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La Eutanasia

Publicado por Malena

Esta palabra deriva del griego y quiere decir buena muerte. Es decir, muerte sin sufrimiento físico. En sentido estricto, es la que se provoca voluntariamente para acortar la vida de quien sufre una enfermedad mortal y la solicita para poner fin a sus sufrimientos físicos.

La mayoría de los códigos penales vigentes y la postura académica adoptan una posición intermedia, de atenuación específica en los supuestos de muerte piadosa o consentida, pero sin llegar a su legalización o justificación.

La Eutanasia

El problema de la eutanasia radica en el hecho de la falta de uniformidad que suelen tener los desenlaces de enfermos terminales, porque no existen enfermedades sino enfermos y todos son diferentes.

Los médicos no pueden dar pronósticos exactos ya que muchas veces la supervivencia de muchos de ellos excede con creces la estimación más correcta. Es más, los pronósticos están vedados ya que la gama de variación es muy amplia.

Existe una anécdota relatada por un médico en uno de sus libros sobre una experiencia que tuvo la oportunidad de vivir, relacionada con este tema.

Mientras trabajaba como residente en un hospital público, llegó a conocer bien a todos los pacientes internados interesándose en cada uno de ellos con solicitud.

En ese tiempo, el que estaba más grave, era un hombre muy anciano que nadie visitaba, por esa razón, acostumbraba a detenerse más tiempo con él cuando hacía la ronda diaria.

Teniendo que asistir a un congreso de medicina en el exterior, tuvo que ausentarse por unos días de la guardia.

Presumiendo que ese paciente no pasaría una noche más, sintió la necesidad de despedirse de él, pensando con razón que las posibilidades de que sobreviviera hasta su vuelta eran remotas.

Como estaba consciente, le dijo que se ausentaría sólo unos pocos días y para darle ánimo agregó, que esperaba verlo a su regreso.

Después de una semana regresó a la guardia del hospital y con sorpresa se enteró que este paciente todavía vivía. Se aproximó hasta su cama y el anciano al verlo le dijo con voz apenas audible: – Hola doctor, lo estaba esperando. Y poco después murió.

Este es un ejemplo de la importancia de los afectos en estos momentos de la vida y de la imposibilidad de determinar con exactitud el fin de una vida.

En estos casos, teniendo en cuenta que actualmente la medicina cuenta con drogas mucho más eficaces para el tratamiento del dolor y el sufrimiento, los que más sufren la agonía del enfermo son los familiares, mientras el paciente suele ser el que está más tranquilo.

La vida para la mayoría de la gente se ha tornado una sucesión de obligaciones y deberes que los obliga a vivir de una manera cada vez más acelerada y en todos los órdenes de la existencia están acostumbrados a exigir definiciones rápidas porque no pueden esperar. Y a veces la muerte natural tarda en llegar, simplemente porque todavía no ha llegado el momento.

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