Psicología

Inicio Psicología Social Psicología de la Identidad

Psicología de la Identidad

Publicado por Malena

Es de importancia crucial el sentimiento de identidad

Hoy en día, debido a los vertiginosos cambios que se suceden en la sociedad, el problema de la identidad es una preocupación para muchos.

El cuestionamiento sobre quienes somos, qué papel nos corresponde en el mundo, el sentido de la vida, la fe, las contradicciones sociales y la forma en que nos vinculamos con los demás, debería ser prioritario.

Psicología de la Identidad

Hasta qué punto estamos condicionados por la educación, el medio ambiente, las modas, la publicidad, los rumores y hasta dónde somos nosotros mismos.

La identidad es la capacidad de sentirse uno mismo a pesar de los sucesivos cambios y poder mantenerse estable en situaciones difíciles.

Los cambios son necesarios porque si no hay cambios no hay crecimiento ni desarrollo personal.

La poca tolerancia a la frustración y la resistencia al cambio hace que el sentimiento de identidad se resienta provocando angustia por la necesidad de seguridad y de que todo permanezca igual, porque esos cambios son vistos como una amenaza de pérdida de la identidad.

Todo cambio implica dudas y compromiso y la necesidad de afrontar consecuencias; y esta situación provoca dudas y ansiedad.

En un mundo donde prevalece la confusión y donde los medios de comunicación avasallan con un gran caudal de información, a veces contradictoria, que no se puede asimilar ni sintetizar, se produce la alienación de la identidad que impulsa a adherirse a ideologías de otros para sentirse más seguro y poder huir del caos.

El hecho de tener que pasar por períodos de desorganización de las estructuras de pensamiento puede ser, sin embargo, productivo, cuando permite adoptar una nueva identidad en forma creativa eligiendo lo que es auténtico y lo que enriquece a la persona.

La identidad es una experiencia constante de autoconocimiento constante a través de las circunstancias de la vida.

Ericsson afirma que la identidad es el sentimiento persistente de mismidad que al mismo tiempo comparte ciertas características esenciales con otros.

La identidad es un proceso que resulta de la asimilación de las identificaciones de la infancia.

El logro de la identidad en primer lugar depende del vínculo con la madre y con la familia, mientras la identidad madura se subordina al desarrollo del yo, apoyado por la comunidad.

La tarea del yo es ir seleccionando las identificaciones significativas en un proceso continuo y progresivo que se debería definir al finalizar la adolescencia.

El sujeto logra captar su yo como una instancia organizada que se puede diferenciar de su ambiente y que tiene la capacidad de mantener la continuidad y seguir siendo la misma en la sucesión de cambios.

Algunos autores sostienen que el sentimiento de identidad se relaciona con el desarrollo psicosexual, destacando dos aspectos, uno es la semejanza consigo mismo, y el otro, las diferencias con los otros que surgen al compararse con los demás, de modo que le permita sentirse integrado y organizado como un todo con características únicas.

Greenacre, nos señala que el rostro y los genitales son los aspectos más significativos para el reconocimiento de uno mismo y del otro.

Los que estudiaron el autismo y la simbiosis llegaron a la conclusión que el sentimiento de identidad está determinado por las sensaciones, y que la imagen corporal es la base.

Otros autores vinculan el sentimiento de identidad con la unidad del individuo en el tiempo.

Grinberg lo relaciona con los duelos por la pérdida de objetos y de partes del self.

El self se basa en la continuidad y semejanza de las fantasías relacionadas con las sensaciones corporales, en las ansiedades y demás emociones, en la relación con el mundo externo y el superyo (instancia psíquica que representa el deber ser), en los mecanismos de defensas y en las identificaciones individuales que se han asimilado en el proceso de introyección y proyección.

Erikson señala que en la actualidad el estudio de la identidad se ha vuelto tan importante como lo fue en su momento la sexualidad para Freud.

Bibliografía: León Grinberg y Rebeca Grinberg, Ed.Paidós, 1976

Categorías: Psicología Social