14
May

El Amor y el Incesto

Publicado por Malena el 14 de Mayo de 2008 a las 07:26 am

Toda sociedad mantiene el concepto de la prohibición del incesto

El Amor y el Incesto

Para vivir en una sociedad es necesario poder expresarse en ella, aceptar los códigos de su realidad objetiva e incorporar sus significados. Hacer lo contrario implica el aislamiento, la segregación y el rechazo de ese grupo social.

Nacemos en un mundo ya hecho y la realidad tiene una estructura que hicieron otros.

Aunque esa forma institucionalizada de comportamientos no nos agrade sólo es posible modificarla creativamente si antes la aceptamos como es.

Un individuo es miembro de una sociedad cuando se ha socializado. El primer grado de socialización es la familia y el segundo grado es la adquisición del conocimiento del mundo objetivo de la sociedad.

La socialización más importante es la familiar donde se encuentran los otros más significativos, o sea los padres, que han asumido a la sociedad en que viven seleccionando aspectos del mundo según el lugar que ocupan en esa sociedad y de acuerdo a sus ideas personales.

De modo que entre la socialización familiar y la social va a existir siempre una diferencia que al niño le condicionará la forma de ver el mundo que lo rodea.

Si en la familia no se cumplen las expectativas de rol que tiene la sociedad en que viven, sus hijos tampoco las cumplirán y las formas de convivencia que adopten serán vividas por ellos como los comportamientos más adecuados.

La contradicción entre la forma de vida familiar y la social provocará un choque psicológico a los descendientes que puede convertirlos en inadaptados sociales o a adoptar roles diferentes a su condición.

Los niños no sólo adoptan los roles de sus otros significativos familiares, sean o no los convencionales, sino que también aceptan su mundo y se adaptan a él.

Si el contraste con el mundo de afuera es muy notable, provocará desequilibrios difíciles de superar, tendiendo el sujeto a mantenerse dentro del ámbito familiar, encerrándose en su primero y propio mundo y desarrollando su vida afectiva dentro de su núcleo primario.

Las sociedades varían unas a otras según sus tradiciones, grado de cultura, antigüedad, ubicación geográfica, capacidad económica, religión, etc., pero también tienen cosas comunes. Entre ellas la prohibición del incesto.

Se supone que la prohibición del incesto en sociedades tribales resultaba una medida necesaria para favorecer el intercambio con otras comunidades. Una forma de abrirse y establecer contactos económicos duraderos.

Otra suposición indica que es necesario prohibir el incesto para evitar tragedias pasionales dentro de la misma familia y evitar su disgregación.

También existen supuestos biológicos sobre malformaciones hereditarias debido a lazos consanguíneos directos entre los progenitores.

Pero lo cierto es que por una cosa o por otra es un tema que aunque no tenga un fundamento inapelable, se mantiene en todas las sociedades desde tiempos muy remotos.

La distribución de los roles en una sociedad se adquiere por comprensión tácita o bien está legitimada de distintas formas y dentro de toda sociedad existen submundos que también tienen sus propias reglas, muchas veces más severas que las legítimas.

No existe ningún grupo humano que no esté obligado a aceptar ciertas reglas para mantener la cohesión y evitar su dispersión.

Los inadaptados o marginados sociales no tienen grupo, viven solos deambulando por la ciudad sin insertarse en ningún ámbito social.

Al mismo tiempo la sociedad segrega a las personas que no se adaptan a las normas sociales y pretenden seguir sus propias reglas.

Pueden existir parejas conformadas por hermanos o por padres e hijos en una sociedad, pero se verán obligados a mantenerse en el anonimato para no sufrir rechazos y si tienen hijos condicionarán severamente a sus descendientes.

13
May

El Origen de las Normas Morales

Publicado por Malena el 13 de Mayo de 2008 a las 12:16 pm

Origen de las Normas Morales

Las normas morales son naturales.

