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Caso Schreber

Publicado por Betina Ganim

En post pasados les expuse las tesis que como plantea -A Miller, constituyen lo que es la «Forclusión del Nombre del Padre», como cuestión fundamental en la psicosis, en lo que conocemos como su primer enseñanza.

Y empecé a hablarles del caso Schreber en Freud, quien de él escribe que ha estado dos veces enfermo, ambas veces por un «exceso de actividad intelectual».

Daniel_Paul_Schreber_1890

Para presentarles un poco el caso, diré que Freud sitúa la primera enfermedad de Schreber en 1884-1885, por lo que estuvo ingresado 6 meses en la clínica del Dr Fleschig, diagnosticado de hipocondríaco.

Freud precisa que en este momento Schreber hacía ya mucho tiempo que estaba casado.

Una vez que termina este período de enfermedad, que como dije duró seis meses, pasan 8 años en lo que Schreber permanece «estabilizado», al lado de su mujer, con quien no podían tener hijos.

En junio de 1893, nombran a Screber como presidente del Tribunal de Dresden, cargo que ocupa a partir de octubre de ese mismo año. En ese período (4 meses) tuvo varios «sueños». Pero había uno que se repetía: que sufría una recaída en su enfermedad. Y además,que una mañana “en estado de duermevela” se le impuso la ideación de lo bueno que sería ser una mujer en el momento del acto sexual, idea que luego rechaza con gran indignación.

La segunda enfermedad que Freud sitúa en el caso es en octubre de 1893, cuando Schreber comienza a padecer de insomnios que lo llevaron nuevamente al ingreso a la clínica del Dr Fleschig, cuyo certificado de ingreso describía ideación hipocondríaca mezclada con ideas persecutorias fundamentadas en alucinaciones sensoriales, sensibilidad a los ruidos y a la luz, una grave hiperestesia, y alucinaciones visuales que dominaban todo el cuadro. También tuvo intentos de suicidio, hasta que llega a al construcción un delirio místico y religioso, en el que mantenía un diálogo con dios y era hostigado por el diablo. Insultaba al Dr Fleschig, diciéndole que era un “asesino de almas” y lo llamaba, irónicamente, “el pequeño Fleschig”.

Luego lo trasladan a otra clínica, en la que permaneció hasta la estructuración definitiva de su estado. El director de esa clínica, el Dr Weber, describe detalladamente cómo se fue desarrollando la psicosis que adviene al estado agudo del inicio (demencia alucinatoria), lo que fue cristalizándose en un claro delirio paranoico.

No me voy a meter con la edificación de su delirio, que de todas maneras es un sistema delirante muy interesante por su riqueza y su estructuración.

Luego de unos años, Schreber estaba aliviado, y quería volver a su vida cotidiana, queriendo anular la declaración de su incapacidad, algo a lo que el Dr Weber se oponía; hasta que en 1900 certifica favorablemente su estado, diciendo que durante 9 meses había podido sostener conversaciones con el enfermos, con Schreber, sobre varios temas relevantes, y que se había mostrado totalmente coherente en sus pensamientos, gozaba de buena memoria y excelente juicio, a la vez que «sanas ideas morales» (llaman la atención los «criterios de normalidad de esa época»…)

En 1899, como dato último que tomaré del caso para transmitirles es el certificado que expide Weber para su externación, en el cual encontramos una descripción detallada del delirio definitivo de Schreber. Un certificado del cual Freud desprende dos puntos fundamentales: la misión redentora y la transformación en mujer.

Freud considera que el delirio de redención en este enfermo es una fantasía clásica o típica de la paranoia religiosa, digamos que no le llamó la atención ese, sino lo particular del caso: esa transformación en mujer que se requiere para su objetivo redentor de la humanidad.

Bien, luego de un extenso análisis del caso, basándose en extractos de las memorias de Screber, Freud expone algunas tentativas de interpretación. Pero excede lo que quería transmitirles hoy del caso.

FUENTE: FREUD, S. «Memorias de un neurópata»

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