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Mejorar la Autoestima

Publicado por Malena

Cuando la salud declina tenemos baja la autoestima

Mejorar la Autoestima

La salud mental y física se relaciona con los estados negativos de la mente.

Existen factores que suelen dar lugar a sentimientos de insatisfacción e infelicidad que generan una actitud derrotista que lleva a la frustración y que se refleja en el cuerpo con malestares físicos y en la mente con depresión.

La vida cotidiana se transforma así en una cadena de sufrimientos y la frustración es la mejor forma que tienen las personas para convencerse de que no valen nada.

Es tan poderoso este convencimiento que llega hasta la última de sus células que también se deprime y decide no cumplir con sus funciones, tal como hacemos nosotros cuando nos deprimimos.

La ignorancia es una de las causas de la baja autoestima, no como falta de información sino a la falsa percepción de la verdadera naturaleza de la realidad, porque se decide vivir una existencia que depende de todo lo externo.

Solamente tomando como referencia a lo que es verdadero y genuino dentro de nosotros mismos podremos valorarnos por lo realmente somos, seres humanos con un potencial único para desarrollar y capaces de ser felices en este mundo si no nos comparamos con los demás.

La sociedad moderna muestra a la gente una realidad formada por seres felices que pueden conseguir todo lo que se proponen, si son delgados y lindos y si hablan y visten a la moda, y la mayoría lo cree, principalmente los adolescentes que son muy sensibles a la crítica.

Pero todos sabemos que eso no es verdad, porque esas cualidades no son suficientes ni tampoco necesarias para que una persona tenga una vida realmente exitosa.

La baja autoestima hace que muchos vivan las frustraciones como un castigo porque creen que sólo les pasa a ellos y que nacieron para sufrir.

La ignorancia es creer que aquellos que llaman afortunados nunca sufren ni se frustran.

El sufrimiento y la frustración se perpetúan cuando se consideran víctimas y gastan toda su energía buscando al culpable. La culpa es mía, por esto o por lo otro, o de mis padres, o de mi marido o del gobierno.

Mientras evaluemos cada una de las situaciones vitales como inmerecidas o como castigos, y no entendamos que es una condición normal de todo ser humano, no conseguiremos valorarnos ni ser felices.

Las personas que no se estiman a si mismas tampoco estiman a los demás y proyectan en ellos su propia frustración. Tienen la tendencia de ver las situaciones desde un ángulo estrecho e interpretan erróneamente todo lo que les afecta.

La amargura es una característica de la personalidad con baja autoestima, porque vive todas las experiencias como propósitos deliberados para perjudicarlos.

Contribuimos al propio sufrimiento cuando interpretamos erróneamente la realidad y esta llega a convertirse en una fuente inagotable de desdichas.

La mentalidad estrecha es un atributo de quien tiene la convicción de ser el centro del mundo, el único que sufre, el único que fracasa.

La vida es acción y el que tiene la oportunidad de triunfar tampoco se puede quedar sentado en sus laureles, porque los éxitos comprometen aún mucho más que los fracasos.

La baja autoestima hace que las circunstancias difíciles sean vividas como injustas, pero aunque la situación parezca muy negativa siempre hay un significado que seguramente desconocen.

El análisis objetivo de estos problemas puede revelar causas que no se habían considerado, porque cada vez que emociones intensas se apoderan de una persona sólo puede distinguir las apariencias y no una visión total de la realidad.