Me sorprendió escuchar ayer en un programa periódístico televisivo, a un periodista diciendo que algunos sucesos aberrantes que ocurren en la realidad; además de otros hechos históricos que mencionó sobre matanzas masivas de niños recién nacidos producidas por sus propios padres, en ciertas sociedades, en circunstancias de crisis o hambrunas; lo hacen dudar sobre si el origen de la moral en el hombre es innato o si se trata de normas adquiridas por la cultura.

¿El amor a los hijos es una capacidad instintiva en el hombre o es algo aprendido y transmitido por la cultura? ¿El hombre es bueno por naturaleza o está obligado a portarse bien por temor a la sanción de la justicia?

Con respecto a este tema, Vitus B. Dröscher, autor del libro “Calor de Hogar” sobre cómo resuelven los animales sus problemas familiares, nos aporta mucha claridad a los cuestionamientos sobre cuál es el origen del amor paterno y materno en los animales, y cómo hacen para ser buenos padres y cumplir sus roles adecuadamente para asegurar la supervivencia de sus crías, aún cuando la paternidad en los animales no humanos sea instintiva y no elegida.

A la luz de las últimas investigaciones científicas sobre las leyes de la reproducción de los animales, su comportamiento en el nido, cómo cuidan a su prole, y hasta dónde llega el instinto materno para protegerla, Dröscher llega a conclusiones que podrían indicar una posible salida a la crisisi familiar que sufre la humanidad en estos tiempos.

Una pacífica cebra puede llegar a atacar fieramente a una leona para vengar la muerte de una de sus crías y una madre jabalí se atreve a dar un salto increíble para sortear una cerca que atravesaron imprudentemente sus crías, por un lugar por donde ella no podía pasar.

Dos grupos de huevos en dos incubadoras diferentes, sometidos al sonido de músicas distintas, pudieron reconocerla al salir del cascarón y acercarse a la gallina de pelluche asociada a ese sonido específico.

El hombre es parte de la naturaleza y pertenece al reino animal, sin embargo Dröscher observa cómo en el mundo actual los lazos familiares humanos parecen haberse perdido.

El lazo natural entre madre e hijo parece no existir, la falta de sentimientos y la indiferencia destruyen la unión familiar provocando en los jóvenes angustia y ansiedad que se traducen en sentimientos de frustración y depresión o exceso de agresividad.

Muchos padres, obnubilados por la intelectualidad o la ambición, dejan de percibir sus instintos naturales y dejan de cumplir su rol, alejándose de sus hijos.

Dröscher propone que las necesidades psicológicas de esta época se podrían satisfacer si los padres volvieran a mantener el calor de hogar que los hijos tanto necesitan.

Los animales viven en un mundo cerrado atados a los instintos. Su conducta está condicionada por sus impulsos.

El hombre es un ser libre, puede superar sus instintos y reflexionar sobre sus actos; pero la sociedad en que vive, que tiene una realidad propia, lo condiciona a adoptar comportamientos contrarios a su naturaleza que pueden llegar a traducirse en conductas aberrantes que lo llevan a priorizar otros valores no humanos por sobre el amor natural a la familia.

No es la sociedad en que vivimos la que nos proporciona las normas morales, sino que es la cultura que adquirimos la que nos priva de ellas.

La vida de los animales nos muestras claramente lo bien que cuidan a sus crías y cómo aquellas que no reciben la influencia materna cuando nacen adoptan al crecer conductas perversas y erráticas, llegando a morir por no haber aprendido durante sus primeros días de vida lo necesario para sobrevivir.

Del mismo modo, la prole una vez que ha crecido lo suficiente como para ser independiente es arrojada del nido para que se procure sus propios alimentos y se reproduzca, según la ley natural.

Es de esta forma como la vida de los animales nos revelan que las normas morales tienen su origen en la naturaleza.

Así como tenemos un código genético encargado de mantener nuestro equilibrio físico, también tenemos el discernimiento para distinguir lo que es correcto.

El hombre es el único en la escala zoológica que puede modificar la naturaleza para su propio beneficio. Esta capacidad se vuelve perniciosa cuando se aprovecha de su potencial para destruirla y para someter a sus iguales.

