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Televisión Basura

Publicado por Malena

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La televisión es un invento maravilloso que lamentablemente se utiliza con fines perversos, para mantener el rating.

Es un negocio, por lo tanto, se rige por las leyes de la oferta y la demanda; y como de acuerdo a las estadísticas la gente consume sexo y violencia, la programación se centra en esos temas con generoso despliegue y amplios detalles.

La televisión, que sin duda les ha cambiado la vida a muchas personas; podría convertirse en el medio más eficaz para elevar el nivel cultural y moral de la humanidad; si difundiera más programas que enseñen a educar a la gente, a modificar hábitos dañinos, a criar a los niños, a ayudar a las parejas con sus problemas, a guiar a los jóvenes, a entusiasmarlos con el conocimiento, enseñarles valores morales y a estudiar y a vivir en armonía.

No necesariamente esta programación tiene que ser tediosa, porque la característica de este medio audiovisual hace posible dramatizar los contenidos teóricos que se desean difundir, pudiendo ser de esta forma accesibles y atractivos para la mayoría.

Claro que para lograr esto se necesita inteligencia y creatividad, y ésto no existe en la gente mediocre que abunda en los medios, siendo los golpes bajos más fáciles y más baratos.

Sin embargo, en la televisión por cable existen algunos canales que están intentando el cambio y se puede comprobar que ya hay una saludable cantidad de programas útiles que están ayudando a muchos con sus problemas.

Sin embargo, la mayoría de los canales siguen invirtiendo en una programación con gran cantidad de televisión basura asegurándose la obtención de grandes dividendos.

Anoche, mientras recorría los canales con mi control remoto, me detuve en uno que proyectaba une escena que me impactó y ofendió por su crudeza y mal gusto.

En un lúgubre y deprimente ambiente íntimo de un lugar ignoto, un hombre desnudo de aspecto rudo y temible, practicaba sexo anal con una joven de rasgos asiáticos en forma salvaje.

Detrás de una cortina precaria se encontraba uno de sus secuaces con una mujer y un hombre, que con actitudes hostiles habían venido a reclamar el pago de un dinero que supuestamente les debía el que estaba entretenido con la mujer.

De pronto, interrumpiendo el acto sexual por el alboroto, el terrible forajido, tomó a la mujer de un brazo y la echó a la calle como una basura, se dirigió resueltamente a ellos con un revolver y sin decir una palabra los mató a los dos, recordándole luego a su dependiente que ya le había dicho que no quería ser molestado cuando estaba teniendo sexo.

Ahora que lo estoy escribiendo me resulta hasta cómico, porque se asemeja a un grotesco directo y simple, como seguramente es su autor, que además no puede ocultar la fantasía de su homosexualidad latente o bien manifiesta.

Cada vez que tengo la oportunidad de presenciar estos actos de violencia por televisión pienso en la persona que un día se le ocurrió escribir ese guión, en los actores que aceptaron protagonizarlo, en los que les pareció buena idea poner dinero para producirlo y en los que estuvieron dispuestos a distribuir ese producto por todo el mundo.

Si algunas de todas esas personas tienen hijos, nunca podrán estar seguros que no verán lo que produjeron.

Sin embargo me alienta la esperanza que no tengan descendencia, porque el que realiza todas esas cosas que sólo sirven para ganar dinero, lo que está haciendo es una proyección de su propia vida, o bien lo que le gustaría hacer y no puede, aunque también pueden ser hipócratas señores serios que van a la iglesia todos los domingos.

Pero si llegaran a tener hijos y estos se enteran de lo que hacen sus padres, es altamente probable que cuando sean grandes hagan lo mismo, pura basura para difundir por televisión o lo que es peor, hasta podrían llegar a ser protagonistas reales de esas historias.