Psicología

Inicio Orientación Vocacional La Vocación y la PNL(Programación Neurolingüística)-Primera Parte

La Vocación y la PNL(Programación Neurolingüística)-Primera Parte

Publicado por Malena

Saber el objetivo y pensar en positivo allana el camino

La PNL (Progrmación Neurolingüística) estudia los patrones de comportamiento de personas que han logrado éxito en lo que hacen y trata de difundir esas pautas de conducta para poder obtener la misma eficacia tanto en lo personal como en los negocios.

La PNL y la Vocacion

Este método se centra no sólo en enseñar los modelos de conductas exitosas sino también en instruir sobre las formas más efectivas de pensar y de comunicarse.

El estado mental incluye lo que pensamos en cada momento determinado de la vida, las funciones del cuerpo, las imágenes mentales, los sonidos que percibimos, los sentimientos, los gestos, las posturas y el ritmo de la respiración; y de este estado dependen en gran parte nuestros éxitos y nuestros fracasos.

La forma que tenemos de comunicarnos condiciona en buena medida los resultados de nuestros esfuerzos en todas las áreas, como la manera de hablar, el lenguaje que usamos, el tono de la voz, lo que decimos, nuestros ademanes y cómo nos movemos.

La palabra programación significa actuar conscientemente frente a cada situación eligiendo las acciones adecuadas para cumplir nuestros objetivos.

Neuro significa que la conducta es posible gracias al sistema neurológico, como la vista, el oído, el gusto el tacto y el sentimiento; y lingüística representa nuestra capacidad de utilizar el lenguaje para comunicarnos

Este enfoque exige una actitud abierta y libre de prejuicios y pretende ayudar a vivir mejor en un mundo cada día más competitivo, centrándose en los resultados, sin desviarnos de nuestros propios valores.

Cada persona construye su propio mundo en base a sus experiencias individuales y a su forma de percibirlo, pero el mundo real es mucho más amplio que cualquier construcción mental individual.

La percepción produce distorsiones que limitan las posibilidades reales, como las creencias, los intereses, las convicciones o el lenguaje, que se convierten en verdaderos obstáculos para los objetivos.

Si podemos modificar estos obstáculos por actitudes más adecuadas, podremos cambiar nuestro mundo.

Significa principalmente aprender a centrarse en los objetivos, minimizando los problemas, sabiendo lo que uno quiere y lo que desean los demás, conociendo los propios recursos y utilizándolos activamente para alcanzar las metas propuestas.

No hay fracasos sino resultados y estos sirven para corregir la dirección.

Todo es posible y no existen límites para la imaginación, sólo existen prejuicios que son los que nos bloquean.

Casi todas nuestras conductas son hábitos aprendidos que realizamos en forma inconsciente. Es necesario desaprender los hábitos que nos mantienen estancados y aprender los comportamientos adecuados hasta convertirlos en nuevos hábitos que nos permitan cumplir nuestros propósitos.

Por lo tanto, es necesario centrarse en tres premisas básicas:

No perder de vista los objetivos; mantenerse dispuesto y atento para darse cuenta si lo que estamos haciendo nos está dando resultados y tener la suficiente flexibilidad para cambiar nuestra forma de actuar hasta lograr nuestros objetivos.

Cambiar significa hacer otra cosa, cualquier otra cosa, ya que cuantas más posibilidades ensayemos más oportunidades tendremos.

Recordar que las habilidades específicas y el estado mental positivo son los medios necesarios para alcanzar las metas.

(Continúa en Segunda Parte)

Categorías: Orientación Vocacional