Psicología

Inicio Familia, Psicopatología Teoría del doble vínculo

Teoría del doble vínculo

Publicado por Malena

Según Alexa Mohl los enfermos de esquizofrenia no poseen una buena estrategia para reconocer la realidad aceptada socialmente, del contenido de sus alucinaciones.

Gregory Bateson fue el que desarrolló la teoría del doble vínculo; que es el que se establece en la comunicación del grupo familiar donde el hijo es la víctima.

Se trata de un mandato primario negativo y otro secundario que contradice el primero.

Por ejemplo, “No hagas esto porque te castigaré” o “Si no haces esto te castigaré”; o sea que será castigado si no lo hace, que representa una contradicción

El mensaje primario es verbal y el mensaje secundario es gestual y más abstracto que amenaza la supervivencia y ambos están reforzados por castigos o señales de peligro, impidiendo el mandato negativo terciario una salida a la víctima.

Los dobles vínculos son impuestos en la infancia y hacen que la persona afectada por esa forma de comunicación no pueda desarrollar defensas efectivas y aprenda a percibir su universo con patrones de doble vínculo.

La víctima no puede interpretar lo que la otra persona le quiere decir y esta preocupación por saber qué es lo que le está diciendo hace que adopte distintas defensas patológicas.

En la paranoia, la víctima supondrá que detrás de cada afirmación hay un significado oculto y vivirá buscando significados ocultos en todo lo que la gente le diga para demostrar que no lo pueden engañar.

En la hebefrenia, aceptará todo lo que le digan aún cuando el gesto contradiga lo dicho.

También puede formar un patrón de conducta descartando las señales analógicas y riéndose de ellas y no intentará discriminar entre los distintos niveles de mensaje tomándolos como cosas que no son importantes y que provocan risa.

En la Catatonia puede elegir ignorar los mensajes y se irá aislando sin responder a los estímulos, retirando su interés en el mundo y permaneciendo concentrado en sí mismo.

En la esquizofrenia la persona no encuentra alternativas para entender lo que los otros le están diciendo.

Por ejemplo, una madre sobreprotectora pero a la vez rechazante con el agravante de la ausencia de un padre fuerte que lo comprenda y lo apoye ante las contradicciones.

Los humanos pueden falsificar modos de comunicación, a veces en forma inconsciente, por ejemplo, la risa artificial, la simulación manipuladora y otras señales que ocultan la hostilidad real y esta forma de comunicación se aprende.

En la esquizofrenia, el individuo no tiene habilidad en tres aspectos de la comunicación.

No puede encontrar el modo correcto de comunicación cuando recibe un mensaje; tampoco puede saber comunicar sus propios mensajes no verbales ni sus propios sentimientos y sensaciones.

En general, tenemos la capacidad de reconocer los casos de ambigüedad o contradicción en la comunicación familiar porque aprendemos los patrones de interacción establecidos; pero un individuo psicótico no tiene esa capacidad.

En este contexto, la idea de experiencia repetida se puede comparar con la idea de trauma, o sea un hecho que impide el normal desarrollo de un proceso.

En la esquizofrenia se produce un bloqueo de la capacidad de establecer e identificar patrones de comunicación y el doble vínculo consiste en perpetuar situaciones contradictorias que niegan el principio de identidad.

En general todos somos víctimas de este tipo de comunicación, pero algunos no tienen la capacidad de discriminar el verdadero significado del mensaje en el que se mezclan estados de ánimo, proyectos, contexto y la relación que existe entre los que se están comunicando.

Fuente: “PNL-El cielo del Minotauro”, Alberto Karmona, 2009, Licenciado en Psicología egresado de la Universidad Kennedy.

Categorías: Familia, Psicopatología