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Teorías sexuales infantiles

Publicado por Betina Ganim

Hemos hablado de ese complejo nuclear que se arma en la infancia para luego ser reprimido.

Dijimos también que más allá de la censura, de la represión a la que se somete ese complejo nuclear que está presente en todas las neurosis, continúa operando desde lo inconsciente.

Cuando aún ese complejo no está reprimido, tenemos en el niño un trabajo intelectual arduo respecto de algunas cuestiones que lo atraviesan pero que aún no cuenta con recursos para simbolizar. Es así que observamos ese interés que se va acrecentando en el niño, respecto de las cuestiones sexuales.

Así, comienza a investigar, a preguntar por ejemplo cómo es que nacen los niños, de dónde vienen, etc. Y según los datos que los adultos le van ofreciendo, como pueden, con sus propios “inventos”, el niño va armando cuestiones que son insospechables para los adultos. Fantasías…

Tenemos el caso del nacimiento de un hermano, que al principio no es más que un rival, alguien que «le quiere quitar» a su madre, su objeto de amor primero.

No hay que sorprenderse entonces cuando suceden desde detalles pequeños como abrazarlo o sostenerlo con más fuerza, hasta la agresión física. Tenemos que tener en cuenta, que el niño en el cual la Ley del Padre no ha sido inscripta en su estructura (con Freud hablamos de la ley del incesto) no hay límites precisos entre el niño y su hermano; no llegan a “comprender” el peligro que puede existir en esa rivalidad, competencia que se juega en ese momento.

Esos son justamente motivos en los cuales la Ley tiene que apaciguar, por decirlo de alguna manera, esa rivalidad. La ley, el padre, el No, el límite tiene que inscribirse en ese punto, de alguna manera.

Pero bien, volviendo a ese interés temprano del niño por cuestiones sexuales, el nacimiento de un hermanito también despierta interés, mínimamente ¿cómo llegó ese niño primero a la panza de su madre y luego a una cuna?

Aquí tenemos la formación de esas teorías sexuales.

Por ejemplo, que tanto las niñas como los niños tienen un pene, o que los niños se conciben mediante la alimentación y después se los defeca, y que el acto sexual es una actividad agresiva, hostil.

Estas son para Freud las teorías sexuales básicas de todos los niños.

Pero llega un momento que las cosas no le “cierran” por ningún lado, y ese trabajo de investigación le provoca mucho trabajo también por falta de respuestas.

Freud dirá que esta investigación del niño en su temprana infancia tiene mucho valor, son determinantes dice, en la neurosis del adulto.

Para concluir con esta cuarta conferencia de psicoanálisis que Freud da en Estados Unidos, dice que es inevitable que el niño ubique a sus padres como objetos de amor de su primera infancia.

Pero esa libido no debe permanecer allí fijada; no debe quedarse fijada a esos primeros objetos de amor, sino que tomará estos objetos como modelos para alejarse de ellos y fijar esa libido en un objeto por fuera. Esto es lo que conocemos antropológicamente como la Prohibición del Incesto, la Ley del Incesto, la Ley que profiere el padre. El Padre en tanto portador de esa ley que debe inscribirse en el sujeto para que exista esa posibilidad de investir otros objetos de amor …

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