12
Jun

Psicoanálisis de Freud

Publicado por Malena el 12 de Junio de 2008 a las 10:43 am

El análisis es interminable en el Psicoanálisis

Psicoanálisis de Freud

El Psicoanálisis de Sigmund Freud, (1856-1939), neurólogo y psiquiatra austríaco, su fundador, es un método para el estudio de los fenómenos psíquicos que no pueden investigarse de otra forma; y es un tratamiento para las neurosis.

Consiste en un conjunto de teorías que tratan de demostrar las pulsiones que motivan el comportamiento y que son ignoradas por el sujeto.

Partiendo del concepto de la existencia del inconsciente, donde según Freud se encuentran reprimidos los traumas infantiles, utiliza inicialmente la hipnosis para acceder a los contenidos inconscientes; pero posteriormente cambia esta técnica y recurre a la asociación libre y a la interpretación de los sueños, obteniendo los mismos resultados.

De esta manera, luego de una gran cantidad de sesiones, los pacientes pueden lograr hacer consciente los traumas inconscientes, pudiendo de esta forma elaborar emocionalmente los contenidos que no habían sido incorporados en su momento a la conciencia y que tendían a volver a la superficie en situaciones similares, provocando síntomas neuróticos que afectaban su comportamiento.

El terapeuta psicoanalítico tiene que hacer frente a las resistencias del paciente que también son interpretadas como elementos significativos que indican los contenidos que perturban al sujeto, que se resiste a traer a la conciencia situaciones que le provocaron sufrimiento.

El análisis de los contenidos inconscientes y de los síntomas significa para Freud un fraccionamiento, tal como hace la ciencia al estudiar un objeto en un laboratorio.

Cuando se llega a descomponer un síntoma y a liberar una pulsión de un conjunto de relaciones, este síntoma adquirirá una nueva configuración.

Freud atribuye la causa de las neurosis a la represión de las pulsiones sexuales y elabora una de las más completas teorías sobre la sexualidad.

Expone su teoría psicosexual a partir del concepto de “libido” que se manifiesta principalmente en la fase oral, con la tendencia narcisista de la primera infancia, cuando no hay diferenciación yo-no yo; luego en la fase edípica, con la atracción hacia el progenitor del sexo opuesto y la hostilidad hacia el del mismo sexo; y el período genital propiamente dicho cuando se establece la supremacía de los órganos genitales como zona erógena.

Un papel importante en la terapia psicoanalítica es el fenómeno de la transferencia, que consiste en identificar las conductas y actitudes del psicoanalista con actitudes de personas que le son significativas.

Freud sostiene que no sólo la represión de la sexualidad es el único camino de las pulsiones instintivas sino que también, la persona emocionalmente madura puede derivar una gran parte de su energía libidinosa, por medio de la sublimación, hacia fines socialmente aceptables.

El Psicoanálisis es un tratamiento de muy larga duración, privativo para personas de alto poder adquisitivo que son las únicas que pueden acceder a él.

Constituye sin embargo un aporte invalorable para la Psicología en cuanto a la luz que ha contribuido a llevar a temas tan complejos como la sexualidad humana, así como también su investigación sobre la importancia de las experiencias infantiles en el desarrollo de la neurosis.

11
Jun

Ansiedad y Angustia

Publicado por Malena el 11 de Junio de 2008 a las 08:34 am

Ansiedad y Angustia

El ansioso es impaciente y el angustiado está amargado.

La ansiedad es el miedo a lo desconocido y tiene un significado interno. Más que una reacción frente a un peligro real es el producto de un estado emocional.

Se considera un síntoma de un trastorno psicológico subyacente y se caracteriza por la duda de la existencia real de una amenaza, como de la propia capacidad para enfrentarla.

Es un trastorno común de la vida moderna que somete a los habitantes de una gran ciudad a grandes presiones de toda índole. Se produce un exceso de estímulos que sobrepasa la capacidad de la gente para asimilarlos y resolverlos, con la subsecuente pérdida del equilibrio psicofísico por el afán de alcanzar lo propuesto.

La ansiedad es el estado de inquietud anticipatoria por obtener resultados y por borrar de la lista interminable de las agendas, los compromisos.

Se manifiesta como un estado de excitación e hiperactividad y por perturbaciones fisiológicas, como sudoración excesiva, palpitaciones, aceleración del pulso, trastornos gastrointestinales, etc.

La ansiedad es una característica de la personalidad fóbica. La persona ansiosa huye para adelante, se anticipa, se apura, necesita terminar rápido lo que está haciendo, atropella, porque desea deshacerse principalmente de este estado de desequilibrio nervioso que es lo que más le molesta.

