10
Jul

La Autoridad en la Escuela

Publicado por Malena el 10 de Julio de 2008 a las 09:14 am

La Autoridad en la Escuela

Ejercer la autoridad en la escuela no es mandar, es organizar, disciplinar, respetar a los alumnos y hacerse respetar.

En los últimos años las escuelas primarias y los colegios secundarios se han convertido en el centro de atención pública. La violencia de los alumnos entre ellos mismos y contra los maestros es cosa de todos los días.

La prevención en una sociedad siempre ha sido la mejor manera de preservar el bienestar y la integridad física de sus habitantes y de mejorar la convivencia en todos los ámbitos.

El cambio de actitudes y comportamiento tanto de los padres como de los maestros y profesores se hace indispensable para terminar con este flagelo que nos avergüenza a todos.

Los niños y los adolescentes en la actualidad no tienen referentes para identificarse, desconocen las jerarquías y la necesidad del cumplimiento de reglas para la convivencia.

Los hogares han perdido la comunicación; los padres no tienen tiempo para escuchar a los hijos y están demasiado cansados para mantener la organización de su casa y para cumplir y hacer cumplir los roles.

Los líderes tienen naturalmente el don de la autoridad, pero no todos los que tienen capacidad de liderazgo tienen éxito con sus subalternos, sólo algunos de ellos son los que se destacan y son verdaderamente respetados, porque son los que logran trascender el deseo de aprovecharse de su rango para someter y humillar.

La autoridad no es otra cosa que un rol que hay que aprender a ejercer, no sólo para obtener resultados con los subordinados sino también para poder desempeñar con éxito cualquier tarea.

Los padres no necesitan tiempo extra para hacer respetar las jerarquías en el hogar; porque sólo se trata de cambiar actitudes.

Una casa es como un barco, tiene que tener un timón firme para no ir a la deriva y además una organización que permita cumplir a cada uno su tarea con disciplina y entusiasmo.

El padre y la madre son los encargados de poner las reglas y todos en la familia deberán respetar esas reglas, en primer lugar ellos mismos.

Los hijos desconocen las normas que no son respetadas por sus padres, incluso las que rigen en la sociedad en que viven y que sus progenitores no respetan.

Ejercer la autoridad no habilita a gritar o a insultar ni a faltar el respeto a los hijos, sino sólo a imponer penitencias que no sean demasiado difíciles de cumplir, ni para los padres ni para los hijos.

Las reglas no deben diferir demasiado de las que rigen en su comunidad, porque esas diferencias son las que provocan las contradicciones más difíciles de resolver por los menores.

Las normas del hogar se establecen para ser cumplidas y no pueden ser cambiadas en forma arbitraria según intereses eventuales de los dueños de casa, ya que los cambios atentan contra su cumplimiento.

Los gritos, los insultos y el castigo corporal producen una consecuencia; habilitan a los hijos a hacer lo mismo; y si no pueden expresar sus emociones negativas en el hogar, trasladarán a la escuela la agresividad reprimida para descargarla contra sus compañeros y principalmente con la maestra o los profesores que son los que representan a sus padres.

La dirección de la escuela tiene el rol de dirigir a los docentes, enseñarles el rol, comprometerse con su tarea y estar dispuesta a imponer disciplina según las normas de la institución y con su criterio, sin dejarse manipular por los padres de los alumnos.

Para un director de una institución educacional el costo de las decisiones es más grande y es allí cuando cuesta más jugarse por las propias convicciones, resultando más fácil doblarse que mantenerse.

Para que maestros y profesores puedan mantener la disciplina en clase, deberán identificar a los cabecillas que lideran los grupos molestos, y ubicarlos en los primeros asientos, para mantener el control y al mismo tiempo tener la oportunidad de hacerlos participar en clase incentivando su interés y su motivación.

Desde el primer día los maestros y profesores deberán fijar las normas de comportamiento, que deberán ser cumplidas tanto por los alumnos como por ellos mismos; como por ejemplo: dejar todos los celulares sobre el escritorio del docente, incluyendo el de él mismo

El maestro o profesor siempre debe dar el ejemplo, porque los niños y adolescentes se identifican con ellos.

