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Un saber sin sujeto

Publicado por Betina Ganim

En posts anteriores he empezado a plantear el tope de un análisis, ese momento lógico en una cura en el que el paciente ya quiere irse, ese momento particular en el que parece que ya el inconsciente no arroja más verdades, ese momento en el que el paciente parece decir: «bueno, me doy el alta, gracias por los servicios prestados»; una especie de «desengaño» respecto del inconsciente.

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Y ese desengaño que conlleva ese «tope» no implica un estado depresivo del paciente al momento de irse…más bien todo lo contrario…Pero es un tope, que podemos teorizar como la presencia, el surgimiento del objeto a en su definición de «imposible».

En este momento, podemos decir que el saber se cierra, un efecto de imposible.

Pero si en cambio el sujeto todavía trabaja su inconsciente en pos de esa falta, de ese imposible, se produce un saber, sin terminar de verificarlo. Es como si aun estuviera en estado de hipótesis; es decir, que un nuevo saber podría cambiarlo, ampliarse.

El tema en análisis es cuando realmente puede decirse: no se puede obtener más, no es por resistencia del paciente, ni porque ese paciente es un «haragán»; de eso, nada. No se puede obtener más porque esos saberes empiezan a cruzarse entre sí, llevando siempre a un mismo punto, un punto que ya no le dice más nada al sujeto -y tampoco el analista puede decir más nada.

La cuestión es si eso podemos considerarlo como un fracaso. Podemos decir que lo sería en términos de la verdad. Pero podría dar un giro y hacer el cambio de elemento justo que podría darle a ese saber una verificación real.

Hablamos mucho en estos términos, pero si ese saber se verificase como real, para el lado de la división subjetiva no es nada agradable ni simpático (de hecho nadie nunca dijo que el psicoanálisis encierre esto como característica)

Claro que es muy difícil transmitir algo de esto de una manera tan impresionista; pero si volvemos a la cuestión del recorrido lógico de una cura, el sujeto recorre los laberintos teniendo como motor una especie de «esperanza», de algo se constituya como una Verdad. No es más qu el recorrido del sujeto en el campo del Otro.

¿De qué se trata ese imposible lógico como tope de un análisis? Pues se trata de lo imposible de decir. Cuando es imposible de decir algo más y la verdad definitiva para el sujeto, empieza a fracasar, del lado de este imposible podría tener un sentido totalmente diferente que verifica este saber; pero eso empieza a caer, porque ese saber en tanto memoria se verifica, es un saber que nos habita y que no lo sabemos (como dice Sigmund Freud) Un saber no sabido que un análisis permite saber. Pero no tiene a bien darnos la solución de la división subjetiva.

Es decir, uno empieza un análisis con la esperanza de resolver la división subjetiva y se termina en el mismo estado de división, pero con una pequeña diferencia, que se ha recorrido todo el laberinto, hay un saber verificado, pero sin sujeto. Son estas las ideas de Lacan vinculadas al inconsciente como un saber sin sujeto. La cuestión es que no hay otra manera de conquistarlo más que partiendo del sujeto.

FUENTE: INDART, J.C. Seminario «Lógica de la cura»

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