Este privilegio es lo que le hace perder sus valores morales, o por lo menos es lo que le permite ignorarlos para beneficiarse individualmente, olvidándose que es parte de un grupo, de una sociedad, de un todo y que sin su entorno no es nada.

12
May

Compradores Compulsivos

Publicado por Malena el 12 de Mayo de 2008 a las 08:26 am

Compradores compulsivos

Cuando sale algo nuevo, lo quiero

Agustina es compradora compulsiva, le gusta salir a ver vidrieras y cuando encuentra algo que le gusta, lo compra, aunque no lo necesite.

Adora atesorar cosas, se enamora de cualquier objeto que llame su atención y desea inmediatamente obtenerlo; y aunque vive sola en un departamento grande, ya no tiene más lugar en los placares.

Se dice a si misma que compra para regalar en caso de un cumpleaños imprevisto, para usar el año que viene, para tenerlo, para darse el gusto, y se pregunta por qué no comprar todo lo que quiere, porque entonces para qué vive?

Es cierto, ella vive para comprar, ese es su objetivo en la vida; y fuera de eso, no hay nada, porque sólo puede incorporar a su identidad todo lo que guarda sin usar, cuando es suyo.

Tiene buenos ingresos pero ese modo de pensar la deja casi sin plata para comer, ni para una emergencia, ni para recreación alguna que no sea salir a comprar alguna cosa.

Pero no necesita salir para comprar porque compra también por televisión y por internet.

Le encantan las novedades que le proponen los anunciantes y casi no se pierde ninguna oportunidad. Claro que después no se acuerda que las tiene pero mientras tanto tuvo el placer de darse el gusto; aunque se de cuenta claramente que su placer termina cuando cerró la puerta después de recibir la mercancía.

Porque es así, su entusiasmo por las cosas que compra se desvanece como por encanto ni bien lo tiene, sin embargo continúa su ritual casi todos los días de su vida.

Esto nos obliga a pensar en un valor en desuso y perdido en la actualidad que es la austeridad, que es una mala palabra para el marketing que vive gracias a tantos compradores compulsivos que caen en sus trampas.

El diccionario nos dice que la austeridad es la mortificación de los sentidos y las pasiones y también se define como austero a alguien rígido y severo que hace una vida de penitencia.

Este tema me recuerda la anécdota de Diógenes de Sinope, filósofo del siglo cuarto antes de Cristo.

Diógenes, representante de la escuela cínica, discípulo de Antístenes, fundador de esa escuela, destacado por su vida austera y fiel a su filosofía, se transformó en mendigo.

Tal era su pobreza que vivía en un tonel despreciando toda convención social. Sostenía que el hombre debía volver a la naturaleza y consideraba que las ciencias no eran válidas para obtener la felicidad.

La anécdota que ilustra hasta que punto creía en sus principios fue cuando lo visitó Alejandro Magno; que viendo el estado de carencia en que se encontraba y queriéndolo ayudar, le preguntó si necesitaba algo.

Con mucha tranquilidad Diógenes le dijo que si, que necesitaba que se corriera un poco porque le quitaba el sol.

El Estoicismo fue un movimiento posterior, del siglo III a. de C., cuyo fundador fue Zenón de Citio. Su doctrina propone una teoría de unalma corpórea y capaz de recibir impresiones de los objetos; que producen representaciones en el hombre que no puede resistir, llamándolas “fantasías catalépticas”.

El sabio estoico es imperturbable ante la desgracia y ante la ventura, domina sus pasiones porque acepta su destino y se siente profundamente humano viviendo como ciudadano del mundo, de acuerdo a la naturaleza y preparado para la muerte; y encuentra la felicidad en la práctica de la virtud.

El estoicismo tuvo gran influencia en la civilización occidental, en sus dos aspectos, la lógica con el concepto avanzado del cálculo proposicional y su implicancia material; y la ética, que es característica de cristianismo.

Pero también encontramos rasgos estoicos en casi todos los filósofos, en la literatura y en la historia del mundo occidental.