8
Jul

Terapia Cognitivo Conductual

Publicado por Malena el 8 de Julio de 2008 a las 08:42 am

Terapia Cognitivo Conductual

Libérese de pensamientos que lo hacen sentir mal, haciendo una terapia cognitivo conductual.

Hasta no hace mucho tiempo, para el tratamiento de depresiones y trastornos obsesivos compulsivos, muchos psicólogos se centraban en las causas internas profundas de tales perturbaciones, lo cual demandaba largos períodos de tiempo.

La vida moderna y los altos costos profesionales exigieron la implementación de una modalidad terapéutica más ágil que en muchos casos resulta una solución eficaz.

Técnicas cognitivas y conductuales combinadas son las que dan lugar a una terapia cognitivo conductual. El enfoque terapéutico es de objetivos limitados, se centra en el motivo de la consulta e intenta obtener resultados.

Por medio del condicionamiento clásico se logran la extinción de las conductas que se desean erradicar y el aprendizaje de comportamientos más adecuados para la adquisición de nuevos hábitos.

La cognición se relaciona con el proceso de percepción, porque cada individuo es único y tiende a ver las cosas en forma diferente según sus experiencias, valores, prejuicios, creencias, preferencias, estados mentales y nivel de conocimiento. Pero también se observa una tendencia común hacia el fracaso, una visión negativa del futuro y del mundo, en los pacientes depresivos.

Los pensamientos son los que causan las emociones y los patrones cognitivos negativos originan estados emocionales depresivos que se tratan de encubrir con síntomas obsesivos.

Es necesario detectar durante la terapia las situaciones que deprimen al paciente y cuáles son los pensamientos negativos que le sugieren cuando éstas ocurren.

Es indispensable que la persona pueda evidenciar la ineficacia de las conductas implementadas en esas circunstancias y pueda apreciar los sentimientos negativos y la experiencia que le proporcionaron.

Se deben identificar los pensamientos irracionales y tratar de reemplazar esos viejos hábitos por otros más positivos.

No se trata solamente de pensar en positivo sino de generar una mayor autoestima mediante una correcta auto evaluación del paciente que le permita ser más optimista.

El tratamiento cognitivo corrige las distorsiones de la percepción y produce una reestructuración del pensamiento.

La persona depresiva tiene una visión negativa de sí mismo, de los demás, del futuro y del mundo.

El abordaje terapéutico se centra en las creencias, las emociones, los síntomas físicos y el comportamiento del sujeto, es decir, cómo piensa, qué siente, qué dificultades tiene y cómo se comporta.

El interés del terapeuta no está puesto en averiguar por qué esa persona piensa de una determinada manera, ni por qué tiene esos síntomas, sentimientos y comportamientos; sino en hallar la forma de resolver estos problemas.

Esta forma de psicoterapia comenzó a desarrollarse en la década de los años ochenta, tiene fundamento científico y una alta eficacia. Abarca la atención de pacientes con problemas emocionales y mentales y lo ayuda en la búsqueda de su orientación existencial.

Uno de los precursores en llevar a la práctica esta modalidad terapéutica combinada, fue el psiquiatra norteamericano Albert Ellis, recientemente fallecido, que desilusionado de las terapias psicoanalíticas se atrevió a desarrollar esta operativa que propone al paciente modificar sus emociones negativas y dañinas por nuevos comportamientos más saludables.

Experimentó en carne propia la timidez siendo muy joven y se decidió a practicar una técnica propia para liberarse de este sentimiento de inseguridad que lo perturbaba, sentándose en el banco de una plaza y proponiéndose hablar con todas las mujeres que pasaran.

Se dio cuenta que ninguna de las más de cien mujeres que tuvo que enfrentar, lo trató con desprecio ni lo insultó o llamó a la policía, como él pensaba.

Su pensamiento de que sería tratado en forma despectiva o rechazante estaba equivocado y pudo entonces reemplazarlo por otro de mayor confianza en él mismo y en los demás.

