Psicología

Inicio Psicoanálisis El Uno sin el Otro

El Uno sin el Otro

Publicado por Betina Ganim

Hoy, para terminar la semana, y concluir de alguna manera con lo que había planteando en una serie de entradas anteriores (que estaría bien que revisen en este mismo blog) querría volver sobre esa especie de película que J-A Miller nos propone recorrer, a partir de una serie de fotogramas que dan cuenta de los movimientos que se dan en la enseñanza de Lacan respecto del concepto de goce y sus implicancias teóricas y clínicas.

uno sin el otro

Hoy me ocuparé del sexto fotograma, sexto paradigma del goce, en el que podemos sintetizar como el goce Uno, aquello de lo que Lacan se ocupará en su Seminario 20, Aún.

La diferencia que hay con el paradigma anterior es que aquí Lacan parte del goce, parte de la afirmación de que «hay goce»; va más allá de lo que venía planteando respecto de la «no relación», de la «no relación sexual».

Desde los comienzos de su enseñanza, Lacan nos transmitía esa relación inaugural con el Otro. Pero esto es totalmente diferente a lo que planteará en los años ’70: que hay goce como una propiedad del cuerpo vivo.

Hasta entonces, decimos, el sujeto del inconsciente es ese que habla, dividido, barrado por el significante.

A partir del Seminario 20, presenciamos un privilegio del goce, instaurándose una disyunción entre el goce y el Otro, haciendo del Uno el Otro del Otro… Uno separado del Otro, se trata del un goce sin Otro, que habría que entenderlo homofónicamente con el título de este Seminario: Encore-En-corps (En-cuerpo). Lo que se discute tiene que ver con el cuerpo, y se trata de lo que del goce funciona sin el Otro.

Esto nos permite leer la sociedad actual, si se quiere. Ese «individualismo» al que asistimos en nuestro tiempo; esto que problematiza los lazos ociales, los lazos amorosos, conyugales…

Lo que este Seminario prueba es que fundamentalmente el goce es Uno, que prescinde totalmente del Otro.

Y Miller nos enumera de algún modo cuatro figuras del goce en tanto Uno, que no hay que entenderlas como versiones que se suceden unas a otras, sino que se entrecruzan, se oponen, se cuestionan.

1)Goce del cuerpo propio: siempre es el cuerpo el lugar donde se goza. El cuerpo es el lugar propio del goce.

2)Goce fálico: la concentración de goce en la parte fálica del cuerpo. Y luego lo ubica como goce idiota, el goce masturbatorio, como una de las figuras princeps del goce.

3)Goce de la palabra: hablar no implica siempre una relación al Otro; más bien a veces el puro bla bla, la charlatanería por el solo hecho de hablar implica un goce que no pretender relacionarse con ningún Otro. Es decir, uno puede gozar tocándose o hablando.

4)Goce sublimatorio: es rara esta figura…de hecho rompe con la versión freudiana de la sublimación, que siempre consideraba el reconocimiento del Otro. En este Seminario Lacan plantea algo opuesto, que la sublimación prescinde del Otro, se trata de una sublimación solitaria.

Para terminar, recalcar esto deque no se trata de que Lacan va formulando de manera sucesiva en el tiempo la constitución de estos goces, sino que más allá de qué figura se trate, lo importante es que las plantea por fuera de la relación con el Otro. Esta es la novedad del sexto paradigma.

FUENTE: MILLER, J-A «La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica»

Categorías: Psicoanálisis