Sin embargo, en la actualidad existe la filosofía del consumismo, y el ciudadano común no puede resistirse a las cosas que tienen los demás, porque cree que el Ser es el tener.

Pero es inútil acumular, porque la única manera de irse de este mundo es ligeros de equipaje.

9
May

Campos Mórficos-Teoría Cuántica y el Aprendizaje

Publicado por Malena el 9 de Mayo de 2008 a las 07:25 am

Campos Mórficos-Teoria Cuántica y el Aprendizaje

Aunque no sean lógicos son posibles los campos mórficos

La característica de no localización espacial de los campos mórficos hace que las pruebas experimentales que se realizan aún no sean reconocidas por la ciencia institucional.

La teoría cuántica se puede relacionar con los campos mórficos precisamente por su similar aspecto espacial que implica conexiones a distancia imposibles de explicar con las leyes de la física tradicional.

El aspecto de la no localización de esta teoría en lo que se refiere a que las partes del sistema cuántico alguna vez unidas conservan una conexión inmediata a distancia es asombroso y a la vez contradictorio en relación con lo conocido; pudiéndose representar en forma matemática como un campo de múltiples posibilidades.

Tal como sucede con los átomos y las moléculas, se puede inferir que así también ocurre con los miembros de los mismos grupos sociales cuando se separan, que conservan el mismo tipo de conexión.

La teoría del físico matemático David Bohm del orden implicado, que imagina un orden replegado que subyace al orden explicitado en la naturaleza, también resulta compatible con la idea de los campos mórficos.

Estas relaciones también han sido investigadas por los físicos cuánticos Amit Goswami, norteamericano y por el alemán Hans-Peter Dürt.

La existencia de los campos mórficos se pueden probar más por sus efectos que en forma directa y la mejor manera de comprenderlos es trabajando directamente con grupos de organismos organizados.

Estas sociedades de individuos pueden transmitirse información a distancia sin estar conectados por medios sensoriales conocidos.

Es difícil comprender por medios tradicionales cómo se comunican las bandadas de pájaros para cambiar de dirección con rapidez y sin chocar unos con otros.

De la misma forma es difícil conocer la real naturaleza de los vínculos humanos, que se llevan consigo a todos lados sus significados, presintiendo a distancia las emociones de sus afectos.

Se puede inferir que los campos mórficos trascienden el cerebro y nos une a los objetos que percibimos proporcionándonos la capacidad de afectarlos con nuestra atención e intención.

De manera, que con sólo mirarlas podríamos influir en las cosas; y esto se puede comprobar cuando nos damos cuenta que alguien nos está mirando desde atrás.

Siguiendo a Rupert Shaldrake, la resonancia mórfica en biología representa la existencia de una memoria intrínseca en el comportamiento de los organismos.

A diferencia del instinto o morfogénesis, la resonancia mórfica evoluciona en forma colectiva, observándose adaptaciones en gran escala en todo el mundo a grandes distancias, haciéndose habitual.

Los caballos hace medio siglo solían lastimarse con los alambrados en los campos. En ese tiempo toda la especie aprendió a evitar el alambre de púas. Y no solamente reaccionan en forma diferente frente a este obstáculo sino que en general no reaccionan como sus predecesores.

Lo mismo pasa con la juventud actual, no reaccionan como lo hacían sus ancestros, aunque no difiera su educación.

El concepto de resonancia mórfica permite comprender mejor el aprendizaje humano, incluyendo la adquisición del lenguaje.

Las observaciones realizadas por lingüistas como Noam Chomsky, han revelado que es imposible explicar la rapidez y la creatividad en la adquisición del lenguaje solamente en términos de imitación. Este proceso se hace evidente cuando vemos la evolución de nuevos lenguajes que se desarrollan con suma rapidez.

Los niños suelen agregar complejidad gramatical en palabras simples llegando a elaborar un nuevo tipo de lenguaje muy expresivo.