Ellis decía que creemos que necesitamos sentirnos amados por todo el mundo, tenemos prejuicios sexuales, religiosos, raciales y no aceptamos las cosas como son en realidad.

Nos sentimos víctimas y tendemos a eludir las situaciones amenazantes en lugar de enfrentarlas, porque no confiamos en nosotros mismos pensando que tenemos que destacarnos en todo lo que hacemos, que las heridas recibidas nunca cicatrizarán, que tenemos que controlar todo, que el sufrimiento es necesario y que las emociones nos pueden controlarse.

Nosotros mismos podemos liberarnos de todas estas ataduras y atrevernos a ser quien queremos ser.

7
Jul

Consecuencias del Estrés

Publicado por Malena el 7 de Julio de 2008 a las 07:45 am

Haga una cosa por vez para liberarse del estrés

Consecuencias del Estres

Las exigencias de la vida moderna, la competencia, el status social, la ambición, la frustración, la depresión, las creencias y el modo de ver las cosas, producen estrés

El estrés es la respuesta normal orgánica frente a una amenaza de peligro. El cuerpo se prepara para defenderse o escapar; permite la adaptación y favorece en las situaciones de cambios.

Este estrés no produce ningún problema siempre que no se convierta en un estado crónico.

El estrés crónico es un estado de alarma permanente que puede producir alteraciones funcionales orgánicas, enfermedades y hasta la muerte.

Hay dos tipos de personalidad con tendencia a sufrir de estrés crónico, la personalidad obsesiva que enmascara generalmente una depresión y la competitiva.

La personalidad obsesiva se caracteriza por el deseo de control, de seguridad, de poder y de perfeccionismo; y la lucha es consigo mismo.

Los síntomas del estrés crónico en las personas obsesivas son la ansiedad, las fobias y el ataque de pánico.

Las personas competitivas son hiperactivas, audaces, desean ser líderes, les agradan los desafíos y destacarse del resto de la gente; y su lucha es con los demás.

Los síntomas del estrés crónico en las personalidades competitivas son la hipertensión y las enfermedades cardíacas.

Caso Clínico

El paciente es un alto ejecutivo de una empresa financiera. Trabaja muchas horas por día y está sometido a muchas presiones tanto de los directivos como de los clientes.

No almuerza al medio día porque no tiene tiempo, está todo el día sentado, fuma, toma alcohol habitualmente, consume varias tazas de café por día y la cena es su comida principal.

Comenzó con una molestia en el brazo izquierdo que no incluía ningún dolor. Por precaución consultó al médico en una visita de rutina y el resultado de los estudios reveló niveles altos de colesterol y la obstrucción de cuatro arterias coronarias.

Tuvo que ser intervenido de inmediato para practicarle un cuádruple by pass, del cual se repuso satisfactoriamente.

Su médico clínico le indicó psicoterapia para que lo ayudara a cambiar algunos hábitos perjudiciales.

Este paciente cambió su alimentación, comenzó a hacer ejercicios en forma metódica y aprendió a meditar. Su vida cambió radicalmente, mejoró su calidad de vida, hoy puede disfrutar de su familia y de sus pertenencias, puede manejar su estrés y controlar sus emociones.

Otro caso:

La paciente es ama de casa, está casada y tiene dos hijos mayores casados. El esposo tiene una personalidad depresiva y su hija también, de modo que ella es la que adoptó el rol de contenedora y consejera.

Los dos depresivos de su familia desarrollaron el hábito de descargar su negatividad en ella, quien siempre está dispuesta a escucharlos.

Se enfermó de cáncer y fue operada. Paradójicamente esta enfermedad la obligó a cambiar y mejoró su calidad de vida.

Actualmente está recuperada, la psicoterapia la ayudó a elevar su autoestima, a retomar las actividades que había abandonado, a hacer yoga y a aprender la técnica de meditación.

Hoy en día es una persona más feliz, pudo cambiar sus prioridades y ahora ella está en primer lugar. Descubrió que si está bien puede ayudar más que antes haciendo lo que puede y sin involucrarse en los problemas de los demás.