El estado de ansiedad no permite la concentración y disminuye la atención, por lo que puede convertirse en un factor determinante de accidentes.

La ansiedad produce stress cuando colapsa la capacidad de tolerancia de las excitaciones tanto internas como externas.

La depresión también puede ser ansiosa presentando un cierto grado de excitabilidad que puede enmascarar el cuadro depresivo oculto.

El trastorno ansioso requiere un abordaje psicológico y también psiquiátrico según el nivel de la ansiedad y el estado general del paciente.

La actividad física es una forma operativa de combatir estos estados así como la meditación.

El paciente tiene que cambiar de cosmovisión y ver el mundo desde una perspectiva más alta, dándole la importancia objetiva que cada cosa requiere sin el agregado emocional subjetivo que él se empeña en asignar.

Abandonar el control excesivo de las cosas asumiendo sólo las responsabilidades que le competen y confiando más en los demás.

La personalidad fóbica es obsesiva, omnipotente, controladora, perfeccionista, desconfiada, e incapaz de pedir ayuda cuando la necesita.

Aprender a dejarse llevar sin oponer resistencia a las cosas, rendirse, comenzar a creer en la providencia de la naturaleza, es condición necesaria para poder disfrutar de una vida sin apuro.

La angustia es la reacción de un individuo frente a una situación traumática, cuando no puede dominar las excitaciones de origen externo o interno. Es un estado de tensión acumulada y no descargada.

Este estado emocional puede provocarse por distintos motivos, por ejemplo ante la imposibilidad de resolver un conflicto, por la dificultad para tomar una decisión que obliga a renunciar a otras opciones.

Existe un estado de angustia existencial que no se considera patológica y que por el contrario resulta necesaria para el desarrollo del potencial humano.

Esa angustia puede presentarse como sentimiento de frustración frente a las dificultades que pueden presentársele a un individuo para realizarse como persona única y distinta.

Para evitar caer en estos estados y reconocer cuál es el verdadero camino para cada uno es imprescindible el autoconocimiento.

Conocer bien cuáles son las propias aptitudes y capacidades que permiten desarrollar una tarea mejor que otras sin demandarnos grandes esfuerzos. Porque cuando uno está alineado naturalmente se logra la eficacia en lo que hace.

Cada uno nace con una cualidad diferente apta para desempeñarse con creatividad en el medio en que vive y detectar esta característica personal es tarea de todos.

La angustia también puede ser síntoma de depresión, cuando se abandona el intento por distintas razones, de ser la persona que uno es.

10
Jun

El estrés

Publicado por Malena el 10 de Junio de 2008 a las 01:13 pm

El estrés

El estrés de la autoexigencia es una triste experiencia

El estrés normal es la reacción natural frente al peligro, el cuerpo se prepara para defenderse o huir. Es un mecanismo de adaptación que nos protege frente a los cambios.

El estrés crónico es un estado de sobre estimulación, debido principalmente a un alto nivel de exigencia, altas expectativas, afán de perfeccionismo, y a la necesidad de competir para llegar a tener éxito.

Cuando se superan los límites de lo razonable, la mente se bloquea y comienza a presentar signos de cansancio y bajo rendimiento; aparecen perturbaciones emocionales, como miedo, angustia, agresividad o depresión; problemas de relación, dificultades de concentración, atención y memoria, trastornos de las funciones corporales, disminución de la inmunidad e insomnio.

El estrés se produce tanto por factores externos como internos.

Los factores externos que producen estrés, pueden ser estímulos como el ruido, las exigencias laborales, los problemas de relación, separaciones, divorcios, mudanzas, casamientos, operaciones quirúrgicas, viajes, pérdida del trabajo, el cuidado de un enfermo, duelos y cualquier otra circunstancia que pueda provocar una sobre exigencia mayor que la habitual.

Los factores internos son los distintos modos de vivir las experiencias que tiene la gente, que tienen que ver con su temperamento básico y su carácter.

Todos en algún momento de la vida experimentamos más o menos las mismas cosas, pero al hombre no le afecta tanto lo que sucede sino la forma en que vive aquello que le pasa.

La forma de reaccionar frente a las situaciones hace la diferencia entre una persona afectada por el estrés y otra que sobre lleva con mayor fortaleza sus problemas.

El estrés es el resultado de un esfuerzo fallido provocado por las expectativas demasiado ambiciosas que la sociedad impone, como un mayor sueldo en el trabajo, una casa más grande, un auto más lujoso, ropa más cara y dinero suficiente como para poder comprar todo lo nuevo que tienen los demás.

Una sociedad competitiva y consumista valora a los exitosos; y la autoestima del individuo de esa sociedad depende del cumplimiento de esas expectativas y del éxito que obtenga.

