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Memoria y repetición

Publicado por Betina Ganim

Cuando hablamos del incosnciente como una estructura, podemos decir que se trata de una estructura abierta o una estructura cerrada, según como la situemos. Si situamos la división subjetiva, estamos hablando de una estructura abierta, en el sentido de que siempre se pueden ir añadiendo saberes nuevos.

Cuando, de golpe, empieza eso en cierto modo a girar en redondo, es porque el inconsciente ahora podría volcarse en su estructura, a ser considerado no desde el punto de vista de ese sujeto, sino desde el punto que ahí engancha con un goce -una parte del viviente también, podemos decir, no la parte que estudia la genética.

laberintos

Un goce de la vida de un sujeto que es lo que determina que cierta cadena de significante gira precisamente alrededor de eso,de ese goce, sin poder nunca significarlo; sin poder decir qué es. Eso es lo indecible en tanto lo imposible de decir. Esa cadena de significantes no puede decir ese goce, pero lo va bordeando, como un imposible.

Lo que cierra una estructura y la hace memoria, es el trabajo que justamente está en el seminario de la Carta Robada, eso es similar a cualquier teoría de la estructura. Es en realidad algo que a esa estructura le resulta imposible. Aquí lo que resulta imposible de decir (por ese mismo «imposible» es que hay una cadena significante que se organiza como «memoria») es algo enganchado del goce a esa sopa de letras y palabras, de eso que a cada uno le tocó en suerte: el Otro que a cada uno, con su bagaje significante, le ha tocado en la vida.

Entonces, respecto de esto, por ejemplo tenemos el famoso caso freudiano del Hombre de las Ratas. El niño aún no había nacido, pero ya estaba allí como sujeto, esperado por el discurso de los padres.

Unas minucias de ese discurso, una relación entre el significante Padre, el amigo, la deuda del padre, boda con «la mujer rica», desprecio de «la mujer pobre pero guapa»…

¿Cómo explicar que esos términos que vienen a articularse para ese sujeto, no son genes? Son términos de las historias más comunes, de las telenovelas de las vidas de cada uno…Todo tiene esa sopa de letras y palabras que sabemos que engancha al sujeto. ¿Cómo puede ser, se pregunta alguien, que 25 años después, esos términos fenoménicamente sean los mismos, que las relaciones se repitan de la misma manera?

Eso nos da una idea de la memoria de la que hablamos en psicoanálisis, que nada tiene que ver con la memoria genética ni con la memoria cognitiva. Esto nos da una idea de esa memoria de la cual el sujeto no sabe que traza siempre. Es borgiano el tema, si pensamos en Borges cuando el sujeto no sabe que camina y repite el mismo laberinto siempre. Cuando va a un análisis se repiten las mismas relaciones en la relación transferencial misma. Esos son como vistazos clínicos que llevaron a esa idea de repetición.

Pero para que un sistema se repita, tiene que tener un casillero imposible, eso es lo que da ley al sistema.

FUENTE: INDART, J.C. Seminario «Lógica de la cura»

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