Otro caso:

Paciente que trabajaba como conductor de transporte público, casado con dos hijos mayores, estaba depresivo, se séntía frustrado y estaba a punto de separarse de su esposa. Lamentablemente no llegó a realizar el tratamiento porque antes sufrió un ataque cardíaco y falleció mientras estaba trabajando. Afortunadamente pudo estacionar el vehículo antes de perder el conocimiento.

4
Jul

Tratamiento del Insomnio

Publicado por Malena el 4 de Julio de 2008 a las 07:25 am

Tratamiento del Insomnio

Es un serio trastorno el insomnio

Dormir es una necesidad fisiológica y por lo tanto necesaria, el sueño restaura nuestro cuerpo y nuestra mente y la falta de sueño puede producir trastornos serios.

Más de la mitad de la gente duerme entre seis y ocho horas, por la noche, del resto, la mayoría duerme más horas y apenas el cuatro por ciento duerme menos. No se registra ningún caso de alguien que no haya dormido nunca en su vida.

Las mujeres sufren insomnio más que los hombres y suelen tomar somníferos en mayor proporción.

No solamente necesitamos dormir sino que también nos hace falta soñar. Los sueños y el dormir son funciones que todavía no se han llegado a conocer bien. Se supone que los sueños son los encargados de equilibrar las situaciones que quedaron pendientes durante el día y que son deseos inconscientes que se expresan a través de símbolos, pero aunque existe evidencia en la práctica, son teorías que todavía no han sido comprobadas científicamente.

El sueño posee un ritmo biológico armónico con la naturaleza y es un estado de conciencia que cambia la química del cerebro.

La falta de sueño produce fatiga, irritabilidad y falta de concentración, si perdura en el tiempo ocasiona desde desorientación física y mental hasta ilusiones y alucinaciones, falta de coordinación, debilidad en los músculos, visión defectuosa y trastornos del habla.

Una cuarta parte de la población norteamericana toma pastillas para dormir, a juzgar por las recetas de hipnóticos y sedantes que hacen los médicos.

Las causas más comunes de insomnio son el nerviosismo, la preocupación y la ansiedad y dentro de las psicopatologías el insomnio es uno de los síntomas característicos de la depresión.

Todos los remedios médicos para tratar el insomnio producen tolerancia a la droga, quiere decir que después de un tiempo ya no resultan efectivos.

La realidad es que cuando no podemos dormir es debido a nuestros pensamientos negativos sobre algo que ya ocurrió o por algo que tal vez jamás ocurrirá.

La gente feliz y contenta que puede dar amor, difícilmente sufrirá de insomnio, por lo tanto, como primera medida, si queremos recuperar el sueño deberemos cambiar los patrones de pensamiento que no son sanos y cambiarlos por otros más saludables y positivos.

Los que tienen sentimientos de culpa, tienen resentimientos o rencores o se sienten desdichados, suelen perder el sueño o tener un sueño intranquilo.

Perdonarse a si mismo y perdonar todo y a todos, asegura un buen dormir.

Las técnicas de relajación y concentración son muy efectivas para el insomnio. Una vez acostados hay que tratar de relajarse de cabeza a pies y luego prestar atención a la propia respiración normal hasta lograr liberarse de todo pensamiento.

No es recomendable tener el televisor en el dormitorio porque puede afectar el sueño; y tampoco es beneficioso acostarse con el estómago lleno ya que se logra un mejor descanso si esperamos para ir a dormir dos horas después de comer.

El biorritmo nos indica que la mejor hora para ir a la cama son las once de la noche; porque entre las 22,30 y 23 horas, el cuerpo se prepara químicamente para dormir; después de esa hora, si no nos hemos acostado, el cerebro segrega sustancias para mantenernos despiertos y recién a las dos de la madrugada vuelve a prepararse el cuerpo para el sueño.

El organismo tiene un sistema de autorregulación que tiende al equilibrio y para mantener el cuerpo saludable, debemos acompañar con nuestra intención la ley natural que rige todos los procesos fisiológicos del organismo.

