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Inconsciente e Historia

Publicado por Betina Ganim

Respecto de la disyunción entre Historia y Real, de lo que hablé el post anterior, retomaré este neologismo lacaniano de «hystoria». Miller rescata esta serie que arma Lacan con «Historia», Hystoria» e «Histeria». Claro que esto no es solo un juego de palabras, sino que tiene sus efectos.

Podemos decir que la histeria es, psicopatológicamente hablando, una estructura que da cuenta de la incidencia del Otro, del deseo del Otro, del discurso del Otro sobre el sujeto. No olvidemos que el primer Lacan lee la teoría freudiana del inconsciente como discurso del Otro; es decir, piensa al mismo tiempo la histeria partiendo de la historia (el psicoanálisis mismo surge por la histeria…)

fcion y campo

En el escrito «Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis», discurso inaugural de la enseñanza propiamente dicha de Lacan (1953), empieza hablando de la historia. Hay que tener en cuenta que la Historia como disciplina tuvo mucho alcance a principios de los años ’50, aunqu sabemos que la disciplina «estrella» que retoma Lacan no termina siendo la Historia, precisamente, sino la Lingüística.

Pero de la Historia, Lacan retoma, en su primera enseñanza, que el inconsciente es historia, en tanto esa historia no reconocida por el sujeto, el analizante mismo se enseña su historia, y el analista estará allí para ayudar a «perfeccionar» en la actualidad esos hitos históricos que marcaron al sujeto, que lo determinaron. Dar una «vuelta» por esas determinaciones. Hay que tener en cuenta que este «perfeccionar» que dice Lacan al principio de su enseñanza rápidamente deja de tener sustancia clínica, digamos, para decir que en relaidad, desde la posición analítica, no se trata de perfeccionar ni de ayudar en nada, ya que el inconsciente no soporta ninguna amistad…

Con J-A Miller podemos situar desde aquí qué relación conlleva esta definición del inconsciente como historia, con lo real. Bien, sabemos que en un análisis uno cuenta aspectos de su vida, les da significados diferentes, vuelve, retoma, resignifica hasta que uno puede tener la sensación de que al final la verdad a la que se llega resulta «escasa»…

Abordar el inconsciente como historia implica suponer una verdad que se va «descubriendo» paso a paso. Lo real en este primer omento de la enseñanza de Lacan, y teniendo en cuenta que el inconsciente es historia, queda subsumido a lo verdadero. O más bien hay supremacía de la verdad sobre lo real.

Podemos decir que en este primer período de su enseñanza, la teoría del inconsciente como historia, hace desvanecer lo real; en tanto que todos los hechos, los acontecimientos, no son tomados como irrupción de lo real, sino más bien que esos acontecimientos ya, al surgir, es un hecho histórico. De modo que desde esta perspectiva, la historia es un proceso; proceso de historización sin tener en cuenta los hechos reales.

Por eso, y para terminar, en esta primera enseñanza de Lacan hay una separación entre funciones primarias de la historización, y funciones secundarias. La función primaria implica que para el sujeto no hay real; o más bien, solo hay real en tanto queda traducido, primariamente, como verdad.La función es secundaria cuando esa historización se «retoca» por algún acontecimiento histórico.

FUENTE: MILLER, J-A. El ultimísimo Lacan.

Categorías: Psicoanálisis