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Reflexiones sobre la libertad desde el Psicoanálisis.

Publicado por María Fay

Libertad es una palabra inmensa, con gran impacto. Pero, ¿qué implica realmente? ¿Existe la libertad completa?

Es común escuchar frecuentemente «Sé Libre» como un lema por excelencia. Más aún en la actualidad.

Durante mucho tiempo, el ser humano ha visto distintas formas de esclavitud, de dependencia y por esto las ansias de libertad se transforman muchas veces en una gran motivación y deseo.

Pero, ¿qué significa ser libre? ¿Qué limitaciones tiene y hasta qué punto es posible?

Freud decía que los seres humanos en realidad no quieren ser libres, porque toda libertad requiere responsabilidad, y la mayoría de las personas teme la responsabilidad.

Podríamos pensar entonces que muchas veces el discurso acerca de la libertad queda estrictamente así, en el discurso. Dejar un trabajo esclavizante, o a una pareja que no nos hace bien es un paso aún más difícil, y muchas personas no llegan a darlo.

Pero incluso dando pasos de este tipo, eso no implicaría que fuéramos totalmente libres.

Desde el psicoanálisis lacaniano por ejemplo, la idea más cercana a la libertad sería la de aquellos con estructura psicótica, ¿Por qué? Porque están al margen de la ley, porque crean su propia ley.

El resto de nosotros, vivimos en un mundo regulado por los mismos códigos, y eso nos mantiene en cierta forma atados, limitados.

Según esta concepción, todas las elecciones que creemos voluntarias, están condicionadas inconscientemente. Nuestra libertad, es entonces, siempre relativa.

La libertad podría asociarse a la voluntad, y ésta a su vez a la conciencia. De modo que si nuestra conciencia es limitada y hay mucho que escapa a ella, podemos pensar que la libertad es tanto más limitada como ésta.

Por otro lado, podemos pensar a la libertad asociada al Inconsciente, y a la conciencia como aquella que nos limita, nos ordena y por tanto, nos mantiene capturados de cierta forma.

Desde esta visión, todo proceso que permita el despliegue y acceso al inconsciente se revela como liberador, en tanto nos acerca más a los deseos y a la verdad de nuestra existencia.

Desde el punto de vista social la libertad, como sabemos, es también relativa, como dice la definición común: “termina donde empieza la del otro”. Esto es lo que crea la posibilidad de poder vivir en sociedad y permite el desarrollo cultural en general. Pero, más profundamente, podemos decir que muchas cosas que creemos que nos liberan, en realidad, nos hacen esclavos.

El capitalismo y su multiplicidad de opciones de objetos de consumo, por ejemplo, nos haría libres en tanto nos posibilita elegir. Pero a la vez, la velocidad y la cantidad nos crea nuevas necesidades, manteniéndonos cautivos de sus métodos, sin poder mantenernos totalmente al margen. Esta doble vía de libertad-no libertad, se manifiesta constantemente, y por eso la discusión sobre ella es tan importante.

Es interesante preguntarse ¿qué nos hace libres? Y ¿qué nos ata realmente? Muchas veces pensamos que nos libera algo de lo cual en realidad no somos agentes activos, sino que se trata de acciones de las que somos pasivos, como se habló en el artículo anterior.

El impulso de escapar, por ejemplo, irse lejos ante una situación difícil, podría verse como liberación, cuando en realidad estamos siendo esclavos del miedo.

La libertad nunca es total, siempre seremos dependientes de algo, y estaremos condicionados por algo. No es posible ser absolutamente libres, incluso sobreviviendo solos en la naturaleza, uno dependería de ésta, de sus ciclos, de aquello que permite y coarta.

La libertad, finalmente, podría asociarse con estar en sintonía con nuestro deseo. Esa sería la mayor aproximación desde la psicología. La libertad es singular, y tiene que ver con no ceder ante el deseo, con permitirnos arriesgar lo más posible en el camino que nuestro deseo nos lleve.

Y esto implica responsabilidad. Hacernos cargo del deseo significa poner límites a otros, y a muchas situaciones del entorno para que ese deseo se mantenga en camino. La libertad no es posible sin esta responsabilidad.

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