La personalidad competitiva es adicta al estrés crónico, se siente bien estando apurado haciendo dos o tres cosas al mismo tiempo, manteniéndose activo y enfrentando desafíos y sobresaltos.

Los habitantes de las sociedades de consumo se encuentran sometidos a estrés desde la infancia, y la competencia comienza en las escuelas que eligen los padres, que aseguran éxito a los profesiones que egresen de ellas, pero que a su vez exigen difíciles exámenes y una cadena de altas exigencias.

En estas sociedades que han alcanzado un alto grado de desarrollo, se puede comprobar que la gente que logra sus objetivos no necesariamente es la más feliz.

La pérdida de los valores tradicionales en favor del dinero y el status social, trae como resultado una gran cantidad de casos psiquiátricos con síntomas como la depresión, la ansiedad, la angustia y las fobias.

La falta de fe en otra vida después de ésta, hace que exista una desesperada necesidad de ser feliz ahora, a toda costa, para no perderse nada; y si además creen que todo depende nada más que de ellos mismos no podrán nunca abandonar el control, y es el miedo a la pérdida del control el que produce estrés.

9
Jun

Terapia de Pareja

Publicado por Malena el 9 de Junio de 2008 a las 09:07 am

Para las parejas desparejas una terapia se aconseja.

Terapia de Pareja

Dos miradas se encuentran un día en cualquier lugar; y dos vidas pueden cambiar en poco tiempo.

El amor inunda la vida de color y sabor y todo parece diferente; cada minuto la mente se mantiene concentrada en un solo pensamiento y sólo se anhela una presencia, la de la persona amada.

Al principio todo es color de rosa, no hay ni un si ni un no, parecen coincidir en todo, y sólo se desea compartir la dicha de estar juntos.

Poco a poco comienzan a conocerse mejor y aunque el amor sea selectivo y se empeñe en idealizar al otro, suelen aparecer en poco tiempo algunas características individuales que pueden llegar a desconcertar.

Idealizar al otro es un mecanismo que no permite ajustes de ningún tipo, y la imagen pretende cristalizarse como una entelequia y permanecer inmodificable en forma permanente; ya que es difícil renunciar a ella, porque las personas se enamoran más de una idea que de una persona real y concreta.

Las desavenencias iniciales es algo sin importancia, que se traslada al desván de los recuerdos no deseados, pero que permanece robusto y en buen estado, listo para emerger rozagante ni bien la conciencia lo reclame.

La convivencia es la prueba de fuego, porque exige renunciamientos, y aunque el amor sea muy grande, el propio ego lucha para hacerse su lugar y no perder terreno; y todas esas diferencias que más los conmovió ahora los separa.

Porque está en juego la propia autoestima al creer que ceder es perder y negociar claudicar.

Una terapia de pareja se inicia cuando prácticamente el vínculo está deshecho. Es el último refugio del desencuentro de dos personas que hasta no hacía mucho tiempo creían amarse, se reían de los defectos del otro y disfrutaban de momentos felices.

Enamorarse de alguien es verlo como un ser diferente a todos los que se han conocido, es sentir una maravillosa sensación en el estómago en cada encuentro, es no ver los defectos.

Ese tipo de amor puede durar mucho tiempo e ir creciendo para transformarse en una verdadera relación basada más en la persona total que en el sexo.

Mantener a una pareja es más difícil que la misma conquista, porque se requiere estabilidad emocional, criterio sensato, paciencia, tolerancia y buenos sentimientos.

Amar a alguien es querer su bien, sin dejar de lado el amor y el respeto a si mismo.

La terapia de pareja se centra en escuchar a ambos y observar cómo se comunican, descifrar los silencios y todo lo que digan que puede significar otra cosa.

En la primera etapa de convivencia se manifiesta la lucha por el poder. Acostumbrados a la manipulación, los seres humanos necesitan poder para sentirse más seguros.

Una pareja es un ejemplo en miniatura de sociedad democrática donde existen reglas que cumplir y derechos que respetar.

El terapeuta puede registrar en las entrevistas quién es el dueño del poder y quién ocupa el lugar del súbdito con deseos de destronar al rey y quitarle su lugar; y el rol del psicólogo es señalar esa situación y brindar alternativas.

Es necesario que comprendan que el respeto por el otro implica aceptarlo como es, permitirle una vida propia y dejarlo crecer.

Casarse no significa monopolizar la compañía del otro para siempre, porque una pareja bien avenida puede tener amigos que no sean comunes y mantenerlos.

El casamiento no significa reducir el mundo, sino que al contrario debe brindar espacio para tener también una vida propia.

