PERSPECTIVA DEL CUERPO» ED. CITA. LA PLATA, 2011.

Categorías: Psicoanálisis