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La Culpa de las Madres que Trabajan

Publicado por Malena

Las madres de antes no trabajaban, hacían las tareas hogareñas, cocinaban y siempre se hacían un tiempo para hacer alguna otra cosa en su tiempo libre que les permitía ejercer su creatividad.

Ahora ya son abuelas y algunas bisabuelas pero la mayoría pertenece a una generación de madres que lamentablemente no tuvieron vida propia y cuando llegan a la vejez se convierten en una pesada carga para los hijos que disfrutaron de ellas siendo chicos.

La Culpa de las Madres que Trabajan

Ahora es muy diferente. La excepción de la regla son las madres que no trabajan y todas las demás tienen ocupaciones, horarios de oficina; algunas son profesoras, otras maestras, muchas profesionales con responsabilidades importantes, pero no por eso abandonan a sus hijos.

Lo mejor para los ellos cuando no está la madre es tener en el hogar una buena sustituta. No es que un jardín de infantes o una guardería sean perniciosos sino que el rol de madre se pierde un poco por estar demasiado repartido entre varias personas.

Sin embargo, aunque la mayoría de las mujeres hoy trabajan, por alguna razón casi todas sienten algún tipo de culpa por dejar a sus hijos al cuidado de otras personas.

Es probable que el mayor sentimiento de culpa lo sufran quienes han tenido a sus madres a su lado mientras fueron pequeñas y como es normal se hayan identificado con ellas. Pero sabemos que también se sienten culpables aquellas madres que fueron dejadas por sus propias madres al cuidado de otras personas y que ahora tienen que dejar a sus hijos porque también ellas trabajan.

Quizás otra causa sea que todavía persiste en la sociedad la expectativa de rol de que toda madre tiene como tarea esencial el cuidado de los hijos.

Es indudable que los hijos con quien mejor están es con su madre, pero la vida ha cambiado, las mujeres estudian, se reciben después de no pocos esfuerzos, se casan y cuando tienen un título sería muy frustrante pretender que no les importa quedarse en casa.

Los cambios sociales exigen cambios psicológicos. Las exigencias modernas para vivir son mayores. Se necesitan para vivir más cosas, más confort, comodidades, un auto, tal vez un viaje, conocer el mundo, tener oportunidades que antes no existían para la gran mayoría.

Y la televisión se ocupa de mostrar todas las cosas que se están perdiendo a esas mujeres que decidieron no salir a trabajar para quedarse con sus hijos.

Pero la vida es larga y pasan muchas cosas. Los chicos crecen, y pronto se van de la casa, y la que se queda sola es la madre, sin demasiado que hacer, con muy pocas ganas a su edad de elaborar un proyecto y casi sin nada que decirle a su marido que casi no tiene tiempo ni voluntad de escuchar sus pretensiones.

Porque es difícil insertarse en la vida laboral después de muchos años, las selectoras de personal discriminan por edad, por sexo, por peso específico y también consideran que un título con muchos años de antigüedad prácticamente está obsoleto.

Y mejor toman a la chica joven que está esperando afuera, que aunque no tenga título y sea medio despistada, es sangre nueva, y además muy linda, como una flor que va a adornar la oficina y a levantarle a todos el espíritu.

Y es en ese momento que comienza a preguntarse una de esas madres que decidió dedicarle todos esos años a sus hijos: porqué habrá dejado de trabajar cuando ellos nacieron y si hizo lo correcto, sólo para no sentirse culpable, al abandonar siendo joven su proyecto.

Pero hay en la vida una vía media, esa tan difícil de seguir porque requiere buscar compatibilidades en cosas que casi no las tienen. Hacer lo que a ella le gusta y también cumplir con sus compromisos con los hijos, aunque le lleve el tiempo completo. Pero no le quedarán resentimientos, ni culpa, y eso agregará una gran cantidad de energía adicional a su emprendimiento.

Se trata en definitiva de repartir en partes iguales el tiempo.

Nacemos con la culpa, ya sea por el pecado original o por el karma, depende de lo que creemos, pero lo cierto es que nacemos imperfectos, y la diferencia entre nosotros es como nos manejamos con ella.

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5 comentarios para “La Culpa de las Madres que Trabajan”


  • Bueno el artículo.
    En realidad como la «super mujer» no existe, siento que la madre que trabaja o es profesional nunca puede ser perfecta en ambas cosas. Es el costo de decidir hacer las dos cosas.
    Hay algunos casos extremos de difícil resolución: Actualmente las empresas, por ejemplo, exigen a las profesionales horarios interminables, viajes al exterior, etc. que no pueden evadir de ninguna forma. La decisión está en elegir el éxito profesional y la crianza de los hijos en otras manos, o volar más bajo asumiendo la responsabilidad de traer hijos al mundo(la elección depende de la culpa que se sienta??).
    Mi opinión es que las mujeres exitosas profesionalmente (en algunos ámbitos) no deben tener hijos, son incompatibles.

  • Muy actual el articulo, te felicito
    Las madres que hemos trabajado conocemos las
    vicisitudes que acarrea el dejar a los hijos al cuidado de terceros lo cual genera bastante culpa.Considero que en la actualidad la mujer debe tener un proyecto de vida personal a los fines de no sentirse postergada y no sentir la angustia que ocasiona el «Sindrome del nido vacio».Hasta tu próximo artículo!!!!

  • Hola Alejandra L., gracias por comentar, estoy de acuerdo aunque a que las mujeres tienen que renunciar a ser exitosas porque tienen hijos, no me cierra esa idea. Como creo en el destino y en que el éxito es parte de un destino, y que no depende exclusivamente de las cualidades; si una persona tiene éxito tiene que atreverse a vivirlo y disfrutarlo, sin descuidar demasiado su vida personal, porque el todo o nada no sirve en ningún aspecto de la vida. Mantenerse equilibrada con el éxito es la fórmula, no creer demasiado en él, porque siempre es circunstancial, es difícil evitar los desequilibrios, que son los que generan los conflictos. No creo que sea cuestión de elegir sino de dejarse llevar y de ser responsable. un beso, malena

  • Hola Betty, muchas gracias por leer y comentar.
    Los tiempos cambian y nosotros tenemos que cambiar, tanto nuestras actitudes como nuestros valores relativos, adecuándonos a las necesidades.
    un beso, malena

  • MUY MALO EL ARTICULO…..y pidiendo disculpas a la persona que lo escribio por calificarlo asi, si bien es cierto y respetando enormemente a las mujeres que trabajan por NECESIDAD (de esas que si no trabajan simplemente sus hijos no comen) A las que lo hacen para como dice el articulo : *viajar.comprarce un gran auto nuevo, comodidades… cuando esta mama este vieja de suguro NO recordara la marca de su auto nuevo o sus viajes, se recriminara no haber estado ahi cuando su hijo camino por primera vez o dijo su primera palabra,,,,pero segun ustedes una madre sustituta es su genial opcion…..jajaja madre sustituta…que es eso…..? MADRE HAY UNA SOLA.
    y no por estar en la casa no tenemos vida propia….espero que halla sido un hombre que halla escrito esto ya que una mujer poniendo eso me daria verguenza….
    Cuanto demora en crecer un niño no mas de 7 años nada mas,,,despues una puede perfectamente trabajar ya que un niño a esa edad sabe perfectamente gracias a nuestros valores (no los que le dio la madre sustituta) que es lo malo y que es lo bueno. Despues de eso una no es VIEJA NI FEA y nadie nos va a contratar ,,,,por favor¡¡¡