El espacio es el oxígeno que aviva el fuego, porque cuando una persona se siente libre y amado puede brindar más amor.

No se trata de pretender libertad para ser infiel, porque ambos se han prometido fidelidad mutua, sino para que cada uno desarrolle todo su potencial y haga lo que le guste, aceptando las limitaciones de su compromiso. Porque cuando uno respeta las limitaciones las trasciende.

Casarse es un estado civil y no una condición para estancarse en la vida y vegetar.

6
Jun

Terapia Familiar

Publicado por Malena el 6 de Junio de 2008 a las 09:28 am

Terapia Familiar

El emergente es el que expresa la patología familiar existente

La psicoterapia de niños y de adolescentes, cualquiera sea el motivo de la consulta, necesita de la participación familiar, porque son ellos con su conducta anormal, los emergentes de una relación familiar enferma.

La familia es un grupo ligado por lazos afectivos, con hábitos, actitudes, valores y propósitos transmitidos de generación en generación y representa la célula de una sociedad.

El grupo familiar es un sistema que tiene normas comunes y una distribución de roles estrechamente relacionados entre sí, donde la individualidad se encuentra condicionada por la conciencia del “nosotros”.

Un grupo familiar se considera que debe incluir como mínimo a tres personas, ya que dos personas, relacionadas como pareja constituye una peculiar constelación, que se caracteriza por la intensidad y amplitud del encuentro, del diálogo y del intercambio de ideas.

En un grupo familiar también se mantiene una relación recíproca personal pero mucho menos amplia y de menor intimidad.

La familia es un grupo primario que crea vínculos profundos a lo largo de la vida que influye notablemente en el comportamiento del ser individual y social.

El grupo familiar crea un sentimiento de pertenencia pero no necesariamente condiciona los valores y normas de sus miembros, ya que éstos pueden adoptar las de otros grupos de referencia con los cuales se sienten más identificados.

En la adolescencia se produce el cambio que posibilita a una persona a orientarse hacia otras normas de convivencia y hacia otros valores de otros grupos de referencia o bien a elegir conformarse con las de su grupo familiar.

En toda terapia familiar es importante conocer la distribución de roles en esa familia y si cada uno cumple con el suyo según lo que espera la sociedad en que vive.

El no cumplimiento de los roles familiares produce conflictos en sus miembros que pueden resolverse recuperando esas funciones.

La comunicación familiar es un proceso muy complejo que se define más con gestos que con palabras. Un gesto siempre tiene cierto grado de ambigüedad porque puede interpretarse de varias formas, en tanto que las palabras representan un modo de comunicación más clara y menos conflictiva,

Todos sabemos que una mirada puede ser más elocuente que cualquier palabra, pero esa actitud favorece una comunicación distorsionada.

Aunque no hablemos ni hagamos nada siempre nos estamos comunicando, porque los silencios también tienen un significado.

Muchas personas acostumbran a manipular con los silencios y tanto los niños como los jóvenes interpretan este mensaje como rechazo.

Blanquear la comunicación, diciendo con palabras lo que cada uno siente, es imprescindible para terminar con la ambigüedad y las dificultades de entendimiento.

Las normas que exigen los padres de familia deberán ser cumplidas por todos sus miembros, no solamente por los hijos, porque la descendencia se identifica con lo que los padres hacen, no con lo que dicen.

Las peleas entre hermanos son muy comunes, generalmente originadas por celos recíprocos en relación con sus padres que no pueden evitar tener un mejor vínculo con el hijo con el cual sienten mayor afinidad.

Los hijos más débiles y dóciles también suelen inspirar en sus padres una mayor necesidad de protegerlos, mientras que los más fuertes suelen recibir una menor atención.

A los hijos débiles esta actitud les obstaculiza el crecimiento y pueden especular con su situación que les produce un beneficio secundario, la mayor dedicación de sus padres.

Pero esta situación puede desarrollar discordia entre hermanos, mientras los hijos más fuertes tenderán a desconfiar de los afectos y pueden llegar a aprender a mantenerse fríos y distantes en situaciones de índole emocional.

Un grupo familiar es una estructura que cambia de configuración cuando se incorpora o se retira uno de sus miembros, por cualquier razón.

Los demás tienden a ocupar el rol del que no está, que nunca será el mismo, porque los roles familiares son irremplazables, sino que deberá adoptar el rol de sustituto.

La terapia familiar ayuda a restablecer el equilibrio de los sistemas familiares, a mejorar la comunicación, a disminuir los antagonismos y las presiones, a definir los roles y a abrir las posibilidades de crecimiento y desarrollo de cada uno de sus miembros, sin necesidad de romper los vínculos.

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