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La importancia del juego en niñas y niños.

Publicado por María Fay

El juego es la forma expresiva y de procesamiento indispensable en la vida de un/a niño/a.

Sin embargo, la capacidad de jugar, no está dada de hecho. Hay mucho/as niños que no pueden jugar, por más que los veamos pasar de una actividad a la otra y estar en movimiento.

Jugar es una capacidad que debe permitirse y fomentarse. Es un proceso complejo que implica un grado de salud por parte de aquel niño/a que puede llevarlo a cabo.

La ansiedad, hiperactividad, depresión en niño/as, por ejemplo, impide muchas veces el desarrollo correcto de esta capacidad.

Para Winnicott el juego está íntimamente vinculado a la capacidad Creadora del Infante. Capacidad que posee desde el comienzo siempre que sea sostenida por una madre que permita inicialmente una Ilusión.

En una buena relación vincular madre-bebé, fomentada en principio por el acto de amamantar, el bebé cree que la madre y el pecho son su creación. Este es el primer acto creador del niño/a. Y la madre, debe proporcionar en principio la Ilusión al bebé de que efectivamente ella es su creación. Para esto, debe estar disponible, acudir al llamado, y conectarse con él.

Si esto no se sostiene en este primer momento, el bebé frustra su propia capacidad creadora, siendo luego muy difícil que pueda desplegarla correctamente.

Luego de esta primera etapa de Ilusión, la madre Suficientemente buena (como denomina Winnicott a la madre que puede posibilitar estos procesos), debe permitir la Desilusión. ¿Esto qué significa? Significa que debe ir mostrándole al bebé gradualmente, que ella es un ser separado de él, y que puede ausentarse por momentos, o demorarse en acudir a su llamado.

Esto le indica al bebé una desilusión saludable, que lo ayuda a comprender su entorno y a constituirse subjetivamente como un individuo separado de su madre.

Sin embargo, este segundo momento, debe hacerse de manera gradual, no bruscamente. La madre, debe representar, en un vaivén de presencia-ausencia, un sostén que proporcione confianza al niño, a la vez que le presenta estas primeras ausencias y demoras.

Esta primera Ilusión creadora, es la indispensable para propiciar toda posibilidad de juego creativo en la infancia.

Mediante el juego niñas y niños manifiestan sus emociones, procesan todo aquello que no pueden procesar aun de otro modo, nos muestran lo que siente o como viven sus relaciones familiares.

Es una herramienta de metabolización por excelencia, y un rasgo que nos indica el grado de salud mental de un infante.

El juego, para Winnicott, implica esta dimensión de lo vincular. Inicialmente entre la madre y el bebé, donde lo que ocurre allí es “Entre” ambos, a modo de espacio transicional.

El terapeuta, posibilita la creación de esta Zona de Juego, que abre ese espacio transicional y que intenta lograr la producción lúdica en niños/as que no pueden desplegarla, y desarrollarla lo más posible en quienes sí lo logran.

Posibilitar esta zona de juego, por parte de los padres, es también fundamental. Este acto del compartir y permitir la interacción de los espacios de juego del niño y del adulto, permiten el desarrollo de la confianza y ayudan en la constitución subjetiva.

Winnicott plantea que esta importancia del juego en realidad no es solamente para los niño/as, sino también para el adulto.

Actualmente, con el ritmo de trabajo de los padres, y el desarrollo tecnológico, el propiciamiento de espacios de juego creativo peligran.

Por eso es necesario enfatizar su importancia. Los juegos virtuales o videos, si bien pueden ser didácticos, no reemplazan la función del juego.

El juego implica un espacio de manipulación de objetos externos que permite un despliegue de cuestiones internas por parte de quien lo lleve a cabo. Para eso, debe haber permiso de ensuciarse, de involucrarse y de que el/la niño/a despliegue lo que necesite, sin dirección ni coerción de ningún tipo, en un espacio sostenido por el adulto, en el que habilita y comparte.

Es esencial estimular, desde los espacios institucionales, esta interacción, para que se considere esta temática con la seriedad y la importancia que le corresponde respecto a la salud de cada niño o niña.

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