El Carácter Fuerte
Es un arte cambiar el carácter

El carácter es adquirido, por lo tanto se puede cambiar.
Tener fortaleza de carácter significa la posibilidad de crear buenos vínculos y ser capaz de responder adecuadamente a las circunstancias de la vida, aceptando la realidad tal cual es y desarrollando los recursos necesarios para no desmoronarse ante la adversidad.
Una persona tiene carácter fuerte cuando se compromete con una postura personal, se mantiene firme con las propias convicciones, tiene dominio de si mismo y puede controlar sus impulsos.
Para aprender a tener fortaleza de carácter hay que vencer los miedos; porque el miedo no permite asumir ningún riesgo, y la verdadera forma de vivir es arriesgándose a cada momento tomando nuestras propias decisiones.
Los débiles de carácter, antes de actuar consultan a alguien para no equivocarse, sin darse cuenta que eligen a sus consejeros para que les digan lo que quieren oír.
No quieren decidirse por si mismos porque temen cometer un error y luego sentirse culpables.
El miedo y la culpa son las emociones que definen a un débil de carácter.
Una persona de carácter fuerte también tiene miedo, la diferencia es la forma en que enfrenta sus miedos. No huye ni se paraliza, enfrenta las situaciones de riesgo con audacia y las resuelve creativamente de una manera superior.
Vivimos en una jungla de asfalto rodeado de fieras salvajes. Sin embargo, la fortaleza de carácter no implica ni gritar, ni pasar primero, ni imponer ideas, ni ser agresivo y violento.
El fuerte es el que no se doblega ante la prepotencia de los cobardes, ni ante nada ni ante nadie y puede hablar con voz apenas audible y hacer el milagro que los demás se callen.
Es la persona que sólo habla cuando tiene algo que decir, que se comporta en forma sensata, que respeta a los demás y que no tiene que ponerse la careta ni hacer alarde, porque no tiene que probarse a si mismo que vale, ni probarle nada a nadie.
El fuerte de carácter puede permitirse ser él mismo y no parecerse a nadie, porque puede tolerar la opinión, los chismes y las críticas de los demás sin derrumbarse y aceptar el fracaso sin frustrarse.
La fortaleza del carácter permite amar pero no enamorarse, porque enamorarse es alienarse en otro y dejar de ser uno mismo.
Ser fuerte es aceptar las cosas como son, no como uno quiere que sean.
Por eso, cuando un amor termina el que es fuerte perdona pero no olvida; y aprende de las experiencias que son parte de la vida, para no volver a cometer el mismo error dos veces.
Los fuertes de carácter son los que sobreviven en situaciones críticas, porque sus estructuras firmes los sostienen, no se rinden, pueden ayudar a otros y no pierden nunca las esperanzas.
Cambiar es crecer y madurar, de modo que se puede cambiar de idea, con el debido fundamento, sin mostrar debilidad por eso; pero no es lo mismo cambiar de idea porque resulta peligroso o no conveniente en un momento dado y darse vuelta como una tortilla.
Vivir no es fácil, en un mundo perverso y cruel, lleno de personas débiles que no se comprometen, que se venden al mejor postor, que sólo piensan en satisfacer sus propios egos y no les importa el otro.
Pero ser fuerte se puede, es simplemente elegir ser quien uno realmente es y descubrirse para cumplir el propósito.
El que teme perder es débil de carácter.
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Malena el 17 de Febrero de 2009Categorías: Personalidad
8 comentario/s hasta el momento















22 de Febrero de 2009 a las 8:50 pm
Hola Malena:
Sabes? eres genial, definitivamente un angel enviado por dios para ayudarnos a muchos a abrir los ojos, a tener fortaleza en momentos dificiles y sobretodo a entender que la vida es sencilla uno es el que se la complica. Tus escritos nos ayudan mucho… Mil Gracias!!!
23 de Febrero de 2009 a las 1:23 pm
Hola Ana María González, muchas gracias por tu comentario, me alegra mucho poder ser útil, un beso, malena
25 de Febrero de 2009 a las 5:10 pm
Hello! Malena Gracias por compartir con nosotros tu saviduria, lo que he leido aqui me sirve como no tienes idea vivimos en un ambiente que pareciera que nadie tiene amor propio y mucho menos amor por el prijimo y aprendiendo a reformar nuestro caracter ayudamos a los demas cuidare que Dios Te Bendiga.
14 de Abril de 2009 a las 9:22 pm
Palabras sabias, me abrieron los ojos.
Actualmente trato de reformarme y cambiar para obtener el éxito, solía ser una persona debil, no digo que ahora sea diferente, pero sí he logrado algo.
Las líneas que escribiste me hicieron reflexionar, creéme que siempre tendré presentes tus palabras… Gracias por tu tiempo !
10 de Mayo de 2009 a las 4:35 pm
Hola Malena: las pocas veces que he consultado algo me has contestado muy acertadamente.
A mi me cuesta aceptar la realidad tal como es, es màs, quiero que cambie. No acepto a las personas, no quiero que hagan lo que no me gusta.
Para poder comprometerme con una postura personal tengo que saber cuales son mis convicciones y ese es otro problema, no se lo que quiero. Estoy constantemente entre dos polos: agradar y hacer lo que deseo. Entonces no se cual es el lìmite, si lo que hago lo hago por que quiero o por que creo que el otro quiere.
Miedo? muchìsimo, a todo.
Voy al psicòlogo hace años, pero aùn no encuentro el modo de cambiar mi caràcter. tuve una madre muy absorvente que nos anulò el deseo y la personalidad, y aùn estoy en la bùsqueda con 47 años. Todo esto me trae problemas de pareja, de relaciòn en general. Siempre tengo en la mente que la soluciòn es encerrarme, aislarme, estar sola, vivir sola. Siempre creo que molesto.
Un beso. gracias
21 de Mayo de 2009 a las 10:39 am
Hola malena, soy enfermero y estoy realizando un trabajo sobre como influyen los factores de personalidad denominados Los Cinco Grandes en la capacidad de una persona para el ejercicio profesional de la enfermería. Necesito ayuda, ¿que piensas al respecto? ¿Puedes orientarme?
21 de Mayo de 2009 a las 10:40 am
Por cierto mi correo por si quieres mandarme alguna informacion o algo es frankayamonte@hotmail.com
19 de Septiembre de 2009 a las 12:55 pm
EXCELENTE ARTICULO. CUAN SABIOS SERIAMOS TODOS LOS SERES HUMANOS SI NOS COMPROMETIERAMOS, CON NOSOTROS MISMOS Y POR NOSOTROS MISMOS, A FORTALECER CONTINUAMENTE EL CARACTER.