Si es cierto que la resonancia mórfica existe entonces el promedio de rendimiento en los tests de inteligencia debería aumentar, no porque sean más inteligentes sino porque les resultan más fáciles de resolver como resultado de la resonancia mórfica.

Esto lo he comprobado personalmente con la administración durante muchos años del Test de Matrices Progresivas de J.C. Raven, prueba que mide la capacidad intelectual de sujetos de 12 a 65 años y que actualmente se considera casi obsoleto debido a que aunque no lo conozcan, tanto los niños como los adultos los resuelven con mucha más facilidad que antes.

8
May

Campos Mórficos

Publicado por Malena el 8 de Mayo de 2008 a las 08:09 am

Campos Mórficos

Son atraídos hacia un propósito los campos mórficos

Rupert Shaldrake, eminente bioquímico británico contemporáneo, doctorado en Cambridge, filósofo e investigador, que escribió gran cantidad de artículos en revistas científicas, y varios libros, entre ellos “El Renacimiento de la naturaleza” y “Siete experimentos que pueden cambiar el mundo”; y que ha participado en conferencias en todo el mundo; es uno de los científicos más innovadores de la actualidad.

Mientras investigaba el desarrollo o morfogénesis de las plantas en la Universidad de Cambridge, tratando de indagar cómo crecen las plantas y cómo adoptan sus distintas formas a partir de un simple embrión; y no satisfecho con la sencilla explicación que resuelve este problema diciendo que todas las especies están genéticamente programadas; se interesó por la idea de algunos biólogos del siglo XX, que propone que el crecimiento de los organismos están formados por campos llamados morfogenéticos, que serían como copias invisibles que subyacen a las formas que cada uno de ellos adoptan posteriormente.

Según esta teoría, son zonas autoorganizadas de influencia en el espacio tiempo, idénticas a los campos magnéticos y a otros campos similares de la naturaleza, localizados en los sistemas que organizan y alrededor de ellos orientándolos hacia objetivos específicos.

El concepto de campos morfogenéticos es ampliamente aceptado en biología pero nadie sabe qué son ni cómo operan.

Rupert Shaldrake sostiene que estos campos tienen características propias, pertenecen a un grupo más grande de campos que él llama mórficos, tienen la capacidad para evolucionar, y contienen una memoria intrínseca proporcionada por un proceso que él denomina “resonancia mórfica”.

A esta hipótesis Shaldrake la llama “causación formativa” que supone que cada sistema organizado está formado por niveles inferiores que reciben sus propiedades características del campo mórfico y lo convierte en algo más que la suma de sus partes.

En animales y plantas participan los campos mórficos, en la conducta y la mente los campos preceptuales, conductuales y mentales; en cristales y las moléculas los campos cristalinos y moleculares y en las sociedades y culturas los campos sociales y culturales.

El matemáticos René Thom denomina atractores a los objetivos hacia los cuales se desarrollan los sistemas. En matemáticas, los atractores son los límites hacia donde son atraídos los sistemas dinámicos. Es una manera de entender en forma científica los propósitos y las intenciones.

La estructura de estos campos mórficos no son fijos y dependen de lo ocurrido anteriormente, porque tienen un tipo de memoria y en virtud de la repetición se hacen cada vez más fuertes y resulta más probable que vuelvan a ocurrir.

Para Shaldrake, el primer campo cualquiera, como por ejemplo el campo de una nueva idea, se hace real mediante un salto creativo, aunque se desconozca la fuente de esta creatividad evolutiva.

Los campos conductuales evolucionan con el tiempo y se transforman en la base de los hábitos.

Desde este enfoque se puede decir que la naturaleza es habitual y sus leyes pueden ser sólo hábitos.

La resonancia mórfica son los modos en que se transfiere la información de un sistema anterior a uno posterior, o sea la influencia de modelos sobre otros similares a través del espacio tiempo que provienen del pasado y no se debilitan ni con la distancia ni con el paso del tiempo.

En el orden humano este tipo de memoria se relaciona con el llamado “inconsciente colectivo” de Jung.

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