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El goce imposible

Publicado por Betina Ganim

Llegamos al tercer fotograma de este film que estamos «mirando» hace ya varios días en este blog: los movimientos en la enseñanza de Lacan sobre este concepto que a muchos asusta: el goce.

Este tercer paradigma, Miller lo llama «el goce imposible», y para su exposición comienza preguntándose nuevamente sobre «la satisfacción».

el goce imposible

En este caso, se trata de la satisfacción del deseo en tanto pura metonimia. Es decir, esa metonimia en la cadena significante, que representa al deseo en su «carrera», por decirlo de alguna manera; eso que circula en la cadena significante como significado, debajo del significante: S
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Pero esto no termina de cubrir tampoco el cuerpo de la obra freudiana, ya que no nos dice nada respecto de la satisfacción que le corresponde a la pulsión. Al ser la pulsión tomada en términos significantes (como les decía en relación al paradigma anterior, los remito al post correspondiente: el goce significantizado) la satisfacción queda entonces reducida a lo simbólico.

Es por esto que se necesita de este tercer paradigma; digamos que surge de esta tensión que se da en sus Seminarios 5 (Las formaciones del inconsciente) y 6 (El deseo y su interpretación) que como dije, fueron los seminarios en losq ue queda desarrollado el segundo paradigma: el goce capturado en lo simbólico.

Así, es en el Seminario 7, La ética del psiconálisis que tenemos el paradigma que nos ocupa hoy sobre el goce: el goce imposible, que a esta altura es lo real. Lo real como imposible (que tendrá luego un estatuto diferente en su última enseñanza)

En este seminario, que hace de «corte» en este movimiento que venía haciendo Lacan respecto del goce (primero, imaginario, luego simbólico, ahora real) plantea La Cosa, Das Ding, con ese carácter de extraño en tanto no es del orden simbólico: lo ominoso en Freud.

La Cosa significa eso fuera de lo simbolizado, lo pulsional, la verdadera satisfacción, contra lo que se levanta todo el aparato simbólico imaginario que Lacan despliega en los pisos de su grafo. Es decir que podemos anotar: I-S // R

En este avance hacia La Cosa, Lacan dirá que hay 3 barreras, la simbólica (la ley), la imaginaria (lo bello) y una tercera que es anterior, primera, y es la barrera real que hace que se erijan la simbólica y la imaginaria. La barrera real es la que deja por fuera a La Cosa, fuera de lo simbólico e imaginario.

En este tercer paradigma tenemos un goce que pasa a lo real, que está por fuera del sistema. Para explicar de qué se trata, Lacan utiliza el modelo heiddeggeriano del vaso: un elemento ya creado que se inserta en el mundo, y el cual tiene la propiedad de ser llenado. La Cosa, entonces, como eso que equivale al menos de la castración pero que a la vez implica una reducción de goce (el vacío del vaso) Es así que como vacío es equivalente al sujeto barrado, dividido, tachado; pero también admite ser llenado, pero cuyo contenido nunca será el adecuado.

Para terminar, decirles que a partir de este paradigma se juega la diferencia entre goce y placer, el placer como barrera del goce.
Y el síntoma se da entre la barrera que existe entre el significante ey el goce, reflejando lo incompatible del sujeto y el goce.

FUENTE: MILLER, J-A «Paradigmas del goce»

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