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Perturbar la defensa

Publicado por Betina Ganim


¿Qué lugar para el deseo del analista en el siglo XXI? Jacques-Alain Miller, en la presentación del tema del próximo Congreso Mundial de la AMP -que se llevará a cabo en París el próximo mes de abril- planteó la cuestión, a modo de invitación a los analistas, a repensar el concepto de deseo del analista en su relación a lo real.Perturbar la defensa.

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Se trata de la defensa frente a un real definido como «sin ley» y «fuera de sentido». Esto entonces nos lleva directamente a preguntarnos por la interpretación del analista, antes marcada por la cuestión del sentido y del Nombre del Padre como operador para abordar el inconsciente.

La interpretación hoy apunta a perturbar, a molestar la defensa contra lo real. Se trata de una interpretación que apunte a un quiebre en la defensa, una especie de «forzamiento». Esto, si lo pensamos en torno a la interpretación significante, nos remite a la cuestión del equívoco. La interpretación como equívoco se ubica entonces del lado de las interpretaciones vía lo simbólico. Hacer escuchar otra cosa de lo que se dice.

Si vamos a la interpretación real, es la que nos lleva a la cuestión del «forzamiento», pero ya no del sentido, sino del sin sentido. En el paciente, el síntoma, si bien molesta, satisface «otra cosa». Frente a esta paradoja, el sujeto trabaja y se esfuerza mucho para que todo esté ordenado, más allá de esta paradoja respecto de su síntoma.

Bien, es frente a este ordenamiento que el analista deberá actuar. Se trata de perturbar tal orden. Es la interpretación «poética», por la que el analista desmonta eso que se ha construido como defensa, que no son más que maneras de defenderse contra la pulsión.

Podemos tomar el caso que presenta Lacan de Ernst Kris, caso que conocemos como el de «los sesos frescos». Allí Lacan habla de un diagnostico «anorexia mental», en tanto el caso puede ordenarse en torno a la pulsión oral, en torno a lo que el drama subjetivo del paciente se había construido.

Este paciente solía ir de pesca con su padre. Este era un padre muy lector que como no había estudiado, para probarse intelectualmente, redactaba los escritos de su hijo. Un día, este hijo -el paciente de Kris- dio a leer a su padre un texto escrito por él mismo. La respuesta fue que no era por allí que se debían tomar las cosas. El efecto fue una mudez y falta de ideas en el paciente.

De pesca con su padre, la propuesta era quién pescaba el pez más grande. La interpretación de Kris, «nada que freír», cae justo en ese lugar en el que le hace oír a su paciente, dice Lacan, de que su deseo era deseo de nada…

De allí rescatamos esa interpretación (el caso lo pueden leer en «La dirección de la cura y los principios de su poder», Escritos 2, Lacan, J.) que apunta a desalojar lo oculto detrás del desconcierto. Perturbar ese arreglo particular que partiendo del fantasma, daba satisfacción en alguna parte…

El deseo del analista, será entonces una variable mas para operar, indicando para cada sujeto, la orientación de su deseo…aunque sea deseo de nada, como en este paciente.

FUENTE: SCILICET, AMP 2014. Ed Grama

Categorías: Psicoanálisis