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En el espejo

Publicado por Betina Ganim

Los que estudiamos y practicamos el psicoanálisis de orientación lacaniana varias veces nos hemos confrontado al esquema óptico, hemos tomado clases, hemos desbrozado el esquema de los espejos, y por supuesto, nos hemos complicado…

J-A Miller propone en su Curso «Los signos del goce», una simplificación del esquema que me parece digno de ser transmitido.

en el espejo

Porque esencialmente este esquema comprende dos lugares, nos más; dos posiciones respecto del espejo: el lugar del Sujeto, y el lugar del Ideal del Yo.

En la primera de estas posiciones, el sujeto ($) está en lo imaginario, del lado de las identificaciones imaginarias, las identificaciones yoicas, y el Ideal (I) estaría por detrás del espejo.

Lacan, en cuanto a la experiencia analítica, propone un esquema que implica trasladar el sujeto hasta el Ideal, quedando de esta manera esas dos posiciones de un mismo lado del espejo.

Sabemos que el esquema original está identificado con un ojo, y el sujeto cambia de posición a la vez que el espejo cambia de posición.

Yendo a la experiencia psicoanalítica, el sujeto se representa en I, es decir, en un ideal que lo sujeta, es decir, se ubica desde un lugar desde donde se mira.

Esta posición subjetiva Lacan la resume en sus Escritos, donde tenemos la doctrina lacaniana clásica del yo ideal y del Ideal del Yo; allí dice que es esa imagen (el Yo ideal) el punto en el que el sujeto se detiene desde el lugar desde el que se mira.

De esta manera, I(Ideal) se ubica en la parte derecha del espejo; y en la izquiera, el yo ideal.

Ambos, ideal del yo y yo ideal responden a esta doble estructura del punto de tope. Cuando hablamos de «transitivismo imaginario» hacemos referencia (a partir de este esquema) a un doble enganche: por un lado,la fijeza que da el yo ideal, y por otro, la detención que implica el ideal del yo.

J-A Miller plantea así lo que Lacan dice en sus escritos a propósito de este esquema, considerando que no se puede leer ya de otra manera. Y desde esta perspectiva, el final de análisis tendría que ver con subjetivar ese significante dominante de las identificaciones subjetivas.

La cuestión de la identificación fue un tema siempre complejo en psicoanálisis, y no siempre claros…

Es por eso que siempre es mejor trabajar sobre los textos freudianos y lacanianos, porque cuanto menos lo hacemos, más susceptibles somos de identificarnos a ellos, dice Miller.

Y estoy de acuerdo -aún más cuando uno forma parte de este zoo psicoanalítico, y se encuentra con especies que se identifican al personaje de Freud o de Lacan, antes de articular lo que sus trabajos pretenden enseñar…

El tema de la identificación en psicoanálisis ha llegado al punto de formar parte de una ética del fin de análisis que tiene que ver con la identificación al analista. Este ha sido un punto de crítica fundamental del Lacan de los años ’50. Tenemos su Escrito «La dirección de la cura y lo principios de su poder» como un testimonio claro de lo que se puede llegar a hacer con un paciente cuando no se tiene claro cómo ejercer la práctica analítica, llegando al punto de dirigir o conducir la vida del paciente, cuando de lo que se trata es dirigir la cura…

FUENTE: MILLER, J-A. «Los signos del goce». Ed.Paidós.

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