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La Violencia en el Trabajo

Publicado por Malena

Es un hecho probado que el hilo se corta por lo más delgado.

La violencia es un acto descontrolado contra otras personas y les produce un daño.

La violencia se aprende y es una forma de relacionarse, la más directa y drástica, pero tiene sus consecuencias, tanto por el violento como para sus víctimas.

La Violencia en el Trabajo

En la sociedad que vivimos, la violencia laboral constituye un flagelo, y se instala en la personalidad una vez que se ha aprendido para que las personas desconfiadas y egoístas puedan defenderse y obtener sus fines sin tener en cuenta a los demás.

Para algunos el trabajo es la oportunidad de desarrollarse y realizarse profesionalmente; para otros un campo de batalla donde a veces gana el que conoce mejor el arte de la manipulación y el engaño.

La gente violenta lleva a la oficina la forma habitual que tiene de comportarse en el hogar; donde su familia más que amarlo le teme.

El violento busca beneficios inmediatos por cualquier medio sin reparar en las consecuencias. No le importa herir sentimientos, quedar mal con sus compañeros, sacrificar amistades, sino lo que está deseando obtener; puede ser un ascenso, un aumento de sueldo, quedar bien con los jefes o ganar clientes.

La persona violenta elige siempre el camino más corto, el de la izquierda, atropella, engaña, no hace colas, se filtra con altanería y desparpajo, seduciendo a sus víctimas que ceden ante su avasallamiento y descaro.

Es una forma de ejercer el poder de una manera despótica, sin tener en cuenta a los demás y para obtener fines propios.

El violento tiene resentimiento, se siente no valorado por lo que hace y siempre está oponiendo resistencia, escatimando esfuerzos, dando lo menos posible tratando de hacer justicia según sus propios parámetros.

El violento ha aprendido ya desde niño que los gritos y las protestas consiguen muchas cosas y que en las competencias los más audaces y agresivos son los que siempre ganan, caiga quien caiga.

La violencia puede ser también sutil, con chistes, cargadas, poniendo a las personas en ridículo y dejándolas mal paradas, para sacarlas del medio cuando le están haciendo sombra.

El violento puede ejercer su violencia en el trabajo a todos los niveles. Puede expresar su violencia hacia sus superiores no cumpliendo con los horarios, atrasando el trabajo y echándole la culpa a sus subalternos, saboteando emprendimientos, etc., también la puede ejercer hacia sus compañeros con actitudes desleales, para sacar ventajas o vertiendo rumores o chismes, y la mayoría de las veces hacia sus subordinados con acosos, conductas despóticas y sádicas y hasta hacia si mismo censurándose por haber sido demasiado blando.

La conducta violenta tiene consecuencias graves en la vida de la persona que la ejerce. Su vida familiar fracasa, la relación con sus hijos se termina, no puede tener amigos, tampoco logra buenos vínculos con sus padres y puede tener grandes dificultades para mantener un empleo.

El violento puede obtener beneficios a corto plazo pero a la larga su reputación se deteriora y se va quedando solo, se da cuenta que con el tiempo sus recursos violentos ya no le alcanzan y tienen que incrementarlos para conseguir los mismos resultados, exigiéndole un mayor esfuerzo cuando sus fuerzas comienzan a flaquear.

A esa altura, a un violento consumado y consumido, le resultará muy difícil implementar nuevas formas de comportamiento, porque la culpa se impondrá inexorablemente carcomiendo sus férreas estructuras que de pronto se debilitarán y le harán cometer errores que le impedirán imponerse, cayendo irremediablemente en picada.

El violento en definitiva tiene miedo y se defiende con el único recurso de que dispone, la conducta agresiva, tratando de encubrir la pobreza de recursos que tiene su personalidad.

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2 comentarios para “La Violencia en el Trabajo”


  • El acoso y la violencia laboral se ejercen por personas inseguras, con un bajo concepto de sí mismas que intentan suplir a costa del menosprecio y la manipulación de los que tienen a su alrededor. Son personas mediocres, culturalmente pobres, envidiosas del saber y de los conocimientos de aquellos que son íntegros en el desarrollo de su profesión. Poco a poco, una vez que se les identifica, van levantando a su alrededor muros de aislamientos muy difíciles de derribar. Se van quedando solos, no son capaces de mantener una conversación amena, sus intereses no son los intereses de los demás, ni se interesan por los demás. Nada ni nadie parece interesarles, sólo ellos mismos.
    Pero, ¿qué hacer cuando el acosador es el jefe, el dueño de la empresa?.
    El trabajo diario en lugar de ser algo creativo, incentivador, se convierte en un suplicio, en una tortura diaria, que poco a poco va minando la autoestima de quien padece el maltrato. Si no se generan las herramientas necesarias para superar estas situaciones, habitualmente la víctima termina en la consulta médica y finalmente, y esta puede ser la mejor solución, en un cambio de empleo.

  • catati.openid.es/ febrero 11, 2011 a las 6:05 am

    Conozco un Jefe que no es creativo, apoya a la gente que no tiene conocimientos en sus tareas. Lleva y trae chusmerío y genera división entre el personal. Jamás se puede mantener una conversación con él.
    Anda siempre mintiendole al personal.
    Ha encontrado gente robando y dice que no ha sabido qué hacer… por ende su personal roba más.
    Detesta a las mujeres. Es super machista.
    Su forma de hablar es suave, siempre accede a los requerimientos de los subalternos.
    Cuando quiere aprobación de algo, va agarrando a su personal de a uno y a solas, de esta manera todos aprueban. No sé si por ignorancia o por no quedarse sin trabajo.
    Mi pregunta es… es un Jefe Violento ?
    Esto tiene solución ?.