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El simbolismo primordial

Publicado por Betina Ganim


En la Clase x del Seminario 5 («Las formaciones del inconsciente») nos encontramos con un esquema que hace Lacan, que es como la introducción de los pasos que se necesitan para ir viendo el Edipo freudiano.
Así que estamos en los tiempos del Edipo. Y tenemos en principio la descripción del qué podría ser el primer tiempo.

Para entender en el sentido de Lacan qué podría ser el primer tiempo del Edipo, tenemos todas esas frases vinculadas a que hay el nombre del Padre y que es de orden puramente simbólico; que el padre no se deduce de ninguna realidad de paternidad, de ninguan captación de ir corriendo a buscar el hombre del que suponemos que 9 meses antes hizo el coito, para decirle: eres el padre.

Además, eso Lacan lo teoriza especialmente con una tijera para cortar preguntas de origen. Y para cortar preguntas de origen tiene que dar un argumento que es como que está en la estructura. Es una necesidad de la estructura, si la estructura se piensa como estructura significante.

Si el punto de partida que va a afectar a la cría desde su nacimiento es que hay un significante que se relaciona con otro significante, que a la vez se relaciona con otro significante, etc… tenemos entonces que esa primera simolización es muy inestable; porque es un significante que remite a otro, y a otro, y a otro.
Entonces Lacan dice que es como una necesidad de esto, de ponerle un alto.

Eso es lo que ha introducido y ya lo vimos con la idea de un efecto metafórico. Un significante, que puede ser cualquiera, pero su producción es diferente.

Lacan trata de describir, en un orden de tiempos, cómo puede constituirse el Edipo, y la eficacia de eso.
Entonces acopla dos tríadas,
que ya había descripto mucho: una que se llama imaginaria, la otra simbólica.

En la tríada imaginaria, tenemos el niño, bueno, es una «e», de «enfant». Es una tríada imaginaria pero la madre ya tiene una marca simbólica, la habíamos visto como la madre simbólica. En eso consiste la manera de Lacan de poder acoplar estas dos dimensiones.

Porque del lado imaginario vas a tener simplemente que el niño arma la figura de la madre, y en el plano imaginario es el mismo, tenemos el estadio del espejo. ¿Dónde está lo simbólico? No está en eso, ni nada de lo que se puede armar a ese nivel, que esa madre imaginaria;que si es muy buena y lo tiene siempre, entonces todo va a ir bien o no, etc.

La madre habla y representa lo que es el primer simbolismo, que no tiene nada que ver con el Nombre del Padre. Está antes lógicamente. Podemos decir que se reduce formalmente a un significante y otro que todavía está ausente. Un significante que está en relación con una ausencia de un significante. Ese es el simbolismo, como le llama Jacques Lacan, en su sentido primordial.

FUENTE: LACAN, JACQUES. «EL SEMINARIO DE JACQUES LACAN» LIBRO 5, LAS FORMACIONES DEL INCONSCIENTE. ED. PAIDÓS. BUENOS AIRES.

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