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El mecanismo forclusivo

Publicado por Betina Ganim

El post pasado comencé con estas tesis que constituyen lo que conocemos como la Forclusión del Nombre del padre en la teoría lacaniana de la psicosis. La primera es el armazón significante que enmarca el mundo al que adviene el sujeto.

La segunda tesis es que en la psicosis ese armazón significante está herido, fisurado.

la forclusión

Eso que llamamos perturbación cataclísmica del mundo, del sentimiento de realidad y de las relaciones con el otro, solamente puede encontrar su origen en una fisura de ese armazón significante.

Hasta aquí podemos decir que estas son entoncestesis previas a la Forclusión del Nombre del Padre; ya que todo lo que se pretende aislar como causa de la psicosis resulta no siempre suficiente. Tenemos que llegar a su raíz, digamos, hasta el armazón del conjunto.

Así llegamos a una tercera tesis -efecto de las dos primeras y aún anterior, preliminar. Hay que suponer que, en la psicosis, al sujeto le falta un significante. Esta tesis es una hipótesis pura, en tanto puede fundamentarse paso a paso, desembocando en las dos tesis siguientes, la cuarta, que les transmitiré hoy, y la quinta que les pasaré a transmitir en el post siguiente.

¿Cómo es que falta ese significante? Cuarta tesis: lo que Lacan nos dice es que le falta por completo al sujeto, es decir que nunca se inscribió ese significante en la estructura, en el armazón significante. Es esto lo que llamamos «Forclusión»; ese significante se encuentra forcluido en la estructura. Es decir que en este punto Lacan introduce la idea de una total y absoluta falta del significante en ese armazón.

¿Cómo cobra valor esta idea? Yendo a Freud, podemos decir que la Forclusión se distingue de los otros dos modos de falta que podemos encontrar en su obra: La Negación y la Represión.

Pongamos el ejemplo del lapsus, del acto fallido: tenemos allí un retorno de lo reprimido, hay un elemento reprimido, un significante que se suprime y retorna en la misma dimensión significante, retorna en lo simbólico, en la palabra misma.

Es decir, que en este modelo tenemos una supresión significante acompañada de un retorno en el mismo registro, en lo simbólico. Aquello de lo que no queremos saber nada, en la neurosis, sin embargo se hace saber de todos modos: en la palabra misma, en la cadena significante.

La psicosis nos muestra una represión diferente; es decir, sin retorno en el mismo registro. Si hablamos de retorno, es un retorno que se produce en otro registro: en lo real. Y el ejemplo es aquí la alucinación. Una alucinación de la cual el sujeto realmente está convencido, tiene la certeza; un retorno que le concierne al sujeto, del cual tiene certeza.

Es así que Lacan aisló un mecanismo diferente: una represión donde lo reprimido sólo retorna en lo real. Y para esto, así como Freud aisló el mecanismo de la represión en la neurosis, Lacan hizo de diversos elementos de la obra de Freud respecto de la psicosis, un mecanismo correspondiente para la psicosis: la Forclusión. Es decir que sus lineamientos sin duda se encuentran en Freud, y parte de él.

MILLER, J-A. «Recorrido de Lacan. Oco Conferencias» Ed. Manantial.

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