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El cuerpo, entre la filosofía y la neurología

Publicado por Betina Ganim


Decía en el post anterior que así como la civilización, la cultura, aumenta cualquier poder del cuerpo, cualquier capacidad «natural» del cuerpo, al mismo tiempo aumenta un poder letal de destrucción del cuerpo mismo…Son cuestiones que plantea Freud en «Más allá de la cultura» y que Eric Laurent retoma en una conferencia.

Por su parte, Lacan, en esta perspectiva es que retoma la cuestión en los años ’50 (30 años después) – y también en los ’60. En esa época habrá un auge en el cuestionamiento fenomenológico acerca del cuerpo; un cuestionamiento que partía de la filosofía a los desarrollos neurológicos.

amor y pulsion

Jaques Lacan dialoga de alguna manera con este cuestionamiento entre la neurología y la filosofía, en torno al cuerpo.

Allí, Lacan considera que el cuerpo es un cuerpo imaginario; es decir, que todas las prolongaciones de los órganos nos permitían hacernos una representación imaginaria del mundo, así como su posición en él. Para resumir y no meterme en este tema en sí, la preocupación en ese momento era si es el cuerpo lo que nos permite inscribirnos en el mundo.

Interrogación que recoge Jean Paul Sartre, quien ilustra tal interrogación con la actividad de un niño en la playa. Un niño jugando en la playa que hace un agujero en la arena con su dedo: allí usa su cuerpo para inscribirse en ese mundo, la huella de una nada como su propia presencia en el mundo. Es decir, Sartre considera al cuerpo como un «órgano de nadificación».

Ahora bien, en este debate Lacan considera que eso no es más que una falsa solución, que eso no es suficiente para asegurarse de que tiene un lugar en el mundo. Podemos decir entonces que Lacan rechaza esa solución filosófica, pero lo que hay de verdad en esa perspectiva es que al final, toda certeza que tenemos sobre el mundo pasa por la percepción: por la presencia del mundo que captamos con los órganos.

Con el positivismo lógico asistimos a una ambición de reducir todos los enunciados de la civilización a una base de percepción verificable. Reducir todo a la certeza de una percepción. Una ambición casi de una ciencia-ficcion.

Popper, aún inscripto en esta misma corriente, cuestionará los enunciados categóricos de Carnap, sosteniendo que hay algo del orden de una decisión; es decir, que sean las que sean las determinaciones y reducciones a términos físicos, el acto de la voluntad descompleta los enunciados y esto no nos permite eliminar el problema metafísico de la libertad.

El problema, en nuestra época, tiene un nuevo auge, a partir de las neurociencias. A partir del año 1983 David Marr ha complicado el modelo chomskiano, permitiendo inventar una área nueva de investigación en el sistema de la visión, y modifica lo que llamamos «órgano». Esto, el órgano d ella visión no solamente puede ser el ojo, sino que éste es solo una etapa de un proceso de información de cómo sabemos dónde están ubicados los objetos en el mundo.

Podemos decir entonces que no definen la visión por un órgano biológico y sus propiedades sino a partir de una reformulación del uso del órgano.

FUENTE: LAURENT, E. «LOS ÓRGANOS DEL CUERPO EN LA PERSPECTIVA PSICOANALITICA». EN EL LIBRO «DEL CUERPO Y EL ALMA EN LOS DEBATES DIAGNÓSTICOS ACTUALES» ED. CITA.

Categorías: Psicoanálisis