Las flores de Bach para el insomnio son las siguientes:

Verbain - Para el que se despierta a la madrugada con muchos pensamientos

White Chestnut – Para la rumiación que impide conciliar el sueño

Impatiens – Para el sueño superficial que hace que nos levantemos cansados.

Agrimony – Para el que no se va a dormir porque tiene dificultad para conciliar el sueño.

Tomar 4 gotas de 4 a 6 veces por día.

3
Jul

Fobia Escolar

Publicado por Malena el 3 de Julio de 2008 a las 07:30 am

Fobia Escolar

Es un trastorno de ansiedad la fobia escolar.

La escuela es el segundo hogar y la maestra puede representar una figura significativa e influir en la formación de la identidad.

Los niños se identifican con personas con las cuales entablan una relación afectiva y este vínculo puede tener importancia en todos los aspectos de la vida, principalmente en el momento de decidir una orientación profesional.

En la actualidad el ingreso a la escuela ocurre en edades muy tempranas, cuando todavía algunos niños se mantienen muy apegados a sus madres o a sus sustitutas y les cuesta abandonar sus casas; donde se sienten seguros, gozan de privacidad e intimidad, de suficiente libertad para hacer lo que les gusta, de poder jugar con sus propios juguetes y de la compañía familiar de personas que conoce y quiere.

En el momento del desarrollo en que los niños son capaces de compartir los juegos, de socializar y de disfrutar más del ámbito hogareño, que es donde se sienten más cómodos y seguros; es cuando deben ingresar a una institución escolar, donde todo es nuevo y amenaza destruir su pequeño mundo.

Esta etapa de cambio exige un grado de adaptación que permita elaborar emocionalmente este proceso, que consiste en integrar la nueva situación como parte del crecimiento y poder así renunciar a la rutina hogareña.

Todo cambio genera estrés, que consiste en un estado de tensión interna que se produce cuando el cuerpo se prepara para enfrentar una situación amenazante; y el stress a su vez, puede producir ansiedad o miedo.

El miedo es la reacción instintiva frente a un peligro concreto.

La ansiedad es un miedo desconocido, vago, que no se puede identificar y que es provocado más por factores internos subjetivos que por un factor específico externo.

La ansiedad puede provocar signos fisiológicos, como sudoración, aceleración del pulso, tensión, tanto por el desconocimiento de la naturaleza de la amenaza que se percibe como de la duda sobre la capacidad para enfrentarla.

La fobia es un miedo irracional ante situaciones u objetos que son inofensivos para los demás pero que para el sujeto resultan amenazantes; y la ansiedad es el síntoma principal.

La fobia por lo general, se considera que se produce cuando el temor experimentado por una situación anterior amenazante, que aparentemente se ha olvidado, se transfiere a una situación similar actual.

Las terapias cognitivas pueden ayudar a superar las fobias mediante la exposición gradual al objeto o situación que provoca ansiedad, de manera que quede demostrada la inexistencia de una real amenaza.

El ingreso escolar por primera vez debe ser gradual si el niño experimentara algún rechazo y la presencia de la madre o sustituta durante los primeros días favorece esta adaptación, que se logra cuando el niño comprueba que no representa ningún peligro para él.

Posteriormente, en los grados superiores, el rechazo a la rutina escolar generalmente puede ocurrir debido a dificultades de relación con los compañeros o con la maestra.

La familia es el ámbito que permite la socialización primaria, fundamental para el desarrollo de un niño, principalmente por su contenido emocional y afectivo que es el que graba con mayor nitidez el aprendizaje.

En la escuela es donde se produce la socialización secundaria, el momento de aprender las pautas sociales y los modos de relación formales, que suelen ser diferentes a las del hogar, y todo ello depende en gran parte del temperamento y del carácter de cada niño.

Este cambio exige aceptar e incorporar nuevos códigos y reglas que es lo que podrá facilitar o dificultar desenvolverse socialmente en el futuro.

El niño debe saber que así como existen leyes, jerarquías y modos de comunicación que tienen que respetar los adultos, también hay normas, jerarquías y formas de relación que deben respetar los niños; y su capacidad para aceptar estas limitaciones estará en relación a la conducta social que demuestren sus padres.

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