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Pulsión y repetición

Publicado por Betina Ganim

Esa meta pulsional interna de la pulsión es lo que nos permite leer ese fracaso, esa frustración y la infelicidad en la que la misma pulsión se satisface a un nivel casi fundamental. Dijimos que en Lacan esta meta interna de la que habla Freud se trata del objeto a como consistencia lógica.

El tema es que la pulsión es la satisfacción. Eso mismo que para Spinoza es la perseverancia en el ser, nosotros podemos llamarlo la autoconservación. Aún así, se trata de una autoconservación que a veces arroja al sujeto al pasaje al acto, esa impulsión que puede llevar al suicidio.

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En la experiencia analítica, esta cuestión la tenemos en la repetición.Por ejemplo, un paciente que se queja de que siempre termina haciendo lo mismo, a pesar de que sabe del sufrimiento que eso le conlleva, de las consecuencias que esso tiene en su vida familiar, laboral, de pareja…Aún así, la repetición marca esa insistencia en su vida, sin que él pueda controlarlo.

Es decir, el sujeto repite algo que le produce displacer. Como analistas suponemos entonces que en la repetición este sujeto alguna satisfacción encuentra, aunque sea paradójico (la pulsión tiene, dijimos el post pasado, esa cuestión paradójica)

Si esto puede parecer abstracto, para eso contamos con la cadena significante, con la comunicación como instrumento. Esta comunicación la entendemos en términos de cadena significante, como esa cadena constituida por elementos separados, discretos, que producen sentido (en esto pensamos igual que los lingüistas) Por ejemplo, esto que yo estoy diciendo produce sentido si el que lo lee es español, habla el castellano. Esa es una condición mínima.

Ahora bien, teniendo en cuenta esta cuestión bastante simple de la teoría lacaniana, ¿cómo podemos entender la pulsión en tanto que demanda siempre satisfecha? Entendemos que esa demanda es una cadena significante inconsciente que no produce efecto a nivel significante, sino a nivel de goce.

Hay de esta manera, un parelelismo entre la cadena significante inconsciente y la de la comunicación (efecto de sentido por la combinatoria significante) Esto nos permite dar cuenta de esa satisfacción interna de la pulsión. Así, en «Televisión», Jacques Lacan sostiene que el goce condensa sentido y goce. ES así también que podemos completar el cuarto elemento del discurso Amo (que es el discurso del inconsciente), el objeto a en el lugar de la producción, como producto de goce

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Tenemos en Lacan con toda esta reformulación de la pulsión, un intento de quitarle esa cuestión mítica que tenemos en Freud. Lacan intenta dar cuenta, a partir de la experiencia analítica, ese efecto de sentido que se esconde en la cadena significante. Por eso decimos que hay goce en el hablar, en el bla bla bla que viene a comunicarnos un paciente.

Por otro lado, por ejemplo, cuando uno habla al Otro, por ejemplo ante una clase, está esa cuestión de que el Otro entienda de lo que uno habla, está pendiente de la afirmación con la cabeza de que se está entendiendo…en fin, entran las cuestiones del amor y el deseo, pero en definitiva, a nivel pulsional, la satisfacción s interna.

Como primer efecto de estas formulaciones tenemos el GOCE, que es esa satisfacción interna de la pulsión, y es por eso que se dice que esa satisfacción es «positiva» (en contrapunto con el deseo, que se caracteriza por su «negatividad»…siempre en menos)

FUENTE: MILLER, J-A. Conferencia Porteñas. Tomo 2. Ed. Paidós

Categorías: Psicoanálisis